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Ika Sa

También se le dice Iká Osa

nº 176 de 256 · Edición:

Allí donde se confunde un orisha con otro (conviene extremar la atención para fijar el Ángel de la Guarda): nace la albañilería, y habla la nostalgia.

13 patakíes 4 eewó 8 ebbós y obras 12 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

Iká Sá Adifafun Orunmila Adifayoko Matekun Aue Tinshiyaordire Tinshiya Aguiko Ofi Osile Onsherefa Meofo, Ota, Epo, Ewe, Osa Lebo Ordire, Osa Lebo Siebo Akiko Oshele Omo Eyele, Owo, Eya, Abeta Owo.

SúyereObatekun laye egun ibalawo Ika Sa omo boronife.
Orden en Ifá
Odù 176 de 256
Composición
Ika sobre Osa
Odù espejo
Osa Ka
Santos que hablan
Oyá · Obatalá · Ogún · Shangó · Oduduwa · Osain · Osun · Oshún · Egun (Obarere) · Ibeyis

Nace · Ìbí LIBRE

  • La equivocación de un orisha por otro.

    A la hija de Oyá tuvieron que hacerle Oyá u Obatalá, y la confundieron con Oshún: el Babalawo debe poner gran atención en este Odù para no equivocarse.

  • La elaboración del okpele con semilla de mango.

    De los mangos que comió la chiva de Orunmila.

  • La albañilería.

  • La alpargata.

    La gente, viendo al pájaro con la resina pegada a las patas, comenzó a ponerse resina en los pies para no lastimárselos.

Ika Sa es el Odù número 176 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Ika: nace de Ika sobre Osa. En los tratados aparece también como Ika Osa, Ìká Ọ̀sá o Iká Osa. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 13 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 8 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ika Sa le habla a una persona que vive lejos de donde nació y que todavía no ha encontrado su verdadero lugar. En este signo nació la confusión de un orisha con otro, y también la albañilería, la alpargata y el okpele hecho con semillas de mango. Por eso su decreto es de cuidado: hay que saber con certeza a qué orisha pertenece usted, porque una consagración equivocada le tuerce toda la vida. Aquí la hija de Oyá recibió un santo que no era el suyo y perdió los poderes y el cariño de su madre. En Ika Sa el awó no adelanta palabra: espera a que los orishas se reúnan y den su fallo.

Usted tiene casa y dinero, pero le falta la felicidad. Su pensamiento sigue fijo en la tierra donde nació o donde lo criaron, y trabaja en algo que no es su oficio: vuelva a lo que aprendió, que ahí está su camino. Hay tres cosas en su corazón que no lo dejan dormir tranquilo, y un espíritu atado detrás de usted le quita la paz.

«El Awó de Ika Sa no da palabra sin el fallo de los oshas — consultar es su única infalibilidad.»El pulso de Ika Sa

El osogbo de este signo es la lengua. El pájaro que hablaba de todos se llenó de enemigos poderosos y, por mirar la vida ajena, se olvidó de su propio nido. Si sigue hablando de los demás, lo pueden matar, y aunque se arrepienta, siempre habrá alguien que hable mal de usted. Tenga cuidado con una piedra lanzada a la cabeza, con un hombre que lo amenaza y con una cadena que puede llevarlo a la cárcel. Sea agradecido, porque este signo marca a quien olvida el bien que le hicieron.

En el dinero, la avaricia lo arruina: Ogún se creyó tan rico que se apartó de todos y terminó sin ropa en las cavernas. Si le reclaman la casa por una deuda, acepte la mudanza, porque le trae beneficio. No desobedezca lo que Ifá le marque, porque quien deja el ebbó para después gasta lo ahorrado y no recupera la salud de antes. Con la rectitud de Oyá, que no se dejó comprar, usted pone orden donde otros fracasaron.

En el amor, quien se casa quiere su propia casa, y la mujer de este signo debe unirse a un babalawo. Habrá lucha por los hijos. La mujer no debe provocarse abortos, porque arriesga la vida. En la salud, cuide el corazón, la sangre y los pies, vigile la lepra y los fibromas y protéjase de las enfermedades contagiosas. Si atiende a Egun, él le enseña de noche lo que necesita saber, como al huérfano que con Ifá recuperó la corona que le correspondía.

