Oshé Páure

nº 229 de 256 · también Oshe Iwori, Ọ̀ṣẹ́ Ìwòrì

Donde Orí es Olofin en cada ser humano y nacen todas las religiones: Obá Lele Egun, Rey de los muertos — y Oshún es la dueña del owó.

47 patakíes 9 eewó 16 ebbós y obras 21 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Oshé Páure Yerere Yerere Lowada Yewara Eni Arau Shelu Etite Meye Loddafún Oshé Páure Awore Awó Baba Orunmila Shilekún Fedun Olorún Shilekún Fedun Ilé Mowaye Ashé Nifa Moriyeyeo Wawalaye Adifafún Oluwó Ifá Nikoyo Telenifa Shilekún Fedun Orunmila Wawale Isota Asheto Ashé Bo Ashé Buma Too Iban Eshú.

SúyereEwa Yeni Olorún Ayagulo Olorún Shangó Oni Abeo Eniade Ladeo Ifá Laye Baba Ni Lorun Foribale Layebi Awó.
Orden en Ifá
Odù 229 de 256
Composición
Oshe sobre Iwori
Odù espejo
Iwori Boshe
Santos que hablan
Oshún · Orí · Olofin · Egun · San Lázaro (Babá Agroniga) · Ozain · Elegbá · Ogún · Inle y Abatá · Shangó

Nace · Ìbí LIBRE

  • Que Orí es Olofin en cada ser humano.

    Orí es la parte indestructible del espíritu del hombre, la parte de Dios en el hombre mismo, y lo único que lo acompaña en sus consagraciones hasta más allá de la muerte.

  • Que Orunmila y Dios son los que saben.

    «Cómo fue, no lo sé: solo Olofin y Orunla lo saben».

  • Todas las religiones y los altares.

    Los hombres levantaron altares para adorar a los Dioses.

  • La perdición del hombre por la mujer.

    Awó Orun fue deslumbrado por la hechicera y hasta perjudicó con ogú su propio Ifá.

  • La puerta del Cielo.

    En este Ifá hablan los 7 dolores y las 8 verdades que abren las puertas del Cielo y de la Tierra.

  • Que Oshé Páure nace para trabajar el campo espiritual y no para Ifá.

    Los únicos que podían ayudarlo eran los muertos, antes de hacer Ifá.

  • Babá Agroniga (San Lázaro), que hace las grandes curaciones del mundo.

    El pez medicinal de Ilogun, al ver a Dios, se volvió hombre llagado con el poder de curar.

  • El adimú inshé: el adimú que lleva adentro un trabajo.

    Es uno de los secretos de trabajo de este Ifá.

  • Que para darle ejá tutú a Orula hay que tener Odù.

    Olofin le retiró la espiritualidad a Awó Orun por dar pescado sin tenerla: solo los que tienen su espiritualidad pueden dar.

  • El porqué Oshé Páure nace huérfano, y mira unas veces en su casa y otras fuera.

    Oyekuelu, de la tierra de las golondrinas, fue consagrado en Ifé como Awó Kuekue y Awó Titá: tan pronto Awó de la casa como de la calle.

  • Que al morir un Awó, sus implementos no se van con él; solo pueden acompañarlo los ikines de Orula, y únicamente si éste lo desea.

    La consagración de Elerí no se borra: es Orí, que siempre acompaña a su Omó en el viaje.

  • El sexto sentido: la videncia mental como ashé.

    Los Ikú Egun Olorí de la tierra Ajana Ifá Ifé veían con la mente, sin necesidad de sus ojos.

  • Que la luz, la oscuridad y la penumbra duran solo el tiempo que Olofin les ha destinado.

    Del camino de Baleyo Awó, de la tierra de las penumbras.

  • El pacto entre el mundo de los muertos y el santuario del penal.

    Oshé Páure es un Ifá de corazón, y ese corazón hay que endurecerlo: así su verdadero espíritu personal nunca consigue quedarse a vivir ahí mucho tiempo.

  • Que Orula consagra las fuerzas de Isun Ekue.

    Del camino de los Ekoi: Orunmila encerró en el güiro al ireme Akuaramina.

  • Que se recibe a Orisha Ayé para la estabilidad monetaria.

