Patakíes · Los caminos del Odù
1El azote del Iyoye
Akala, hijo de Oduduwa, atormentaba a Orunmila mientras este se hospedaba en su casa. Al enfermar Akala, Orunmila le hizo Ifá para salvarlo, y el día del Iyoye se vengó dándole con el cuje por la espalda por todo el monte.
Cuando Aideju Awó —nombre de Orunmila en Orun— iba a bajar a la tierra, se hizo osode y vio este Ifá, que le decía: «una vez en el mundo, no trates de evitar el sufrimiento». Bajó a la tierra de Oduduwa, que tenía un solo hijo, Akala, el cual se dedicaba a atormentar a Orunmila: de noche lo despertaba, lo zarandeaba y lo pinchaba, y Orunmila callaba, por ser extraño en aquella casa.
A los pocos días Akala cayó enfermo y a los quince estaba en agonía. Oduduwa, sin saber qué hacer, llamó a Orunmila, que le vio este Ifá, pidió muchos animales y se llevó a Akala al monte, donde le hizo Ifá. El día del Iyoye, Orunmila pensó: «este es el momento de vengarme»; cogió el cuje, cantó «Akala Awó Nifá, Ifá mabinu», y le dio fuertes golpes por la espalda, corriendo detrás de él por todo el monte. Curado, Akala volvió con Oduduwa, que se puso muy contento. Aquí se explica la saña de los Awoses en el Iyoye.
2Cuando el gallo se casó con la hija de Olokun
Olokun daría a su hija Are Ege al que sembrara primero la fila de ñame. El gallo hizo ebbó; Eshú enterró tres postes que le dieron ventaja, y con su encantamiento ganó a todos los pájaros y obtuvo a Are Ege.
Todos los animales estaban enamorados de Are Ege, hija de Olokun, que la daría al que terminara primero de sembrar la fila de ñame asignada. El gallo fue a Orunmila, que le vio este Ifá y le marcó ebbó con tres postes, tres azadones y seis palomas. Eshú tomó los tres postes y enterró uno en cada esquina de la finca. Los demás pájaros empezaron a arar antes de que el gallo despertara, pero él, con su encantamiento «ara la tierra con el azadón», trabajaba a velocidad vertiginosa; cada vez que el loro le decía «te rompes», su azada se rompía, y él tomaba otra.
Eshú lo ayudó golpeando un poste: las hormigas reinas salieron y los demás pájaros se pusieron a comerlas, y el gallo aprovechó para adelantarse. Terminó su surco primero, y Olokun le entregó a Are Ege. Los otros animales, envidiosos, lo empujaron al río, y el gallo, con su esposa en el pico, se la tragó sin querer; ella se convirtió en las largas plumas de su cola. Por eso, antes de casarse, hay que hacer ebbó para que no maten a la mujer.
3El rey tirano
Un rey déspota dejó el gobierno a sus ministros para viajar; el pueblo festejó su ausencia. Al anunciar su regreso, los ministros le pusieron trampas en las entradas del reino; su caballo cayó en una y el rey se mató.
Había un rey que gobernaba con mano de hierro, de carácter variable y despótico. Un día dejó el gobierno a sus ministros —que lo odiaban— para recorrer varias naciones, y el pueblo, libre temporalmente del tirano, hizo grandes fiestas, aunque temiendo su regreso. El rey mandó un emisario ordenando un gran recibimiento; los ministros acordaron prepararse para vencerlo, poniendo trampas camufladas con hierbas en todas las entradas del reino. Al partir de regreso montado en su caballo blanco, al llegar a una entrada el caballo cayó en una trampa y el rey se mató. Así el pueblo se libró del tirano. Habla del déspota que abandona la casa y vuelve para seguir maltratando a los suyos.
4Nacieron las ofrendas o milagros de Osajuano🔒 Babalawo
5El gallo Opipi🔒 Babalawo
6El pelo y la carne🔒 Babalawo
7Las cuatro estaciones del año🔒 Babalawo
8Cuando la tiñosa hizo ebbó🔒 Babalawo
9Cuando Oshún ayudaba a Iwori Rote🔒 Babalawo
6 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →