Obara Kusheyó es el signo donde se adivinó para la Cabeza — cuando venía a la vida en que sería servida por todos — y para la Trompeta, cuando anhelaba ser reconocida y terminó siendo el clarín del pueblo. Su destino está dicho: usted está destinado a convertirse en una personalidad indispensable en su comunidad — haga el sacrificio.
Su virtud fundadora es Otito — la verdad: aquí la verdad hace parir — la mujer no pudo dar a luz hasta que confesó. Lo que la fuerza y la medicina no desatan, lo desata la verdad dicha a tiempo: aplíquelo a su casa, donde una relación está rompiendo la armonía — la verdad la restaura o la termina, pero la resuelve.
«El halcón no puede herir a la babosa: solo mirarla — así miran a Obara Kusheyó sus enemigos.»El pulso de Obara Kusheyó
Su cruz es la ingratitud: aunque sea benevolente, las personas a quienes les haga un favor tratarán de pagarle con daño — como el puercoespín y el ratón, que comían de la granja y trajeron al elefante a destruirla. La respuesta no es dejar de dar: es delegar la guerra — chivo a Eshu y gallo a Ogún, para que peleen por usted: al pueblo de Aiyetoro lo salvó el silbato de Eshu sin disparar un tiro.
Su respeto está garantizado por la babosa: el halcón no puede herirla — todo lo que puede hacer es mirarla: así lo mirarán a usted, con rabia y sin alcance. Sirva a su Cabeza con chiva, campana y tela blanca — todas las divinidades la sirven —, evite a las mujeres blancas de complexión fuerte, y no meta en su casa lo que Ifá le señaló como brujería, por barato que se lo vendan.
Y el mapa del regreso: una alta posición o jefatura espera por usted en su tierra de nacimiento — la trompeta sacrificó, esperó junto a la palma joven, y su sonido llegó a todas las casas. Sacrifique antes de viajar, coja su propio Ifá para vencer el cerco de enemigos, y espere su palma: el clarín de Obara Kusheyó tarde o temprano suena — y todo el pueblo acude.
El signo en una fraseDiga la verdad que hace parir, delegue su guerra en Eshu y Ogún y espere su palma — que el clarín de Kusheyó será el del pueblo entero.