Ika Meyi

nº 11 de 256 · Meyi · también Ìká Méjì

El puerto seguro: la palabra que nadie puede contradecir — y el barco orgulloso que acaba pagando tributo al muelle.

19 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 16 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

Ika Meyi igue iyioko owo enñongo okuaguo ede Meyi obede Meyi okunke yebre elebe eye afeku shorere adifafun gualami alafun arokoko orugbo elegute orugbo. Feku shugui afiyere shounaro.

SúyereAtori atore atowao afarina leri o; adedere moni adedere moni adedere, Elegbá Elegbá fumi leri ounko, adedere moni adedere.
Orden en Ifá
Odù 11 de 256 · Meyi
Composición
Ika sobre Ika
Santos que hablan
Olófin · Eshú (Elegbará) · Orunmila · Oggún · Oshún · Yemayá · Obbatalá · Los Ibeyis · Nana Bukuru · Iroko

Nace · Ìbí LIBRE

  • El bailar las cabezas de los animales de cuatro patas sacrificados.

    Orunmila bailó con las cabezas de todos sus enemigos vencidos, y seguirá bailando.

  • Los muelles, las anclas y la navegación marítima.

    Ika Meyi fabricó el primer muelle a la orilla del mar, y todos los barcos le pagan tributo.

  • Todo lo blanco: los blancos, las telas y las piraguas.

    Es marca del signo; también nacieron la paloma torcaza y la tórtola.

  • Las costillas y las clavículas.

    Se crearon en este signo, que arma la caja del cuerpo como el casco de un barco.

  • Las apariciones y los fantasmas.

    Este signo mira el mundo de lo que se deja ver de pronto y desaparece.

  • Las garras de los felinos.

    El gato sacrificó un cuchillo y una tijera para que ninguna presa se le escapara.

  • La rogación del vientre con calabaza.

    Del camino de Oshún y la usurera: la calabaza castiga el vientre ruin y sana el vientre agradecido.

  • El uso del omi tuto (agua fresca) en la adoración a Orunmila y a los orishas.

    Aquí se estableció refrescar con agua a los fundamentos antes de hablarles.

  • La exogamia: casarse fuera de los suyos.

    Los familiares de este signo son sus peores enemigos; la suerte está lejos de la casa.

  • El retirar del tablero a los espíritus de los Odù llamados en el ebbó.

    Ika Meyi es el facultado para devolverlos al cielo; por eso se reza en el tercer tablero del ebbó.

Ika Meyi es el Odù número 11 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ika. En los tratados aparece también como Ìká Méjì. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 19 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ika Meyi es el puerto seguro: el muelle donde los barcos orgullosos terminan pagando tributo. Es el más joven de los dieciséis Olodù — y el que recibió el ashé mayor: nadie puede oponerse a lo que Ika Meyi proclame. Su palabra, cuando anda derecho, es ley.

Ese ashé lo ganó la compasión: un cliente pobre no podía pagar el chivo de su sacrificio, e Ika se lo regaló — era el mensajero de Olófin disfrazado. Olófin bajó en persona a compensarlo: desde hoy, nadie podrá oponerse a lo que Ika diga. En este signo la generosidad vuelve multiplicada; la ruindad, también: a la usurera que escondía la comida, Oshún le volvió tumores las calabazas.

«Nadie puede oponerse a lo que Ika Meyi proclame — ese fue el pago de Olófin a su compasión.»El pulso de Ika Meyi

Pero el mismo poder de la palabra es su peligro: aquí la serpiente que no oyó los consejos de Olófin se mató mordiéndose su propia cola. Aguántese la boca: por hablar de más se pierde la vida, y por celos también. Ande solo para que no lo perjudiquen, no brinque hoyos ni entre en cuevas, y piense dos veces antes de imponer su voluntad a toda costa.

Si los suyos lo botan — la envidia de hermanos y familiares es la marca del signo —, alégrese: a Ika lo echaron de su casa, ayudó a un viejo del camino que resultó ser Oggún, recibió siete herramientas de hierro y construyó el primer muelle, donde el mar le pagó con la fortuna de los naufragios que salvó. La ayuda le llegará de repente, de quien menos se espera.

Cuide los embarazos y a los niños de su casa — es Odù donde los trabajan — y confíe en el compás del signo: no hay mal que por bien no venga. El barco que se creyó más grande que el puerto hoy paga tributo en su muelle.

El signo en una frase

Sea generoso como quien regaló su chivo, aguántese la boca y ande solo — que al puerto de Ika los barcos orgullosos llegan, tarde o temprano, a pagar tributo.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

Aguantarse la boca: no hablar de más.De tanto que habla, le puede costar la vida.
No tener nada guardado en jícaras.Tabú del signo: «la jícara nació por desobediente».
No brincar hoyos ni fosas abiertas, ni entrar en cuevas.Por los defectos en las piernas y los calambres que marca el signo.
No hacerle Ifá a sacerdotes de otras religiones.Prohibición expresa del Odù.
No desobedecer los consejos de Ifá.La serpiente que no oyó a Olófin se mató ella misma, mordiéndose la cola y envenenándose.
No provocar abortos ni maltratar a los niños.Es Odù de abortos y del odio a los niños; a los niños de este signo hay que hacerles Ifá para que no se mueran.
Andar solo.Para que no lo perjudiquen: los dos amigos de Adirere lo entregaron al rey.
El Awó debe pensar bien antes de darle Ozain al ahijado.El ahijado puede hacerse más poderoso que él; se evita con ebbó de gallina, dos patatas y dos ñames.
No creer que todos son iguales ni imponer su voluntad a toda costa.El orgullo y la jactancia hacen rodar al hijo de este signo hasta perderse.
No traicionar ni chantajear.«El que piensa traicionar, ya está consumado» — y el que a hierro mata, a hierro muere.

El ashé de este signo: Recibió el ashé de Olófin: está prohibido que divinidad o sacerdote alguno se oponga a lo que Ika Meyi proclame. · Tendrá la prosperidad que desee mientras esté en la tierra — promesa de Olófin. · Es puerto seguro: los barcos atracan en su muelle y le pagan tributo. · La persona que lo ayudará hará acto de presencia de repente, y será quien menos se espera. · Cuando los suyos lo boten, alégrese: donde llegue lo espera una fortuna, al otro lado del mar. · Su generosidad le vuelve multiplicada: el chivo que regaló al mensajero de Olófin le ganó el ashé y la corona.

Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1El más joven de los Olodù

En el cielo, Ika Meyi se llamaba Ikere Iyansi y era un Awó poderoso con muchos seguidores, pero originalmente era un discípulo (odù) de Orunmila muy joven: se sentaba con los aprendices y no con los quince Olodù, los apóstoles de Ifá.

Cuando se preparaba para venir a la tierra, fue a ver a un sacerdote llamado Ukoro Gbagburu Wamu Awo Eji, que le aconsejó sacrificar un chivo a Eshú y un carnero a su Ifá. Hecho el sacrificio, Eshú fue ante Orunmila y le dijo que Ikere Iyansi era lo suficientemente eficiente y experimentado para ser un Olodù — que los discípulos de cabellos grises eran inferiores a él.

Orunmila lo autorizó a abandonar el grupo de los discípulos y pasar al de los apóstoles: así Ika Meyi se convirtió en uno de los dieciséis Olodù de Ifá. Pero al llegar al mundo descubrió que, por su juventud en la genealogía de Ifá, los otros Olodù lo desconocían y daban poca importancia a lo que dijera; confrontaba problemas económicos y no tenía esposa ni hijos. Su grandeza vendría después, por el camino de la generosidad.

2El mensajero de Olófin (nace el ashé de Ika)

Eshú le estaba creando problemas a Olófin, desorganizando sus artes y designios creativos, y Olófin mandó un mensajero a la tierra a investigar la causa. El primer Olodù que el caballero celestial encontró fue Ika Meyi que, sin saber a quién tenía delante, le pidió el pago de la adivinación y le dijo que Eshú era el responsable, y que debía ofrendarle un chivo. El mensajero respondió que no podía reunir el dinero para ese sacrificio.

Ika Meyi lo llevó a su casa y le proporcionó el chivo para Eshú — un favor por pura compasión humanitaria, tratándolo como a un cliente más. El mensajero le dio las gracias y pidió las direcciones de los otros Awó mayores; tocó a la puerta de Baba Eyiogbe, que se negó a atenderlo: «en este momento no tengo tiempo para adivinarle». El caballero celestial regresó al cielo.

Enterado Olófin del trato recibido por su mensajero, lo acompañó de regreso a la tierra. Cuando Ika Meyi vio a Olófin en su puerta, tembló de miedo. «No temas», le dijo Olófin, «he venido a devolverte el costo del sacrificio que hiciste a Eshú, por el cual él ya lo liberó todo». Lo compensó por el chivo y dictó que, de ahí en adelante, nadie podría oponerse a nada de lo que Ika Meyi dijera. Así recibió Ika el ashé de Olófin — está prohibido que divinidad o sacerdote alguno se oponga a lo que proclame — y la promesa: «hijo mío, tendrás la prosperidad que desees». Después tuvo abundante dinero, esposas e hijos.

3La corona de Ika Meyi

Al llegar a la tierra, Ika Meyi era uno de los Olodù más jóvenes y no tenía corona propia. Cuando descubrió que todos los demás ya la tenían, fue por adivinación con el sacerdote Efuye Miile, que le aconsejó sacrificar una rata, un gallo y una tortuga.

Después del sacrificio, fue llamado por el rey de Ifé para resolver una situación difícil que se vivía en esa tierra, y lo logró exitosamente. Olófin, para premiarlo, le envió una corona de cuentas, lujosos vestidos y un bastón muy valioso.

Al día siguiente se vistió con su nuevo atuendo — lucía tan grandioso que despertó la admiración de sus propias esposas — y fue a agradecer al rey de Ifé. En el palacio fue calurosamente recibido por el rey, pero su vestuario disgustó mucho a los Olodù de más antigüedad, y regresó a casa disgustado por aquella reacción. Llamó entonces al Awó Agba Onide, que le mandó sacrificar un chivo a Eshú por una larga vida y prosperidad. Hecho el sacrificio, no tuvo más problemas con los Olodù antiguos, y vivió hasta una edad muy avanzada.