    Oshún le dio Ayé a Oshé Páure para que nunca más le faltara el dinero en su casa.

Oshé Páure es el Odù número 229 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Oshe: nace de Oshe sobre Iwori. En los tratados aparece también como Oshe Iwori u Ọ̀ṣẹ́ Ìwòrì. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 47 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 16 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Oshé Páure — también llamado Oshé Wori — es Obá Lele Egun, Rey de los muertos: abre las puertas del ashé a los Santos del Cielo y da la firmeza de la sentencia en la Tierra y el Cielo. Aquí nacieron todas las religiones, la puerta del Cielo y la verdad más íntima de Ifá: Orí es Olofin en cada ser humano — lo único que acompaña al hombre más allá de la muerte.

Su vida es la de la golondrina: nace huérfano, emigra de una tierra a otra y hace su casa en cualquier parte — camina por tierras que no lo vieron nacer, y vino a expiar lo cometido en su vida anterior: el Awó de este signo sufre mucho porque así Olofin lo quiere más. Es adorador del Sol: saluda a Olorun cada mañana con su jícara de agua y orí — y se despierta a las 4, cuando los pájaros tienen su primera sacudida y despierta Orunmila.

«Orí es Olofin en cada ser humano — lo único que acompaña a Oshé Páure más allá de la muerte.»El pulso de Oshé Páure

En él viven seis espíritus — el propio, el del padre, el de la madre, el de Orunmila, su guía y su Ángel —: por eso sus respuestas desconciertan y sus hijos son temperamentales y raros. Su memoria es prodigiosa y conoce a fondo los secretos de los Odù — pero su poder pide continencia: mesura en la vida íntima para conservar la concentración, y no vivir con hija de Oshún, para que la bendición de Oshún siempre lo acompañe — que ella es la dueña del owó y aquí lo da todo.

Sus sombras están retratadas: las mujeres lo destruyen — hasta la suya propia —, el padrino entra en lucha con él al ver su progreso, le roban y le echan ogú por falta de atención a Eshu — hasta no ganar ni para comer: atienda a Eshu primero. Habla de poder y grandeza, pero su abuso destruye la familia — y todo lo malo lo descubre un pájaro: aquí no hay secreto que dure.

Su botica y sus secretos: rogarse la cabeza con pargo y bañarse con sus escamas; la calabaza no se come — la eleguedé le sirve para resolver, no de alimento —; los huesos, la vista y el corazón se vigilan: esta letra cae y se levanta, y a la segunda caída ya no se levanta — que el infarto no lo encuentre en deuda. Tenga a Inle y a Babá Agroniga, el de las grandes curaciones: el Rey de los muertos vive mucho — si honra su Orí, que es Olofin en su cabeza.

