Keta Aboñu (el estómago) e Iñi (los dientes) vivían con Inzo (el pelo), un comerciante que salía todos los días al trabajo y dejaba sola a su obini. Aprovechando su ausencia, Keta Aboñu enamoró a la mujer y le ofreció comida que ella no conocía. Al volver, Inzo quiso estar con su mujer, pero ella se negó hasta que le diera comida; le dio epo y obí —que ella nunca había probado— y le contó todo lo sucedido. Inzo, molesto, abandonó la casa jurando acabar con Keta Aboñu.
Elegba oyó la amenaza y avisó a Keta Aboñu, que fue a mirarse con Orunmila; le vio este Ifá y le dijo que solo Ifá podía salvarlo. A los 7 días, al salir, se topó con Inzo, que le arrebató un secreto. Keta Aboñu corrió y se metió en la boca de un hombre. Inzo, para vigilarlo, puso a Iñi (los dientes) en la boca para que lo mordiera si intentaba salir, y a sus hijos alrededor de la cara, en la nariz y en el ano.
Como Keta Aboñu se llevó el poder de la vida y el secreto de Ifá, hay que darle de comer toda la vida —igual que al consagrar a un babalawo—. Desde entonces, si un solo pelo se mezcla con la comida, el hombre vomita, porque Keta Aboñu e Inzo son enemigos. Y este Ifá dice que el hombre no deja sola a la mujer.
Inshu adifafun Keta Aboñu iña koye befa iñi onu okuni ojun Oyekun Iwori Piti Peti Lodafun Elewa kaferefun Orunmila.