4El farol y su servidor humano — El farol sacrificó antes de bajar, y ganó algo que ningún otro objeto tiene. Todavía se ve cada vez que alumbra.
5El gato cazador — Antes de bajar al mundo a cazar, el gato sacrificó un cuchillo y una tijera. Sus ojos guardan lo que ganó.
6Orunmila bailó con las cabezas de sus enemigos — Sorprendieron a Orunmila cogiendo maní para su mujer antojada, y el ebbó marcado incluía a los propios cabecillas. ¿Cómo terminó?
7La mujer usurera — Rica y ruin, escondía la comida a las visitas. La vendedora que tocó a su puerta no era una vendedora cualquiera.
8El granero de Olófin — Elegbá y Yemayá robaron maní del granero, y ante Olófin juraron sin mentir ni decir verdad. El juramento tenía truco.
9Las siete herramientas de Oggún (el primer muelle) — Botado de la casa por sus hermanos, Ika ayudó a un viejo en el camino. Las siete herramientas llegaron con destino.
10Adirere y sus dos amigos — Sus milagros despertaron la codicia del rey, y sus dos amigos lo delataron. Lo echaron al mar en una caja cerrada.
11Las siete herramientas (la versión de Oggún) — En esta versión, el hijo menor que salió a correr fortuna fue Oggún, y hasta el muelle hizo ebbó. ¿Para qué?
12El barco y el muelle — Orunmila mandó ebbó al barco y al muelle: solo uno obedeció. Una tormenta en alta mar puso las cuentas claras.
13Cuando Ika bajó a la tierra (los tres templos) — Tres reyes lo dirigían todo y tres animales arruinaban la casa del rey de la ciudad. Ika Meyi marcó algo insólito.
14El mono y el ganso timaron a Oshún — El mono «rescató» del río un pez que no se ahogaba, y ante Oshún juró con trampa. ¿Alcanzó el perdón?
15La serpiente y la lima — La lima no tenía temple: era blanda, y cada noche la serpiente le clavaba los dientes. Un sacrificio cambió esa historia.
16El timonel y la tormenta — Toda la tripulación fue advertida y solo el piloto sacrificó. Cuando la tormenta hizo del barco una hoja, algo se notó.
17La sangre del diablo — Nadie creía que Oba Lu Aiye pudiera caer, y sus enemigos fueron a ver a Olosí. Una sola gota bastó. ¿De qué?
18La búsqueda del Dios interno — Ika Meyi quería encontrar a Dios y preguntó a la hormiga, al borracho, al glotón. La respuesta lo esperaba en casa.
19Los adoradores de la mentira — Ika Meyi sanó a un ciego y revivió a un muerto, y las dos veces salió apaleado. Orunmila le explicó el porqué.

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Refranes de Ika Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

El que a hierro mata, a hierro muere.

En el signo de las armas del rencor, toda violencia regresa por el mismo camino: el rey que condenó a Adirere murió en la prueba que él mismo inventó. Quien vive de la trampa, en la trampa cae.

No hay mal que por bien no venga.

A Ika lo botaron sus hermanos — y ese destierro lo llevó a Oggún, a Orunmila y a su muelle. Cuando los suyos lo rechacen, alégrese: la puerta que le cierran lo empuja hacia la fortuna que lo espera.

Ande solo, para que no lo perjudiquen.

Los dos amigos de Adirere lo entregaron al primer azote. En este signo las compañías comprometen: los planes grandes se caminan callados y sin testigos, porque hasta el más cercano puede delatarlo.

Cuando el ancla se mueve, el barco se detiene.

La jícara cae al agua y no va al fondo jamás.

El que piensa traicionar, ya está consumado.

Quien tira piedras que no espere flores.

Quien solo la hace, solo la paga.

Mente perversa y lengua embustera vivirán en la desgracia.

El oro no falta jamás a los ojos del leopardo.

El padre del tonto jamás está alegre, el padre del necio vive en el dolor.

El ánimo triste resta energías, el corazón alegre es buen remedio.

Los puertos son más prósperos que los mercados.

Todos los árboles se secan en otoño, menos el bambú.

La deidad que trae la epidemia es la misma que la quita.

Los microbios no se ven, pero se sienten.

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Preguntas frecuentes

sobre Ika Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ika Meyi en Ifá?

El puerto seguro: la palabra que nadie puede contradecir — y el barco orgulloso que acaba pagando tributo al muelle.

¿Qué número es Ika Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Ika Meyi es el Odù número 11 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ika.

¿Qué orishas hablan en Ika Meyi?

En el Odù Ika Meyi hablan Olófin, Eshú (Elegbará), Orunmila, Oggún, Oshún, Yemayá, Obbatalá, Los Ibeyis, Nana Bukuru y Iroko.

¿Cuál es un refrán del Odù Ika Meyi?

Uno de los refranes de Ika Meyi dice: «El que a hierro mata, a hierro muere».

¿Qué incluye La Libreta?

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La familia de Ika

los 16 caminos

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