Ika Yeku es el Odù número 168 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Ika: nace de Ika sobre Oyekun. En los tratados aparece también como Ika Oyekun o Ìká Ọ̀yẹ̀kú. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 13 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 9 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.
La lectura del signo
lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas
LIBREIka Yeku — Ika Biku — es el signo donde unos nacen y otros mueren: aquí nació la comida a Egun, y la salvación tiene dirección: darle de comer a Inle Oguere — la tierra — y agarrarse de Orunmila. Su virtud es artesana: más vale maña que fuerza — usted vence porque sabe hacer lo que los demás no saben.
Su hazaña fundadora lo prueba: ningún orisha pudo subir la loma empinada de la ceiba — Orunmila hizo ebbó con guataca y machete, talló escalones en redondo hasta la corona, y bajó con las hojas: los orishas lo saludaron. Sus enemigos existen precisamente porque usted resuelve lo que ellos no pueden: tómelo como diploma.
«Orunmila talló escalones donde nadie podía subir — la maña de Ika Yeku vale más que la fuerza.»El pulso de Ika Yeku
Su casillero pendiente es el amor: lo tienen todo, menos la felicidad matrimonial — y la letra promete jimaguas por su mujer: cuídela bien, que será su suerte; primero es la vida de ella que la de usted, dice el signo sin rodeos.
La deuda que lo tiene escondiéndose del acreedor se paga — y será su mujer quien consiga el dinero: después, usted recibirá Ifá. Y la galleta que quiere darle a alguien, no la dé: déjeselo a Eshu — el golpe suyo termina en presidio; el de Eshu, en justicia.
Sus previsiones rituales: las tres sábanas blancas siempre en casa para los apuros, el osun del signo consagrado — come con Egun —, Orishaoko recibido, la misa o comida que un muerto le está pidiendo, y los pies doloridos atendidos. Hay dinero guardado o herencia en camino: el que talla escalones donde otros ven loma, hereda la corona de la ceiba.
El signo en una fraseAlimente a sus muertos y a la tierra, cuide a la mujer de los jimaguas y déjele el golpe a Eshu — que Ika Yeku sube tallando lo que otros ni intentan.
El diagnóstico
habla · prohíbe · recomienda
LIBRE LA LIBRETAHabla LIBRE
Ifá de muerto y suicidio: unos nacen y otros mueren.
Ifá de la comida a egun: se le da de comer a Ikú y a los egun mayores.
Ifá de dificultades de pareja: lo tienen todo, pero para ser felices les falta la felicidad matrimonial.
Ifá del osun del signo: hay que consagrarlo — come con egun.
Adifafun ewe ayó: el guacalote.
Ifá de maña: más vale maña que fuerza.
Marca muerto y suicidio: unos nacen y otros mueren.
Tiene muchos enemigos porque donde trabaja o se desenvuelve ha realizado cosas que los demás no sabían cómo hacer.
A usted le duelen los pies.
Su mujer le va a parir jimaguas: cuídela bien, que será su suerte.
Si se trata de un Obá, su lerí tiene que comer codorniz (aparo) o guinea blanca para que no se muera.
Por este Odù siempre se deben tener tres sábanas blancas en la casa para los casos de apuro; se canta «Feleya confele».
Las hierbas del signo: albahaca morada y vinagrillo.
De que usted debe un dinero y está escondiéndose de su acreedor: no quiere encontrárselo hasta no tener el dinero.
De que su mujer será la que consiga el dinero para que usted pague la deuda, y después usted recibirá Ifá.
De que si a usted le pasa algo, ella llorará: por eso primero es la vida de ella que la de usted.
De que usted quiere darle una galleta a una persona: no lo haga, porque lo pueden matar o puede ir a un presidio — déjeselo a Eshu.
De que alguien de su casa se la pasa peleando; y hay una mujer con un hijo muy faltón.
De que usted no quiere que nadie se entere de sus cosas.
De que al salir de su casa se topó con un enemigo, y él se le escondió, fingiendo no haberlo visto.
De que usted tiene un dinero guardado o ha de recibir una herencia.
De que un muerto le está pidiendo una misa o comida.
