Patakíes · Los caminos del Odù
1El robo de cerebro
La jicotea, queriendo ser la más sabia, robó con un güiro los cerebros de todos. No pudo subir a la palma por el güiro colgado; un niño la corrigió, y ella, rabiosa, lo tiró. Orunmila mandó al niño a repartirlos, y quedaron trocados.
La jicotea (ayapá) quería ser como la serpiente y que todos le rindieran moforibale. Pensó: «si le quito el cerebro a todo el mundo, seré la sabia y todos vendrán a mis pies». Colgó un güiro de su pescuezo y a cada uno que veía le quitaba el cerebro. Lleno el güiro, quiso esconderlo en lo alto de una palma, pero no podía subir porque el güiro colgado al cuello se lo impedía; sudaba y se fatigaba sin darse cuenta. Un niño que la observaba le dijo: «póngase el güiro atrás, en la espalda, y podrá subir». La jicotea, humillada de que un niño supiera más, tiró el güiro rabiosa y se fue.
El niño recogió el güiro, lo vio lleno de cerebros humanos y fue a Orunmila, que le vio este Ifá y le mandó salir a ponerle el cerebro a todo el que viera sin él, con cuidado de no equivocarse. Pero el niño los puso trocados: el del hombre a la mujer, el de la mujer al hombre, el de los niños a los mayores y el de los mayores a los niños. Por eso nacen las personas invertidas, los adultos con mentalidad infantil y los niños con mentalidad de mayores. Hay que coger Ozain.
2Elegba emborrachó a Aroní
Aroní se atravesó para impedir que Orunmila le hiciera Ifá al hijo de Olokun. Elegba lo emborrachó y lo dejó tirado en la calle; Orunmila se lo mostró a Olokun, que convino en que fuera Orunmila quien consagrara a su hijo.
Olokun quería hacerle Ifá a su hijo, con Orunmila de padrino, pero Aroní se atravesó. Elegba, que buscaba de comer junto con Orunmila, no halló nada, porque el único que había venido era el hijo de Olokun y Aroní lo había impedido. Entonces Elegba puso un tarro de Oda Wehubi y emborrachó a Aroní, dejándolo tirado en la calle. Volvió donde Orunmila y le avisó; Orunmila fue a casa de Olokun y le dijo: «este Oluwo que está tirado borracho en la calle, ¿es el que le va a hacer Ifá a su hijo?». Y Olokun convino en que fuera Orunmila quien lo consagrara.
3Obatalá halló a sus hijos enfermos por la bebida
Al llegar al mundo, Obatalá encontró a todos sus hijos enfermos —del estómago, del pecho, de los pies—. Orunmila les hizo ebbó y les mandó no beber alcohol y lavarse con omiero; así recuperaron la salud.
Cuando Obatalá llegó al mundo, encontró que todos sus hijos estaban enfermos: uno del estómago, otro del pecho, otro de los pies. Los llevó donde Orunmila, que les vio este Ifá y les hizo ebbó. Después les recomendó que no ingirieran bebidas alcohólicas y que se lavaran con omiero donde les doliera. Así, todos los hijos de Obatalá recuperaron su salud y vivieron felices y contentos.
4Aquí mataron a la hija del rey🔒 Babalawo
5La boca que come sal no puede escupir dulce🔒 Babalawo
2 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →