Ika Meyi, que también se conoce como Ika Meji, es el puerto seguro de Ifá. Su figura son dos serpientes, y en este signo nacieron los muelles, las anclas y la navegación por el mar, todo lo blanco, las costillas y las clavículas, las garras de los felinos y las apariciones. Ika fue el más joven de los Olodu, y por regalarle su chivo a un pobre que resultó ser el mensajero de Olofin recibió este decreto: lo que usted proclame con rectitud, nadie lo podrá contradecir.
Pero ese mismo poder de la palabra es su mayor peligro. Aquí la serpiente que desoyó a Olofin se envenenó mordiéndose la cola. Hablar de más puede costarle la vida, y los celos también. Usted es orgulloso, desconfiado y quiere imponer su voluntad aunque no tenga la razón, y lo que construye con la cabeza lo deshace con los pies. Le hacen brujería, le tienden trampas, y los amigos a quienes cuenta sus secretos pueden traicionarlo.
«Nadie puede oponerse a lo que Ika Meyi proclame — ese fue el pago de Olófin a su compasión.»El pulso de Ika Meyi
Su propia familia le tiene envidia, y sus hermanos pueden echarlo de la casa. Cuando eso ocurra, no se aflija: a Ika también lo echaron, ayudó en el camino a un anciano que era Ogún y terminó levantando el primer muelle, que le dio fortuna. La ayuda le llegará de repente y de quien menos lo espera. Si le proponen cruzar el mar, vaya, que allá lo aguarda la suerte. Aunque lo tengan por ignorante, no haga caso: su suerte va a cambiar, y lo poco que tiene, usado con constancia, se volverá riqueza.
En el amor, al hombre de este signo le llega una mujer que se casa con él sin pedirle nada y lo acompaña fiel toda la vida, y la mujer encuentra un esposo entregado que no mira a otra. Si hay una embarazada en su casa con un antojo, cúmplaselo. Cuide mucho los embarazos, porque alguien los trabaja en contra, y a los niños de este signo hay que hacerles Ifá para protegerlos, porque aquí existe el riesgo de que los maten. Si es mujer, la satisface un hombre blanco. En el trabajo, cuídese de que no lo saquen de su puesto para poner a otro.
En la salud, lo amenazan tres enfermedades que no se conocen, y hay que atenderlas con Ifá y con el médico. Sufre de calambres y de las piernas: no salte zanjas ni entre en cuevas. Quien niega la comida a otros enferma del vientre, y quien la comparte se cura. Guarde la boca, obedezca a Orunmila y sea generoso, y Ika Meyi le dará una vida larga, con dinero, pareja e hijos.
El signo en una fraseSea generoso como quien regaló su chivo, aguántese la boca y ande solo — que al puerto de Ika los barcos orgullosos llegan, tarde o temprano, a pagar tributo.