Eewó · prohibiciones LIBRE
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No coma en casa ajena.Hay trampas para usted.
No pise majá (eyó), ni vivo ni muerto.
Por este camino no se comen plátanos.
No le dé una galleta a esa persona.Lo pueden matar, o usted puede ir a un presidio: déjeselo a Eshu.
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la historia primero — los caminos del Odù
LIBRE LA LIBRETA1Unos nacen y otros mueren
Dos hermanos jimaguas vivían en la tierra Ayó: Oyekun Bika e Ika Yekun. El menor de los dos, Ika Yekun, era pobre; se querían mucho el uno al otro.
Ika Yekun se hizo osode un día y le salió su signo en Ifá, con rogación marcada de tres cepas de plátano, una jícara y lo demás que hacía falta. Nunca la hizo, porque era un Awó al que todo le daba igual. Y sucedió que fue al río, cosa que tenía prohibida, se desvistió y se echó al agua a bañarse; descuidado como estaba, no vio venir la empalizada que arrastraba la crecida, que le pegó en la cabeza y lo dejó sin sentido.
A su hermano Oyekun Bika también le había salido su signo en un osode, con la misma rogación marcada y la indicación de llevarla al río. Al llegar allá se asombró de encontrar a su jimagua tendido, sin conocimiento. Se puso entonces a rezarle a Ifá; con las gallinas hizo oparaldo y regó al río la sangre de la lerí, llamando a Ifá y a Yalorde. Acomodó las tres cepas de plátano en torno al cuerpo del hermano: a la del centro le dio la paloma blanca, a las de los lados la guinea blanca, y sobre el cráneo le asentó la jícara.
Al rato Ika Yekun se levantó y rompió a hablar, pidiéndole perdón a Ifá. Pero a los pocos días fue su hermano Oyekun Bika quien murió, mientras a él le llegaban la grandeza y el poder.
Tiempo después Ika Yekun le preguntó a Ifá por qué había muerto su hermano, y la respuesta fue esta: de haberse consagrado y recibido el osun que su signo le señalaba, el hermano no se habría perdido.
Nota: este osun come con egun, y su carga es: raíz de plátano, ñame de plátano, ashé de Orunmila, lerí de gallina, lerí de paloma, palo moruro y raíz de ceiba. Se rezan los 16 Meyi, Ika Yekun y Oyekun Bika; come todo lo que come el egun del Awó.
Nota: ha de entenderse que fue la empalizada, llevada por la fuerza de la corriente, la que le asestó el golpe fuerte en la lerí, y por eso perdió el conocimiento. El hermano lo curó sin resolver primero lo que traía pendiente, y cambió de cabeza.
2Los poderes de Orishaoko
La tierra Inle Ogba Yekun la gobernaba Orishaoko, y allí vivía Awó Ogba Orilaye. Orishaoko lo había hecho poderoso al confiarle sus grandes secretos, de modo que pudiera llamarlo a él y también a Shangó.
Siempre que Ogba Orilaye celebraba una de esas ceremonias, pronunciaba estas llamadas: «Baba Orishaoko ogba niye Orun ogba ni inle ogbani Shangó, awa wa ori laye wawa inle ori laye, Orishaoko bayekun Olorun ogba ni Shangó ogbara laniye». Uno y otro le contestaban sin falta, y uno y otro le repetían el mismo consejo: que a sus dos hijos jamás les hiciera Ifá. Eso lo traía siempre inquieto.
Cierto día les dio de comer a Orishaoko, a Inle y a Shangó. Fue Shangó quien habló: «No pienses que nos vas a engañar; tú te imaginas una cosa y te va a resultar otra: aquí los que sabemos somos nosotros». El Awó se hincó de rodillas delante de ellos y juró obedecer siempre cuanto le mandaran. Shangó no contestó nada; Orishaoko, callado, observaba y oía. Ahí se apareció Elegba; él y Shangó le dijeron a Orishaoko: «Este joro joro servirá para enterrar a Ogba Orilaye, porque este se pierde por el propio peso del saber que lleva en su cabeza».
Pasados unos días, Ogba Orilaye mandó llamar a Elegba, le entregó un pollo con sus ingredientes y le confió el plan que tenía con sus hijos. «Eso es lo mejor que vas a hacer», le contestó Elegba, y enseguida quiso saber: «¿Y cuándo es que te vas para la tierra Awana a consagrar a tus hijos en Ifá?». Ogba Orilaye contestó que salía de inmediato, y Elegba se ofreció a acompañarlo.
Llegaron con los dos muchachos a la tierra Awana Ifá, donde cuantos Awó vivían eran egun y los mandaba Ogba Yekun; el recibimiento fue bueno. Awó Orilaye le explicó a Awó Ogba Yekun a qué había venido; el otro le hizo osode, salió Ika Yekun, y su palabra fue: «Piensa bien lo que tú deseas hacer». Ogba Orilaye calló, y por él habló Elegba: «Él lo que quiere es que sus hijos sean Awó de todas formas». «Está bien, pero eso será su perdición», le contestó Awó Ogba Yekun. Ogba Orilaye repuso que con los grandes poderes suyos todo quedaría resuelto, «pues no hay quien sepa más que yo en el mundo».
Ya listo todo para consagrar a los muchachos, Ogba Yekun le dijo a Elegba: «Tenemos que invitar a otros Awó que viven en esta tierra». De esa invitación se encargó Elegba, que los llevó engañados. Se hizo la ceremonia de Ifá: a uno de los hijos le salió Ika Yekun y al otro Oyekun Bika. Los Awó invitados temblaban de miedo, porque sabían lo que venía.
Al séptimo día pasaron a la ceremonia de Oddun, y cantaban: «Yeyere yeyere masoko yere» (dos veces). Ahí mismo murió Ogba Orilaye para la tierra Inle Ogba Yekun, y Elegba se fue por el camino tocando y cantando: «Ogbari lona lerí egun, lerí ogborilona egun lerí, ogbani Shangó ogba nilona ile egun lerí».
En el joro joro que ellos mismos habían abierto para recibir su comida cuando aquel pretendió engañarlos, Orishaoko y Shangó aguardaban el cadáver. Lo echaron dentro y repitieron la comida. Después, juntos, Shangó y Orishaoko se dieron dos codornices en sus lerí.
Nota: este ebbó pide una casa con patio, porque al terminar hay que echarlo en un joro joro y sacrificar allí mismo los animales. La lerí de palo se le pone a Shangó y a Orunmila; cuando se le pone a Orunmila, hay que darle a este dos gallinas negras junto con la lerí del Awó u Obá. La cabeza de palo vive junto con Shangó o con Orunmila, o con el que la coja. En este camino la salvación está en darle de comer a Inle Oguere; si tiene Orishaoko, hay que ponerlo a comer al lado de Inle Oguere. Si es Obá, su lerí tiene que comer dos codornices o guinea para que no se muera.
3La mata de ceiba
A Orunmila le tocaba hacer ebbó con hojas de ceiba, así que mandó a todos los orishas a traerlas. Ninguno logró subir la loma donde estaba la mata, y volvieron con las manos vacías. Entonces dijo Orunmila: «Yo las voy a traer».
Se hizo osode, se vio este Ifá e hizo el ebbó con gallo, hojas de ceiba, guataca, cabo y machete; hecho eso, tomó camino a la loma. Ya frente a ella tampoco pudo trepar, porque las laderas eran muy empinadas, y los orishas se burlaron diciendo que Orunmila era un paluchero.
Tomó entonces la guataca y el machete, y empezó a tajar la loma en redondo, subiendo vuelta tras vuelta, hasta dejar hechos unos escalones que lo llevaron a la corona donde crecía la ceiba. Ahí tomó las hojas, volvió con ellas e hizo el ebbó con gallo, jutía, pescado, la guataca y el machete, para ganarles a sus contrarios. Y los orishas terminaron saludando a Orunmila.
Nota: más vale maña que fuerza. Le sobran enemigos, y es porque donde usted trabaja o se mueve ha sacado adelante cosas que los demás no sabían cómo hacer.
La palabra no se pierde — se abre
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