Oyekun Bara, que también se conoce como Oyeku Bara, es el Ifá del amarre, el que ata y también desata. En este signo nació la costumbre de ponerle freno y montura al caballo. Cansado de los abusos del jabalí, el animal no quiso oír a Orunmila, dejó que un cazador lo ensillara para vengarse y ya nunca recuperó la libertad, porque el jinete era Eshu. Ese es su decreto: la venganza y la soberbia le pueden costar su libertad. Y su consejo lo dio Elegba, que dominó al caballo con maíz y paciencia: lo que no consiga por la fuerza, lo alcanzará con astucia e inteligencia.
Obatalá le dio tres suertes y usted casi las regaló; por eso pasa trabajos, pero vienen otras por el camino. Haga santo para asentar a su ángel guardián: así será feliz y obtendrá lo que desea. Reciba también a Orunmila y pague lo que les debe a Yemayá y a Shangó. Oyekun Bara, el awó, echó de su lado a la esposa y al hijo que tenía por dedicarse a la brujería y a los muertos, y cayó en la miseria bajo una maldición hasta que pidió perdón. Desde entonces su vida tiene etapas de pobreza y de riqueza, y se apoya en Obatalá, en Shangó, en Osain y en Eshu Mako, que le cuida la puerta. Nunca deje desamparados a su esposa ni a su hijo, porque por ellos le llega la suerte.
«Al caballo no lo dominó la fuerza, sino la inteligencia — así trabaja Oyekun Bara.»El pulso de Oyekun Bara
En el amor, este signo trae amarres. Una mujer que no es su esposa le hace hechicería en sus partes, y por eso tiene dificultades en la intimidad con su pareja, y hasta dudan de su hombría. Como a Oyele Okoko, la prisa y los excesos le gastan la fuerza: con calma y atendiendo a Shangó, la recupera. Tiene hijos con otra mujer: no los descuide. Su esposa es muy curiosa y le gusta hablar: no le cuente sus secretos, ni a ella ni a sus amigos. Usted la quiere mucho y debe ponerle límites, pero jamás le levante la mano, aunque ella se ponga terca. Cuídese de quedar atado para siempre a una persona hija de Oshún, cuyo egoísmo le hace daño.
Sobre usted pesa una maldición, hay trabajos para amarrarlo y un Egun anda detrás de usted queriendo algo. Este signo habla también de alguien que ya atentó contra su propia vida o que puede hacerlo. Si alguna vez piensa en quitarse la vida, no lo calle: hable con alguien de confianza, busque a un médico o a un profesional, no se quede solo y reciba a Orunmila. Duerma con una lámpara en la cabecera, que esa luz acompaña a su espíritu mientras usted duerme.
En el trabajo, no corra tanto: siempre anda apurado y pierde por tener buen corazón. En la salud, cuide la boca, porque hay caries, y atienda los dolores en los párpados. Alguien de la casa puede accidentarse o romperse una pierna. Atienda bien a su perro. Si usa la cabeza en lugar de la fuerza y no abandona a los suyos, este signo le devuelve la suerte que se le fue.
El signo en una fraseUse la astucia, guarde sus secretos y no regale sus suertes — que a Oyekun Bara, Obatalá le tiene otras: esta vez, asiéntelas con santo.