Oyekun Fun es el Odù número 46 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Oyekun: nace de Oyekun sobre Ofun. En los tratados aparece también como Oyekun Bedura, Oyekun Ofun, Ọ̀yẹ̀kú Òfún, Oyeku Ofun u Oyeku Verdura. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 12 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.
La lectura del signo
lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas
LIBREOyekun Fun, que también se conoce como Oyekun Bedura, es el signo donde vino al mundo Eshu Larufa, el hijo de Ikú con Inle, con dos cuerpos, uno de hombre y otro de mujer. Aquí nació que la tierra y las personas puedan transfigurarse, y que las lagunas sean las cabezas de los ríos; aquí Shangó le entregó a Orunmila el mando de su tierra, y por eso corresponde al babalawo señalar el Ángel de la Guarda que rige a cada persona y hacer la matanza en las consagraciones de Osha. Su decreto le da poder y buena compañía, pero le marca un límite: la bebida destruye al hijo de este signo y hasta puede llevárselo.
Así lo enseña la historia de Ifá Irawo, a quien Ikú buscaba. Orunmila le rapó la cabeza, le dio otro nombre y le prohibió beber; él se emborrachó en una fiesta, bailó delante de todos y la muerte lo reconoció. Este signo marca muerte repentina, y usted puede recibir la noticia de alguien que murió de pronto. No sea el anfitrión de las fiestas, no vaya a velorios y, si le hablan de un enfermo, no lo visite, porque podría ocurrir un cambio de cabeza. Tampoco monte a caballo ni cruce por el monte espeso, donde se recoge lo malo.
«Los ebbós de Oyekun Bedura van a la laguna — el agua quieta guarda el poder del signo.»El pulso de Oyekun Fun
El iré viene de la mano de Eshu. Atiéndalo mucho y dele de comer en la esquina, y sus asuntos van a avanzar; así fue como Oyekun Bedura encontró a una mujer de buena posición, se casó con ella y se hizo rico. Los gemelos le traen suerte, salud y dinero, y usted tendrá trato con personas de buena posición. A la laguna también se le ofrece comida, y allí van los ebbó de este odu.
En el amor, el hombre de este signo va a encontrar a una mujer con medios propios que será su esposa. La mujer debe cuidar su matrimonio, porque el marido puede sorprenderla en algo malo. Si tiene una hija con cuatro pretendientes que no acepta a ninguno, encontrará la felicidad casándose con un babalawo. Por la transfiguración de este odu, las personas pueden volverse adodi o alakuata; los hijos del signo deben cuidarse de eso, y hay problemas de corrupción. Usted ha llorado mucho, y quizá carga con el trauma de haber visto de niño a sus padres mientras tenían relaciones sexuales: este odu manda darles virtudes a los hijos para que crezcan libres de prejuicios y no se pierda el respeto entre ellos y sus padres.
En la salud, tenga cuidado con las operaciones y con las inyecciones, que se le pueden enquistar; haga ebbó antes de operarse. Si hay una embarazada en la casa, la criatura está mal colocada y puede perderla; sin el ebbó, el parto termina en una operación, con la criatura muerta y la madre en peligro. No cambie lo cierto por lo incierto, cuide la copa y no se aparte de Eshu, y el poder que Shangó le dio a Orunmila también lo protege a usted.
El signo en una fraseAlimente a Eshu y a la laguna, abandone la bebida y no visite al enfermo: los Jimaguas le traen suerte y el reino ya cambió de dueño a favor suyo.
El diagnóstico
habla · prohíbe · recomienda
LIBRE LA LIBRETAHabla LIBRE
Que Shangó cedió a Orunmila el poder del reino.
Que los Jimaguas cuentan con salud, dinero y suerte.
Que las personas, adodi o alakuata, se transfiguran porque tienen el poder de ambos sexos.
Muerte de repente, y que la bebida destruye en este Odù.
De que este Ifá pertenece a las lagunas: se alimenta a la laguna y los ebbó se llevan a ella.
De amarre de barriga y de que a las embarazadas se les hace ebbó con un paño de sus costumbres para que no aborten.
De que la persona ha llorado mucho.
De tener cuidado con operaciones y con inyecciones que se pueden enquistar.
De que la mujer debe proteger su matrimonio, pues podrían descubrirla en una falta.
De que la persona se topará con una mujer de buena posición económica, que llegará a ser su esposa.
De que recibirá la noticia de una muerte repentina.
