Obatalá andaba apesadumbrado: en la tierra de Oyare Lekun vivía Awó Foré, un hombre desentendido de cuanto pasaba a su alrededor y también de Elegba. Cansado del descuido, Elegba se marchó de allí, a la tierra de Badagua Ifá, donde lo atendían siempre y no faltaba nada.
Un día Obatalá salió con su agogó, cantando lo que le pesaba. Orunmila, al verlo, lo abrazó, y cuando escuchó los trabajos que pasaba Awó Foré dijo: «vamos a verlo». Tomó consigo akukó, 7 aunko y osadie, y le adelantó a Obatalá que la victoria era segura, porque aunko y akukó eran comidas que Elegba jamás había probado. Se presentaron ante Awó Foré y le prometieron grandeza para su tierra, siempre que en ella no llegara a faltar aunko y akukó; él respondió rindiendo moforibale.
De ahí siguieron cantando rumbo a la tierra de Badagua Ifá. A Elegba lo alcanzó el olor de aquella comida sabrosa que desconocía, y quiso ir tras ella. Orunmila lo venía reprimiendo durante el trayecto, mientras Elegba, alegre, no dejaba de olerlo. Ya en la tierra de Awó Foré, Elegba dijo: «yo me quedo contigo en esta tierra para que seas grande». Por eso, antes de 7 días hay que darle un chivo a Elegba.
Bada guá ifá oba omayiri Elegba badawa ifa ile oyere Lekun obayire oba Lekun Elegba ifa iré ashegun ota lese Elegba umbati awo wawa bogbo ouma baye Oluo Foré.
Baba Ifa Na Nire Osha Bilosha Baba Ifa Na Nire
Awo Foré Ni Yebe Awo Foré Ni Yebe Umbo Badagua Obashire Elegba Badaguo