El signo en una frase

Levante la maldición de cuna, retome su oficio y responda al llamado de Orunmila — que la felicidad de Ika Sa se construye, ladrillo a ladrillo, donde se está.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Esta persona fue maldecida desde antes de nacer, en el vientre materno: su embarazo no fue deseado.
Se sufre del corazón, de lepra y de infecciones sanguíneas; en este Ifá la muerte llega por una enfermedad contagiosa.
La mujer debe cuidarse de los fibromas, algunos incluso malignos.
La mujer de este Ifá tiene que vivir con Babalawo.
A la persona la han botado de alguna parte, y tendrá lucha por los hijos.
Alguien se ha ganado la vida con la prostitución.
Hay vivienda y dinero, pero falta la felicidad.
Si es palero, carga con un espíritu encarcelado que no le da tranquilidad; y la persona puede llevar detrás un espíritu obseso.
La persona es desagradecida: jamás reconocerá lo que se haga en su favor.
Quien posee este Ifá no podrá volver a comer carne de chiva, y menos todavía si es de Orunmila; en su lugar se le ofrecen 16 gallinas blancas con sus suyeres.
Las hierbas del signo: algarrobo y álamo.
De que usted viene de otra parte y quiere regresar a su lugar de origen: en él tiene fijo el pensamiento.
De que tiene un hombre que siempre lo está amenazando.
De que la casa la está debiendo, y le pondrán una demanda para que se mude: hágalo, que mudarse le conviene.
De que en su casa guarda un trozo de cadena: llévelo para hacerle rogación, y así no termine en la cárcel.
De que desde hace tiempo trabaja en un oficio distinto del que aprendió: debe retomar el oficio que aprendió.
De que lleva tres asuntos en el corazón que no lo dejan tranquilo.
De que Orunmila lo persigue: usted ha de ser Babalawo.
De que tiene una familia jimagua.
De que desea que le informen de algo, y no es posible decírselo.
De que haga ebbó, a fin de que sus enemigos no se burlen de usted ni de ella.
De que tiene tres hijos, o habrá tres familias; el mayor de los hermanos juega siempre con su madre.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

Quien posee este Ifá tiene prohibido comer carne de chiva, y más aún si es de Orunmila.La chiva fue la madre de crianza de este Ifá: en el atefá con este signo se le echa la bendición y no se sacrifica.
La mujer no puede hacerse abortos.Peligra su vida o su salud.
El Awó no debe comprometer su palabra en nada.Hay que esperar el fallo de los oshas reunidos, y ajustarse a lo que diga Ifá.
No hable de la vida ajena.Al pájaro hablador su lengua le creó enemigos poderosos que le prepararon la trampa.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Tiene casa y dinero.
Puede tener tres hijos, o su familia se reparte en tres.
Está destinado a ser awó.
Le pueden lanzar una piedra u otro objeto a la cabeza y matarlo.
Lo maldijeron antes de nacer, cuando su madre lo llevaba dentro, porque ella no lo deseaba y quiso abortarlo.
Un espíritu preso lo persigue y no lo deja tranquilo.

41 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Recomendaciones LA LIBRETA

Póngale zapotes a Oyá.
Póngase los collares.

11 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Refranes de Ika Sa · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

El plato que usted rompió lo paga otro.

Es el Ifá de la equivocación y la suplantación: a Bumi le hicieron el santo equivocado y la maldición cayó sobre ella; al príncipe huérfano lo pagaron los ministros ambiciosos. Cuidado con cargar culpas ajenas — y con que otro cargue las suyas: cada cabeza debe responder por su propio plato.

El que se casa, casa quiere.

Cada consagración pide su lugar propio: el hijo de Shangó fue entregado a la tierra de su padre, y cada quien debe estar donde le corresponde — en su ángel de la guarda verdadero, en su oficio aprendido, en su tierra natal. Vivir en lo ajeno, en lo prestado o en lo equivocado es la infelicidad de este signo.

El afán sin reflexión es peligroso.

El empuje sin pensar lleva a estrellarse. Ponga cabeza antes que prisa, que el afán sin reflexión es peligroso: mucha energía mal dirigida hace más daño que provecho.

No hay peor enemigo que la duda.

No culpes a Ifá de tu necia decisión.

El riesgo que corre el bruto no lo corre el inteligente.

Quien no respeta a los demás no se respeta a sí mismo.