El signo en una frase

Atienda a Eshu antes que a nadie, ruéguese con pargo y no abuse de su grandeza — que el huérfano de Oshé Páure es Rey de los muertos y su cabeza es su templo.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Ifá de purgación y redención: el espíritu vino a expiar lo cometido en su vida anterior, y el Awó de este signo tiene que sufrir mucho porque así Olofin lo quiere más.
Ifá de Obá Lele Egun, Rey poderoso de los muertos: abre las puertas del ashé a los Santos del Cielo y a todos los espíritus celestiales, dando la firmeza de la sentencia en la Tierra y el Cielo.
Ifá de los adoradores del Sol: el Awó saluda a Olorun y a los astros cada mañana con su jícara de omí y orí.
Ifá de la golondrina (Oshé Alakuandede): el que hace su casa en cualquier parte, tanto en el agua como en tierra firme; nace huérfano y emigra de una tierra a otra.
Ifá del pene embrujado: tiene el poder de la tarde y junto a los manantiales se lava con esponja y agua de manantial.
Ifá de curaciones: señala la necesidad de tener a Inle, Babá Agroniga (San Lázaro) e Ilogun Edé.
Ifá de seis espíritus: en Oshé Páure viven el propio, el del padre, el de la madre, el de Orunmila, su guía espiritual y su Ángel de la Guarda; por eso sus respuestas desconciertan.
En Atefá, el Padrino y la Oyugbona tienen que darle eyabó tutú (pargo fresco) a Orunmila; el Awó Oshé Páure, al recibir kuanaldo, da un eyabó a su Ifá, mejor si es ejá oro (guabina).
Habla la artritis, la bursitis, la esquizofrenia y el glaucoma: Oshé Páure padece de los huesos y puede perder la vista por ogú.
Oshé Páure muere por infarto en la calle: se cae y se levanta, y cuando vuelve a caer ya no se levanta más.
Es cobarde, zorro e hipócrita; las mujeres lo destruyen, hasta la suya propia.
Marca la inquietud de un padre ante la pérdida de un hijo; un pájaro es quien descubre todo lo malo.
Siempre tiene sabor a cobre en la boca; se despierta a las 4 de la mañana, cuando los pájaros tienen su primera sacudida y se despierta Orunmila.
La guerra y la masacre le pisan los talones: vino a expiar lo cometido en su vida anterior.
No menciona su nombre de pila en los rezos: su verdadero nombre es Obá Lele Egun.
Habla de desbarate de casa; el padrino entra en lucha con él al ver su progreso, y si no se comporta bien, es sustituido por su ahijado.
Siempre causa la muerte de su madre: este Ifá habla de orfandad materna.
Sus respuestas desconciertan porque en él viven seis espíritus; los hijos de este Ifá son temperamentales y raros.
Se hastía de la vida y llega a pedirle a Olofin que lo retire de ella; es hombre de memoria prodigiosa que conoce a fondo los secretos de los Odù.
Le roban y le echan ogú por falta de atención a Eshu: llega un momento en que no gana ni para comer.
Es muy espiritual: no debe tener relaciones más de tres veces por semana, para conservar su poder de concentración mental.
No come calabaza: la eleguedé le sirve para resolver todos sus problemas, no de alimento.
Nunca faltará una obiní que asegure que Oshé Páure se paró por ella; si esa mujer es hija de Oshún, no se hace vida con ella, y así la bendición de Oshún lo acompaña siempre.
Habla el barbo (ejá borí): el pescado que representa a Olofin en la Tierra, Awó de los peces, padre del fango que inmuniza Ifá.
Habla el pargo: el secreto de este Ifá es rogarse la cabeza con un pargo y darse un baño con sus escamas.
Habla la golondrina (alakuandede), que vive en desconcierto con nido perentorio: así es la vida de Oshé Páure, confusa y alocada.
Habla el Sijú, que no puede faltar entre las 21 cabezas de pájaro del Ilé Orí.
Hablan las hormigas: el arma de Oshé Páure son las hormigas.
Habla Soyí por el camino arará, y habla el Príncipe Encantado Ibú Abamá, el hombre-pez que enseñó a los hombres las ciencias y las artes.
Habla la eleguedé (calabaza): Agbeye, la ambiciosa alcancía de Oshún, partida en dos por la hoz de bronce.
El ewé secreto es la clavellina de río (ewé ewuro odo), para que la memoria escape al peligro y obtener el favor de alguien; también curujey, ewé ainá para baños, alacrancillo y rompehueso en cocción para los huesos.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No come calabaza (eleguedé).Agbeye lo traicionó robándole su dinero; desde entonces la eleguedé le sirve solo para resolver, no para comer.
Cuídese de la bebida y del pelo.Por una copa aceptada quedó embelesado y sus enemigos le echaron el daño; se hace el inshé de la guabina en aguardiente.
No dé pargo ni guabina a su Ifá hasta que no posea Olofin.Solo los que tienen la espiritualidad de Olofin pueden dar; que lo haga otro Awó.
No viva con mujer sabihonda y avariciosa.La obiní de Awó Falake, por indiscreta y avariciosa, casi muere entre los cuernos de los Agbáni; con ella se atrasa.
No viva con obiní kukundukú filaní (mulata achinada), y menos si tiene defectos en una pierna.Esa es la característica de Abatá: es el osobo de Oshé Páure.
No sea vanidoso ni sabio en su propia opinión.Deje de ser vanidoso, sea humilde y agradecido; no reclame señoríos.
No lleve recados malos ni haga cosas malas en el mundo.Para que todos los Oshas lo ayuden.
No se levante tarde: siempre antes que el Sol.Para que gane; a las 4 de la mañana se despierta Orunmila.
Huya de la adulonería.Es maldad oculta: aquello que me arañó no puede acariciarme.

