Odù 171 de 256 · Familia de Ika

Ika Roso

Ika (mayor) · Iroso (menor)

Aquí nace la carga de Osun: Awó Ika Roso fue el único que adivinó en el registro de Olofin, y desde entonces el Awó tiene a Osun. En este signo los hombres se hicieron gigantes y hechiceros, se asustaron de sus propios poderes y regresaron a su existencia anterior: por este camino se vuelve al pasado. Es Ifá de corrupción, robos, engaños y amarres; los muchachos descubren lo que no deben, y hay un santo heredero abandonado que es el atraso de la familia.

El rezo que abre el signo · Yoruba

Ika Roso Ikarabola Moni Yeye Ikarabola Moni Iya Omi Kesese Adifafun Orunmila Barabaniregun. Bastón elebo.
SúyereIka Rosunca kukute kuku adifafun Onika mowo, owunko lebo, eyele owunko lebo.

Los santos que hablan aquí

Osun · Obatalá · Olofin · Elegba · Eshu · Osain · Shangó · Yemayá · Azojuano

Este es un Ifá de…

Lo que nació en este signo · Ìbí

Las señales del signo

El Odù le habla de…

Suerte y sombra · Iré y Osogbo

6 ires y osogbos de este Odù, bajo candado.La lectura de suerte y sombra del signo, con su detalle.Desbloquear →

Lo que el Odù aconseja

8 recomendaciones de este Odù, bajo candado.Las obras y atenciones que marca el signo.Desbloquear →

Lo que el Odù advierte

5 advertencias de este Odù, bajo candado.Los avisos de peligro que da este Ifá.Desbloquear →

Lo que se prohíbe · Eewò

4 eewó (prohibiciones) de este Odù, bajo candado.Lo que el hijo de este signo no puede comer, hacer ni usar.Desbloquear →

Ebbós · Los sacrificios que abren camino

DineroEl ebbó del bastón🔒 Babalawo
Alejar la muerteEbbó para que no se le mueran los hijos🔒 Babalawo
DineroEbbó para la suerte🔒 Babalawo
Vencer enemigosEl ebbó de las flechas🔒 Babalawo
Alejar la muerteEl ebbó de intori Ikú o Arun🔒 Babalawo
EspiritualEl ebbó del pájaro ladrón (con oparaldo)🔒 Babalawo
6 ebbós de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Obras · Los trabajos del signo

EspiritualEl osun de extensión🔒 Babalawo
SaludLas hierbas de Azojuano🔒 Babalawo
DineroLos seis pesos de plata del Awó🔒 Babalawo
3 obras de este Odù, bajo candado.Cada receta completa: ingredientes, preparación y destino.Desbloquear →

Patakíes · Los caminos del Odù

1Gracias a Osun se evitó la guerra

En el pueblo de Ika Roso reinaban el contrabando, el robo y el crimen: el gobernador estaba muy viejo, y sus ayudantes Ogún y Elegba estaban implicados, pero nada se les podía probar. Obatalá, el Obá, decidió entregar el mando a quien moralizara aquella gente. Llegó un desconocido que no hablaba con nadie y se comportaba correctamente: era Osun. Pidió a Obatalá una paloma blanca, orí, omí Olofin y miel. En el monte cortó un tronco de palo moruro, lo lavó con omí Olofin, le dio la paloma, le puso orí y efún, y le dio un gallo a Eshu para que lo ayudara a descubrir a los jefes del desorden. De noche, guiado por Eshu, encontró al grupo: entre ellos estaban Ogún, Elegba y Oshosi — los que dirigían el ejército de Obatalá lo traicionaban, y el contrabando era de armas para hacerle la guerra. A una señal de Eshu, Osun se abalanzó dando golpes con el tronco de moruro; los hombres huyeron creyendo que venían más, y los tres, descubiertos, rogaron que no los denunciara. «Está bien, pero ustedes terminan con el contrabando, los robos y los asesinatos». Llevaron las armas a Obatalá y pactaron con Osun; el pueblo comenzó a andar bien. Cuando Obatalá iba a ofrecerle compartir el gobierno, Osun desapareció. En su honor, Obatalá ordenó adorar y ofrendar todos los años la mata de moruro, y colgó en ella flechas, arcos y lanzas para recordar que gracias a Osun no hubo guerra.

En un pueblo llamado Ika Roso existía el contrabando, el robo y el crimen, ya que el gobernador estaba muy viejo para esas funciones, y sus ayudantes, que eran Ogún y Elegba, estaban implicados, pero no se les podía probar nada.

El Obá de aquel pueblo era Obatalá, que cansado de tanta corrupción decidió entregarle el mando al hombre que fuera capaz de moralizar a aquellas gentes.

Por ese tiempo llegó a dicho pueblo un hombre desconocido por todos, que no hablaba con nadie y se comportaba correctamente. Enterado de lo que allí sucedía, se le presentó a Obatalá y le dijo: «Permítame hacerme cargo del mando de esta tierra, y déme una paloma blanca, orí, un omí Olofin y miel, para arreglarle esta situación». Ese hombre desconocido era Osun.

Obatalá le entregó todo lo que le pidió, con tal de que resolviera aquella situación, y porque le dio la corazonada de que aquel hombre era honesto.

Osun, al salir de la casa de Obatalá, se dirigió al monte, donde se internó buscando un buen tronco de palo moruro, grande y resistente. En eso vio a Eshu y le dio un gallo que llevaba, y le rogó que lo ayudara a descubrir quiénes eran los jefes de todo aquel desorden. Eshu se comprometió a ayudarlo. Osun cortó el palo moruro, lo lavó con omí Olofin, le dio la paloma, y después le puso orí y efún, y regresó para su casa.