De que le hablarán de un enfermo; evite ir a verlo, porque podría producirse un cambio de cabeza.
De que el hijo carga con un trauma por haber presenciado el acto sexual de sus padres.
De que en este Odù Oshún adquirió sirvientes y de que la mujer debe unirse en matrimonio a un babalawo para ser dichosa.
Eewó · prohibiciones LIBRE
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se come carnero.
No se monta a caballo.Podría perjudicar a un anciano, y ello sería su propia muerte.
No se cruza por maniguas.Para no recoger lo malo.
No vaya a ver enfermos ni a velorios.Puede haber cambio de cabeza.
No puede tomar bebidas alcohólicas.Le puede costar la vida.
Iré y osogbo LIBRE
Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.
Recibe el poder de mando, igual que Shangó se lo cedió a Orunmila.
Los gemelos le traen suerte, salud y dinero.
Conoce a una mujer de buena economía, y ella llega a ser su esposa.
Hay riesgo de muerte repentina, y le puede llegar el aviso de alguien que murió así.
Si le hablan de un enfermo, es mejor no visitarlo: podría ocurrir un cambio de cabeza.
Hay peligro en las operaciones, y las inyecciones se le pueden enquistar.
25 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.
La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.
Abrir el tratado completo →Recomendaciones LA LIBRETA
Atienda mucho a Eshú y déle de comer en la esquina (jutía, pescado ahumado y maíz tostado) para el desenvolvimiento.
Realice un ebbó para evitar una intervención quirúrgica y modere el alcohol, pues podría costarle la vida.
3 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.
La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.
Abrir el tratado completo →Los patakíes
los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia
LIBRE LA LIBRETA1Eshu Larufa recibe sus virtudes de Oyá
Eshu Larufa nació de Ikú y de Inle. Desde niño observó los enormes poderes de su padre. Antes de hablar con Ikú, Inle hacía un rezo, y ella se volvía una sombra invisible que se llevaba a cuantos se cruzaban en su camino hasta que llegaba donde estaba Inle. Ikú le cantaba y él también cambiaba de forma. Luego ella sostenía una gallina negra y bailaba con Inle, convencida de que el niño dormía. Pero Eshu Larufa los espiaba, y vivía muy molesto porque carecía de cualquier poder para hacer lo que ellos hacían.
A la hora en que Ikú iba a acostarse, Inle le colocaba un coco seco de almohada para que reposara, porque Ikú no duerme: solo descansa, aunque Inle creía que dormía. Eshu Larufa se decía: «mis padres tienen tantas virtudes y yo ni una», y se llenaba de amargura.
Además notaba que, al irse su madre, ella dejaba en manos de Inle el coco seco con el encargo de enterrarlo; así vería cómo se transformaba en colores diversos, y cada una de esas formas traía una virtud diferente para el mundo. Además, Ikú había advertido a Inle que jamás se lo dijera a nadie, ni siquiera a su hijo.
Un día Eshu Larufa pidió a su padre autorización para dar un paseo. Inle aceptó, y el niño llegó a Belelé, la tierra donde residía Oyá. Iba afligido y preocupado, y le relató todo lo que sabía de sus padres. Oyá le dijo que lo lavaría con un omiero de hierbas, que harían de estropajo. Lo bañó con ese omiero mientras entonaba un canto.
Después le dio un coco y además una gallina negra con esta orden: al volver a su hogar, sin ser visto, debía sustituir la gallina que Inle usaba para bailar con Ikú y el coco que empleaba para apoyar la cabeza, y traerle todo de inmediato. Eshu Larufa obedeció y volvió con Oyá, quien lo hospedó tres días. Pasado ese tiempo, Oyá tomó la gallina negra, dio su sangre a Eshu Larufa y comió ella también. Extrajo del coco su secreto y se lo entregó diciendo: «acompáñame». Fueron juntos adonde se encontraban Inle e Ikú.
En ese momento Ikú se puso a hablarle a Inle y vio que su hijo se convertía en dos figuras: un hombre y una mujer. Aterrada, le dijo a Inle que mirara lo que le ocurría a su hijo. Oyá saltó y gritó tres veces, y Inle e Ikú cayeron al suelo. Entonces Oyá habló: «a los hijos hay que darles virtudes para que vivan sin prejuicios y para que entre padres e hijos se conserve el respeto. Tú, Inle, deberás respetar a Eshu Larufa». De esta manera, con el auxilio de Oyá, Eshu Larufa llegó a ser grande en el mundo.
