Anuncia que nada sucede sin la intervención de Eshu; aconseja evitar a la justicia y a los enemigos.
La madre o la esposa de Oshé Turá lo expondrá a morir: a su esposa la manipulan y ella llega hasta el engaño para sacarle los secretos al marido.
Cuando sale osobo, se envía a la persona de viaje para desbaratar a sus enemigos: le atribuyen robos, no debe juntarse con gente ladrona y lo califican de algo que no es; a causa de su orgullo, el mundo está enfrentado con usted.
Para triunfar, la persona debe aparentar que no desea lo que en realidad quiere: la gente lucha contra usted de manera oculta y rastrera.
Anuncia la pronta muerte del padre de la persona y habla de irreverencia de los hijos ante sus padres: la maldición del padre cae sobre el hijo.
Es un Ifá de epidemia, en especial para los muchachos que tratan mal a los mayores: para salvarlos hay que alimentar a Eshu y a Orunmila, y averiguar lo que quiere Obatalá.
Pretenden desacreditarlo, pero será su Ángel de la Guarda quien lo cuide: si su Ángel no lo abandona y usted cumple, ríase del mundo.
Si se excede en su encargo, lo persiguen para asesinarlo a traición; no le está permitido hablar más de lo debido: sufriría una humillación y perdería los poderes que ha obtenido.
La pueden operar del vientre o del ano.
El gato es ladrón por naturaleza: lo acusan de robo; déjese largas las uñas de la mano izquierda y use algo brilloso.
Los Ángeles Guardianes tienen más fuerza que los Oshas: los Oshas hacen sus asuntos al séptimo día, e Ifá determina lo opuesto.
Es un Odù de mucha riqueza: Ifá anuncia que usted tendrá de todo en este mundo, pues Orunmila lo levantará; hará un viaje a un lugar donde hallará fortuna.
Habla la boca: las aftas, la dentadura, las boqueras, las enfermedades de la faringe y la laringe, y el cáncer bucal descrito en el tratado.
Habla el gato, que le rogó a Olofin el don de andar sin hacer ruido y terminó volviéndose ladrón: «Cada cual cuide lo suyo».
Hablan los calamares, que tiñeron el agua y salvaron a Orunmila de sus perseguidores: el único pez obediente que hizo ebbó.
Habla la eyelé, que ofendió a Orula y fue maldecida: por eso, cuando se agotan sus alas, caen hacia abajo.
Habla el vendedor y el comprador de aceite de palma, los sacerdotes que lanzaron Ifá para Akin Osó.
Habla el rojo (Oshé Turá) que ensució al blanco (Eyiogbe) y se fusionaron; y el camaleón, que venció a sus perseguidores con el ebbó de las agujas.
Los ewé del Odù son: hojas de mango, sargazo, moruro, dágame, hierba mora, prodigiosa y belladona (ewé abamodá).
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No se come malanga.Cuando la buscaban para matarla, Oshún se salvó ocultándose entre las hojas de un campo sembrado de malanga.
No debe comerse gallo ni maíz, y se deben respetar los alimentos de Azojuano.Reglas de este Odù.
Evite la sal y aléjese de la pimienta de guinea.Los Oshas comieron las prohibiciones de Odduduwa (sal y ataré) y perdieron el mando ante los Ángeles Tutelares.
No eche maldiciones.Lo que se pide se cumple y luego se lamenta: con este Ifá se puede ayudar a levantarse a quien cayó, o lanzar maldiciones.
No haga castillos en el aire.Para no sufrir decepciones ni que se le desbaraten.
No crea en chismes ni los oiga.Puede formarse una revolución.
No entre en faltas con Babalawos.Cambie su carácter: la falta de consideración del hijo con el padre de Ifá trae el shepe de la garganta.
No resida junto a su padre.Regla de este Ifá: el hijo abandona al padre.
No hable más de lo debido.Sufre un bochorno y pierde los poderes adquiridos, como le pasó con los 16 atributos.