Lenguas que critican son como las patas de las moscas: aterrizan en cualquier inmundicia.

La espina saldrá por donde entró.

Una advertencia a tiempo libra del error y sus consecuencias.

Con dinero no faltan amigos y sobran enemigos.

Quien guarda dos termiteros en casa, vuelve de ella un vacío.

9 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1Bumi y el santo equivocado

Oyá tenía una hija, Bumi, engreída y orgullosa del enorme poder de su madre: bajo esa protección, todo le resultaba bien.

Un día Bumi enfermó y sus cosas comenzaron a ir mal, pero no quiso que su madre lo supiera. Visitó a Shangó, tuvo con él una relación y quedó embarazada. Después viajó a Teguarollo, el lugar donde vivía Oyá. La madre, sin saber lo ocurrido, le dijo que en cuanto naciera el niño habría que entregárselo a Shangó.

Oyá propuso entonces ir a ver a Obatalá, y las dos se pusieron en marcha cantando para que él las recibiera.

Orunmila pasaba por el camino y se cruzaron con él. Se saludaron con moforibale; entonces el okpele de Orunmila cayó al suelo y marcó Ika Sa. Dijo a Oyá que su hija debía recibir Oyá u Obatalá, que tuviera cuidado de no confundirlos, y que la criatura que Bumi esperaba era hija legítima de Shangó.

Obatalá dio a Bumi tres piezas de Ogún, a las que llamó Ogún Fomale (cuáles son está en el tratado completo). Le dio además una paloma y tres pollos, y le aseguró que cuanto pidiera ante Ogún le sería concedido, y que su resguardo se alimentaría con Ogún.

Justo entonces nació el niño. Obatalá pidió quedarse con él hasta que Shangó viniera, dentro de una semana, para entregarlo en presencia de Oyá y Bumi. Pasados los siete días, Shangó llegó y Obatalá puso al niño en sus brazos; Shangó se llevó al niño a Tigua Yorokun, su tierra.

A Bumi le dolió que su hijo hubiera sido consagrado antes que ella. Volvió con Oyá a su tierra.

Gracias al resguardo de Ogún, Bumi tenía éxito en todo. Un día avisó a su madre que visitaría varias tierras y que luego iría a ver a su hijo Ika.

Eshu llevaba tiempo dándole vueltas a las guerras y a los poderes que enfrentaba con Oyá, buscando cómo hacerle daño. En su camino encontró a Bumi y la convidó a un gran festejo. Shangó había pasado por allí, pero ya se había retirado cuando ella llegó acompañada de Elegba.

Bumi miró la fiesta y le encantó cómo bailaba Oshún. El hijo de Eshu, Ika Eshu, salió a bailar también, y ella quedó cautivada por su baile y sus modos. Él le dijo que así no podía seguir, y le hicieron yoko Oshún.

De vuelta en casa, Oyá la rechazó, la maldijo y la dejó sin ningún poder.

Desde ese día todo fue empeorando. Cuando Bumi recurría al secreto de Ogún, ya no obtenía la respuesta de antes. En cierta ocasión, Orunmila se dirigía a casa de Oyá; esta lo llevó adonde estaba Bumi para que la consultara de nuevo. Orunmila sentenció que ella pasaría algunas penas y que habría que acudir a Obatalá para ver qué solución tenía.

Aviso del pasaje: en este Odù conviene que el babalawo extreme el cuidado, pues es fácil equivocarse: a la persona puede corresponderle Oyá, Obatalá u Ogún.

Lo que enseña

Confundir un santo con otro le cuesta caro a la persona, que pierde sus poderes y el favor de quien la cuidaba. Por eso hay que poner toda la atención en saber a qué santo pertenece cada quien. De aquí nació la equivocación de creer que un santo se puede cambiar por otro.

Ebbó de este camino

Tierra recogida en varios lugares de la ciudad, un gallo, gallinas, lese Yanza, una paloma, bara, cuentas, telas, bogbo akofa, 3 cabezas de carnero, jutía ahumada, eta, manteca de corojo, awado y 9 piedras. A este ebbó se le ofrece sangre de cada animal sacrificado, y se le agregan cuentas y cabezas.

Ofrenda a Oyá y a Oshún

Nueve jícaras con ori, manteca de corojo, jutía ahumada, efun, pescado ahumado y eko, para pedir el favor de Oyá y de Oshún.

Ofrenda a Obatalá

Luego se ofrecen dos palomas a Obatalá, junto con palo, hierbas, leri okute meta, cabeza de camaleón y mucho dinero.

Cuando sale este signo

Este odu pide al babalawo mucha vigilancia, porque la persona podría recibir un santo que no es el suyo. Según el caso, le corresponde Oyá, Obatalá u Ogún.

Rezo del pasaje de Bumi

Iká Sá Iká Sá Ballebei Ifa Babalawo Omo Oribowa Oni Awo Alla Omo Llalleri Oya Oya Baguaorduz Obonelli Oggun Tigualloru Gogozora Yein Onibuaguani Obani Shango Guegueniye Oni Oshun Omo Oya Tigua Yorokun Intori Oni Oyi Mobagua Eleggua Oni Yanza.

Lo que cantaron Oyá y Bumi camino de Obatalá

Babakua Leleo Ikasa Aguare Ifa Omo Bumi

2El vendedor de caracoles de Osha

Un hombre vivía de vender caracoles y otros objetos de la religión. Era padre de cuatro hijos y tenía una esposa excelente. Trabajaba en la plaza y jamás quedaba satisfecho con sus ganancias: con diez pesos, quería veinte.

Enfermó cierto día y fue con Orunmila para consultarse. En el osode apareció Ika Sa, y Orunmila le ordenó entregar a Oshún dos gallinas amarillas.

Él no regresó, porque le molestaba gastar dinero en eso. Su salud fue empeorando día a día hasta afectarle el estómago y el corazón.

Al verlo cada vez peor, su esposa fue a consultar con Orunmila por él. Al saber de quién se trataba, Orunmila respondió que por él no, pero que a ella, por ser una buena mujer, sí la atendería. Le explicó que ya no bastaba con las gallinas para Oshún: ahora tocaba alimentar a todos los oshas para poder salvarse.

No le quedó más remedio que realizar esa obra, y para costearla gastó cuanto había ahorrado. Quedó sin nada y tuvo que arreglárselas con lo poco que ganaba a diario. Orunmila agregó que, por no haber obedecido la palabra de Ifá, nunca más gozaría de la salud de antes ni de su desahogo económico.

Advertencia: no cumplir lo que Ifá indica puede costar la propia vida.

Lo que enseña

Quien nunca se conforma con lo que gana y no cumple lo que Ifá le manda paga con su salud y con su dinero. La obediencia se paga antes o después, y muchas veces con más de lo que se quiso ahorrar.

Lo que se mandó al principio

Dos gallinas amarillas para Oshún.

Lo que se exigió después

Ya no bastaban las dos gallinas: había que alimentar a todos los oshas para poder salvarse.

3Ogún se arruinó en las doce cavernas

Según este camino, Ogún acumuló una gran fortuna y se retiró a vivir en las doce cavernas, lejos del resto del mundo, seguro de que un hombre tan rico no gastaría jamás todo su dinero. Con el tiempo le faltó hasta la ropa y se vistió con un taparrabo de mariwó, ya convertido en un salvaje del monte.

La codicia del dinero conduce a la ruina.

Lo que enseña

Encerrarse en la riqueza y darle la espalda a la gente termina en ruina. El apego al dinero deja al más poderoso sin nada y apartado de todos.

La palabra no se pierde — se abre

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Ebbós y obras

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Preguntas frecuentes

sobre Ika Sa

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ika Sa en Ifá?

Allí donde se confunde un orisha con otro (conviene extremar la atención para fijar el Ángel de la Guarda): nace la albañilería, y habla la nostalgia.

¿Qué número es Ika Sa entre los 256 Odù de Ifá?

Ika Sa es el Odù número 176 de los 256 de Ifá, de la familia de Ika: nace de Ika sobre Osa.

¿Qué orishas hablan en Ika Sa?

En el Odù Ika Sa hablan Oyá, Obatalá, Ogún, Shangó, Oduduwa, Osain, Osun, Oshún, Egun (Obarere) y Ibeyis.

¿Cuál es un refrán del Odù Ika Sa?

Uno de los refranes de Ika Sa dice: «El plato que usted rompió lo paga otro».

¿Qué incluye La Libreta?

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La familia de Ika

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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