Al caer la noche, Osun salió de su casa con el tronco de moruro al hombro, y salió caminando hacia donde Eshu lo guiaba. Al llegar a donde había un buen grupo de hombres, vio entre ellos a Ogún. Osun se iba a dirigir al grupo, pero fue detenido por Eshu, que le dijo: «Espera un poco». Al poco rato llegó Elegba y se unió al grupo. Como Elegba y Ogún eran los que dirigían el ejército de Obatalá, Osun comprendió que ellos lo estaban traicionando, y que así Obatalá nunca podría capturar a ningún delincuente, pues la mayoría del contrabando era de armas — o sea, de arcos, flechas y lanzas — para, en el momento preciso, hacerle la guerra a Obatalá.

A una señal de Eshu, Osun se abalanzó al grupo, comenzando a dar golpes con el tronco de moruro; y aquellos hombres, cogidos de sorpresa, se dieron a la fuga, creyendo que detrás del que daba los palos venían más hombres. Y Ogún, Elegba y Oshosi — que también estaba allí — se quedaron solos, y al verse descubiertos por Osun, le rogaron que no los denunciara ante Obatalá. Osun les dijo: «Está bien; pero ustedes tienen que terminar con el contrabando, los robos y los asesinatos».

Ellos aceptaron, y por orden de Osun le llevaron aquellas armas a Obatalá. A partir de ese momento, Elegba, Ogún y Oshosi hicieron un pacto con Osun, y el pueblo comenzó a andar bien. Obatalá le agradeció a Osun, y cuando se disponía a ofrecerle que compartiera con él la responsabilidad del gobierno, Osun desapareció.

Obatalá, en agradecimiento y honor a Osun, le ordenó a su pueblo que todos los años tenían que adorar y ofrendar la mata de moruro, para así recordar la memoria de aquel hombre desconocido y desinteresado que resolvió la situación de su pueblo. Obatalá colgó flechas, arcos y lanzas en aquella mata, para recordar que gracias a Osun no hubo guerra en su pueblo.

2Aquí fue donde se creó que Osun avise

Los Babalawos acostumbraban reunirse en concilios para pedirle a Olofin lo que necesitaban. En uno de ellos, Olofin preguntó qué era lo que más necesitaban, sabiendo que tenían muchos enemigos en la tierra que les echaban cosas malas. Todos se quedaron sin saber qué responder, diciendo distintas cosas sin comprender el alcance de la pregunta. Cuando le tocó el turno a Ika Roso, planteó: «lo que necesitamos es alguien que nos avise de las anormalidades cuando se presenten en la tierra». «¿Y qué cosa podía ser eso?» — «Un Osun que nos avise cualquier anormalidad». Y Olofin respondió: to iban Eshu. Desde entonces, gracias a Ika Roso, los Babalawos tienen Osun.

En este camino, los Babalawos acostumbraban reunirse en concilios para solicitarle a Olofin todo lo que ellos necesitaban para el mejor desempeño de sus ministerios en la tierra. En uno de esos concilios, Olofin preguntó qué era lo que ellos más necesitaban, ya que él sabía que tenían muchos enemigos en la tierra, que les echaban muchas cosas malas para perjudicarlos.

Todos se quedaron sin saber qué responder, y comenzaron a decir distintas cosas, pero no acertaban a comprender cuál era el alcance de aquellas palabras de Olofin. Cuando le tocó el turno a Ika Roso, este le planteó a Olofin que lo que ellos necesitaban era alguien que les avisara de las anormalidades cuando estas se presentaran en la tierra.

Olofin, interesado, le preguntó: «¿Y qué cosa podía ser eso que usted plantea?». Ika Roso le respondió: «Un Osun que nos avise cualquier anormalidad». Y Olofin respondió: «To iban Eshu».

Y desde entonces, gracias a Ika Roso, los Babalawos tienen Osun.

3La tierra desordenada

Había un pueblo donde cada cual hacía lo que le venía en gana, y le dieron las quejas a Olofin. Cansado de tantas quejas, Olofin le ordenó a Ogún que buscara a Osun y le ordenara de su parte ir a gobernar aquel pueblo. Al enterarse de la responsabilidad que Olofin le confería, Osun fue a hacerse osode con Orunmila, quien le vio este Ifá y le hizo rogación. Después Osun fue y se hizo cargo del gobierno de aquella tierra.

Había un pueblo donde cada cual hacía lo que le venía en gana, y le dieron las quejas a Olofin. Un día Olofin, cansado de tantas quejas, le ordenó a Ogún que buscara a Osun y le ordenara de su parte que fuera a gobernar aquel pueblo.

Al enterarse Osun de la responsabilidad que Olofin le confería, fue a hacerse osode con Orunmila, quien le vio este Ifá y le hizo rogación. Después Osun fue y se hizo cargo del gobierno de aquella tierra.

4Ika Roso fue el único que adivinó🔒 Babalawo
5Donde Olofin se llevó a los muchachos🔒 Babalawo
6La hija de Yemayá🔒 Babalawo
7El pájaro ladrón🔒 Babalawo
8La carne de res, la leche de vaca y el plátano verde🔒 Babalawo
9Cuando Osun se emborrachaba y Olofin se lo prohibió🔒 Babalawo
6 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →

Refranes · La voz de los mayores · Òwe

1 interpretaciones de refranes de este Odù, bajo candado.Cada refrán explicado: de qué camino nace y cómo se aplica.Desbloquear →
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