2Awó Irawo y la capa negra
Ikú buscaba a alguien a quien llevarse, pues a una persona le había llegado su hora. Olofin le había encargado a Ifá Irawo, un hombre que vestía una capa negra y que ese día fue a la plaza.
Ikú lo buscaba con insistencia y también fue a la plaza, donde preguntó por Ifá Irawo. Él contestó que era él, sin saber el riesgo, y Ikú se lanzó sobre él. La gente huyó entre gritos, pero Eshu, que lo vio todo, ordenó dejar en paz a ese hombre para que siguiera con vida. Ifá Irawo echó a correr hasta un pueblo vecino. Ikú comentó que no importaba: aunque huyera, lo alcanzaría.
En el pueblo, Ifá Irawo llegó a una casa retirada y llamó. Al abrirle, entró y pidió agua, diciendo que escapaba de la muerte y que se llamaba Ifá Irawo. Los dueños, atemorizados, le dieron de beber y resolvieron llevarlo con Orunmila, que vivía muy cerca. Orunmila lo consultó y salió el Ifá Oyeku Ofun. Hizo con él las ceremonias que el odu pedía, ordenó raparle la cabeza y le puso otro nombre: Oyeku Bedura. Le explicó que todo eso serviría de disfraz para engañar a la muerte, pero que debía abstenerse del alcohol, o tomarlo con moderación, y evitar hacerse notar dondequiera que estuviera.
Con su nombre nuevo, Oyeku Bedura se fue más tranquilo. Ikú siguió buscándolo y volvió a la casa donde él había estado; pidió agua porque tenía sed, y al verla los moradores gritaron horrorizados. La muerte los calmó: solo buscaba a un hombre con capa negra, de nombre Ifá Irawo. Nadie dijo nada y Ikú se fue a continuar su búsqueda.
Mientras tanto, Oyeku Bedura, seguro de sí mismo gracias al cambio de nombre y de ropa, quiso beber unos tragos. Ese día el pueblo celebraba una gran fiesta y él fue. Bebió demasiado, contra lo ordenado por Orunmila, bailó tambaleándose y sin compás. Los asistentes se juntaron a mirarlo.
Ikú, agotada de buscar sin hallar a Ifá Irawo, se lamentó: como no había cumplido el encargo de Olofin, se llevaría a cualquier otro para no regresar sin nada. Recorrió el pueblo y llegó a la fiesta, donde entró. Allí encontró al hombre rapado que bailaba solo, rodeado de gente, y se acercó a observarlo. Decidió llevárselo, ya que no daba con Ifá Irawo.
Abriéndose paso entre la multitud, que se quedó atónita al verla, Ikú fue derecha hacia él, desplegó su capa y lo envolvió. El rapado gritó que no era Ifá Irawo sino Oyeku Bedura, pero Ikú replicó que era precisamente a quien buscaba. Y lo llevó ante Olofin.
Ante Olofin, Ikú pidió disculpas: había recorrido muchos pueblos para cumplir el encargo, estaba fatigada y avergonzada, y eso era todo lo que traía. Abrió la capa y de su interior salió Ifá Irawo. Olofin le respondió que sí había cumplido, pues aquel era Ifá Irawo. Y dijo que así se perdió Ifá Irawo, por beber en exceso.
3La riqueza a través de Eshu
Había una mujer acomodada, con dinero, casa y vida propia, a quien solo le faltaba casarse con un babalawo.
Cierto día Oyeku Bedura salió de paseo y dejó para Eshu, en una esquina, una ofrenda de comida. Eshu lo saludó y quiso saber qué le traía. Oyeku Bedura le dio lo que cargaba, y Eshu, muy contento, lo comió.
Luego Eshu sacó un ade de su apó, lo cargó con ashé y se lo dio, diciendo: «Igual que tú me alimentaste, tendrás relación con una mujer de recursos».
Tiempo después Oyeku Bedura se topó con esa mujer, que quería casarse con un awó. Se unieron, y él vivió contento y llegó a ser rico.
La palabra no se pierde — se abre
Con La Libreta se abren los 256 Odù completos: más de 5,000 patakíes, las obras y los eewó de cada signo, los rezos y las interpretaciones — en español y en inglés.
La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.
Abrir el tratado completo →¿Ya tienes tu suscripción? Entra aquí.