Odù 182 de 256 · Familia de Otrupon

Otrupon Bekonwao

Otrupon (mayor) · Ogbe (menor)

También llamado Otrupón Logbe u Okamba: «gato con guantes». Aquí nacen la rueda y la tela de araña: Shangó creó la caja del carro y Otrupon Bekonwao las ruedas, lo que trajo el comercio y la prosperidad del mundo. Su gran lección: un bien con un mal se paga — no haga favores, porque a la larga solo usted pierde; el tigre quedó bajo la piedra por pagar un bien con un mal. No se anda con prendas ni espíritus, solo con santo e Ifá. Cuídese de una comida o bebida tapada, y adore siempre a Shangó y Orishaoko.

El rezo que abre el signo · Yoruba

Otrupón Bekonwao Apupa Adifafun Shangó Kukuto Kuku Adifafun Alun Oloye Tinshoma Olófin Eyelé Lebo. Adifafun Iban Ayapa Akukó Lebo. Kuagefe Lele Kofele Ado Yu Omigun Adifafun Rere Awo Eure Lebo, Eyele Lebo. Godo Godo Mua Mofin Kaya Mofin Kaya Mofin Kaya.
SúyereKoko agbani sokut koko.

Los santos que hablan aquí

Shangó · Orishaoko · Yemayá · Elegbara (Aleshujade) · Egun Afefe Laye · Orunmila · Osain

Este es un Ifá de…

Lo que nació en este signo · Ìbí

Las señales del signo

El Odù le habla de…

Suerte y sombra · Iré y Osogbo

6 ires y osogbos de este Odù, bajo candado.La lectura de suerte y sombra del signo, con su detalle.Desbloquear →

Lo que el Odù aconseja

10 recomendaciones de este Odù, bajo candado.Las obras y atenciones que marca el signo.Desbloquear →

Lo que el Odù advierte

5 advertencias de este Odù, bajo candado.Los avisos de peligro que da este Ifá.Desbloquear →

Lo que se prohíbe · Eewò

6 eewó (prohibiciones) de este Odù, bajo candado.Lo que el hijo de este signo no puede comer, hacer ni usar.Desbloquear →

Ebbós · Los sacrificios que abren camino

Vencer enemigosLos ebbós del Odù🔒 Babalawo
AmorEbbó para evitar el disgusto en el matrimonio🔒 Babalawo
DineroEbbó del tambor de Shangó🔒 Babalawo
EspiritualEl carretón de Orishaoko🔒 Babalawo
4 ebbós de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Obras · Los trabajos del signo

DineroObra para obtener owó🔒 Babalawo
SaludObra para la memoria🔒 Babalawo
EspiritualOparaldo de Otrupon Bekonwao🔒 Babalawo
Vencer enemigosObra de Shangó para problemas del tambor (Onilú)🔒 Babalawo
4 obras de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Patakíes · Los caminos del Odù

1La suerte del cosechero

A un cosechero le anunciaron que Yemayá le iba a mandar una suerte, pero que no renegara ni le hiciera mal a nadie. Por la noche, en su estancia, notó la presencia de unos extraños; y en vez de dispararles, lo hizo al aire. Los extraños, que eran piratas, se asustaron y huyeron, dejando el gran botín de dinero.

A un cosechero le anunciaron que Yemayá le iba a mandar una suerte, pero que no renegara ni le hiciera mal a nadie.

Por la noche, en su estancia, notó la presencia de unos extraños; y en vez de dispararles, lo hizo al aire. Los extraños, que eran piratas, se asustaron y huyeron, dejando el gran botín de dinero.

2El cazador y el tigre

Un cazador de buen corazón, que solo cazaba lo necesario, oyó quejidos en el corazón del monte: en un hueco tapado por una enorme piedra estaba atrapado un tigre, que le rogó y le juró que quedaría bien con él si lo sacaba. El cazador lo sacó, y el tigre, hambriento, quiso comérselo — «pero, ¿tú no eras bueno?». Hicieron un pacto: preguntarían a tres para ver si un bien se paga con un bien. El buey dijo: «un bien se paga con un mal, pues de joven araba y de viejo me llevan al matadero». El caballo dijo lo mismo. El zorro, astuto, fingió no entender y pidió que le mostraran cómo había sido; el tigre volvió a subir a la loma y se dejó caer en el hueco para demostrarlo, y el zorro le dijo al cazador: «ponle la piedra — y déjalo ahí, que un bien con un bien se paga».

Dice Ifá que había un cazador de buen corazón, a quien su propia familia mandaba a cazar, pero él solo cazaba lo necesario. Este hombre salió de camino, y entrando ya en el corazón del monte sintió quejidos, y vio que salían de un hueco que estaba tapado con una enorme piedra. Al ir a ver, vio que en el interior del hueco se encontraba un tigre; el tigre le rogó al cazador, diciéndole: «Buen hombre, ayúdame a salir de aquí, que yo soy un tigre bueno». El cazador le dijo: «Si yo te saco, tú después me comerás». El tigre le suplicó y le hizo juramento de que quedaría bien con el cazador.

El cazador sacó al tigre del hueco; este, en agradecimiento, lo miraba fijamente, donde el hombre pensó que el tigre se le quería tirar encima. El cazador hábilmente le dice: «¿Tú no eras bueno? Sin embargo, me quieres comer». El tigre le dijo: «Pero yo tengo hambre». Entonces el cazador hace un pacto con el tigre, que consistía en llamar a tres personas para que el tigre viera que un bien se paga con un mal.

Ellos partieron al camino y vieron a un buey, y le preguntaron: «Buey, ¿es verdad que un bien se paga con un bien?». El buey dijo: «Un bien se paga con un mal, pues cuando joven araba la tierra, y cuando viejo me llevan al matadero».

El tigre le dijo al cazador: «Vamos, que tengo mucha hambre». Y siguieron por el camino y vieron a un caballo, y le preguntaron: «¿Verdad que un bien se paga con un bien?». El caballo dijo: «Un bien se paga con un mal, pues cuando yo era joven paseaba a mi amo, y ahora que estoy viejo tengo que buscarme la comida solo».

El tigre dijo al cazador: «Ya es hora de que te coma». Y el cazador le dijo: «Acuérdate del pacto: falta una persona».

El cazador llama a un zorro y le pregunta: «¿Un bien con un bien se paga?». Y el zorro dijo, haciéndose el desentendido: «¿Que un bien se paga con un bien? Como usted me hace esa pregunta, explíquese, porque yo si no, no le digo nada». El tigre dijo: «Mira, zorro, lo que pasó fue que yo fui a una loma y resbalé y caí en un hueco, y la piedra cayó tapando el hueco». El zorro dijo que eso era mentira, que no podía creerlo. El tigre contestó: «¿Cómo tú me vas a decir que es mentira?». Y el zorro le dijo: «Muéstrame cómo fue». Donde el tigre volvió a subir a la loma y se dejó caer en el hueco otra vez, y le dijo al cazador: «Ponle la piedra». Donde el cazador le puso la piedra, y el zorro dijo: «Bien, cazador, déjalo ahí, que un bien con un bien se paga».

3Donde Shangó le robó a Olofin

Shangó no se ocupaba de nada sino de las fiestas, y sin dinero fue a pedirle la bendición a Olofin, que preparaba una fiesta y lo mandó a pasar al cuarto donde había muchos saquitos de dinero. Shangó, simulando dormir, se robó dos saquitos y los guardó bajo su capa. Después de la fiesta, Olofin notó la falta y mandó a buscar a Orunmila, que le vio este Ifá y tapó la letra para no delatar a Shangó: «haga otra fiesta e invite a todos los que asistieron, y así cogerá al ladrón». El día de la fiesta, Olofin vigilaba y vio a Shangó robar otro saquito: «oye, pícaro, déjalos ahí y tráeme los que te robaste el otro día». Shangó le pidió perdón y le dijo que lo había hecho por lo pobre que estaba.

En este camino, Shangó no se ocupaba de nada sino solo de las fiestas; y no teniendo dinero, fue donde estaba Olofin a pedirle la bendición. Olofin, al verlo, le preguntó: «Shangó, ¿qué tú haces aquí?». Y este le contestó: «Vine a saber de usted, pues hace mucho tiempo que no lo veo».

Olofin, que preparaba una fiesta, lo mandó a pasar al cuarto que estaba preparando, donde había muchos saquitos de dinero; y Shangó, al verlos, se dijo: «Cuando me vaya de aquí, salgo con dinero». Shangó le dijo a Olofin que se encontraba cansado y con mucho sueño, y después de comer se acostó y, simulando que dormía, se robó dos de aquellos saquitos y los guardó bajo su capa, creyendo que Olofin no los iba a echar de menos.

A la mañana siguiente, Shangó se marchó, y Olofin continuó en la preparación de la fiesta. Después de celebrar la fiesta, Olofin se dio cuenta de que le faltaban dos saquitos de dinero, y por mucho que buscó, no los encontró.

Olofin mandó a buscar a Orunmila; este llegó y le hizo osode, viéndole este Ifá, y tapó la letra, porque comprendió que Shangó era el ladrón, y para no delatarlo dijo: «Haga ebbó, y después haga otra fiesta e invite a todos los que asistieron a la anterior, y a todos los que han visitado su casa en estos días, para que pueda coger al ladrón; y en la fiesta dé un carnero y toque tambor».

El día de la fiesta, Olofin estaba vigilando y vio cómo Shangó entraba en el cuarto y se robaba otro saquito de dinero, y le dijo: «Oye, pícaro, déjalos ahí y tráeme los que te robas el otro día». Shangó le pidió perdón y le dijo que se lo había hecho porque se encontraba muy pobre.

Nota: cuídese de un hijo de Shangó que le va a robar. Lo malo que hizo una vez, no lo vuelva a hacer, porque si la primera vez salió bien, en la segunda lo van a coger.

4El ebbó del tamborero🔒 Babalawo
5Fogueé pierde la suerte🔒 Babalawo
6Ponla el tamborero🔒 Babalawo
7La guerra entre las moscas y las arañas🔒 Babalawo
8El canistel🔒 Babalawo
9Nació la rueda🔒 Babalawo
10La comida del secreto de Inka Ogu🔒 Babalawo
11La araña🔒 Babalawo
12Bekonwao y sus hermanos tamboreros🔒 Babalawo
13El espíritu de Aña Oni Shangó🔒 Babalawo
14El mendigo y el Aña🔒 Babalawo
15Shangó, Olofin y el Aña🔒 Babalawo
12 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →

Refranes · La voz de los mayores · Òwe

5 interpretaciones de refranes de este Odù, bajo candado.Cada refrán explicado: de qué camino nace y cómo se aplica.Desbloquear →
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