Recomendaciones LA LIBRETA

Rogarse la lerí con un pargo y darse un baño con sus escamas: es el secreto de este Ifá.
Tener la jícara con omí y orí delante de su Ifá y cada mañana saludar a los astros con el rezo «Orún Bale Mini Mini Olorún Moforibale…», lavándose después la cara.

25 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir el tratado completo →

Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1Olorun le mostró el camino a Awó Falake (los Agbáni)

Rezo: Oshe Paure Adifafun Ode Mashede Omiwa Ese Iroko Agbani Loyu Kaure Olorun Aladura… Lodafun Orunmila.

Ebbó: euré, adié, pelo y tarro de venado (agbáni), ropa usada, tierra de joro joro, flecha, toda clase de comida y opolopo owó.

Ode Mashede, a quien llamaban Awó Falake, era omó Oshé Páure y vivía sin un centavo y sin qué llevarse a la boca. Fuera de la adivinación, se ganaba el sustento cazando, y aun así las necesidades no lo soltaban. Desesperado, un día tomó la única euré que le quedaba y las dos adié que aún tenía, se las dio a su Ifá, se hizo orugbó y fue a dejar el ebbó al pie de Iroko, colocándolo en alto. Ya trepado al árbol, alcanzó a ver una manada de agbáni —venados de cuernos enormes y muy ramificados— en el fondo de un agujero abierto en la tierra. Los animales alzaron la vista al Sol y de su magia salió este rezo: «Alay Eda Olorun Oba Arini Orode Ki Olorun Masheye Okarin Oloyo Ebinpa Ona». Fue entonces cuando Olorun se asomó y les enseñó el camino.

Awó Falake tenía ya la flecha lista para dispararles cuando el Obá Egun Oluyeke, su defensor y consejero, se le arrimó y le habló al oído: «¿Te has fijado en que los agbáni abren la entrada de la tierra con un rezo al Sol? Haz tú lo mismo y serás rico». Bajó del Iroko y, como los venados ya se habían ido, le rezó él también a Olorun. Olorun le hizo caso y le abrió la tierra: adentro había telas, oro y piedras preciosas, y de todo tomó. Pero el Obá Egun Oluyeke le previno que a nadie podía contarle una palabra de aquello.

A su obiní le regaló un rollo de tela. Ella quiso saber de dónde había salido y él calló, por mucho que ella insistiera. Los agbáni, entre tanto, notaron que alguien había entrado allí: «¡Qué hombre tan audaz! ¿Qué poder poseerá para lograr que Olorun lo acompañe?».

Un día, aprovechando la ausencia de su marido, la obiní le preparó el saco de viaje, lo rellenó de ceniza y le abrió un agujerito en el fondo. Awó Falake cargó el saco sin sospechar nada y salió de cacería; la ceniza fue dejando el rastro y ella lo siguió monte adentro. Él llegó a su Iroko y subió; ella se agazapó abajo, entre los matojos. En cuanto los agbáni salieron, Awó Falake le rezó a Olorun, se metió por el agujero, cargó más telas, oro y brillantes, y se fue. Ella repitió el procedimiento, pero se quedó embobada mirando los tesoros; en eso volvieron los agbáni, la apresaron y la amarraron con lianas a un jagüey, junto a la boca del hueco.

Al no encontrarla en la casa, Awó Falake la esperó; al tercer día salió a buscarla. Los agbáni ya habían decidido matarla y salieron con ella entre los cuernos. Él la vio, apuntó al jefe de la manada y lo mató; los demás huyeron. Rescató a su obiní, se la devolvió a su familia y les dijo: «Ella es avariciosa e indiscreta, y quiere saber lo que no debe». Awó Falake llegó a ser muy rico, porque los agbáni eran omó Eruwá y no regresaban a donde se habían asustado; se quedó con el tesoro y con aquel poder de Olorun, concedido por Orunmila y por el Obá Egun Oluyeke.

Nota: no conviene vivir con mujer sabihonda y avariciosa, pues eso atrasa.

2Oshé Páure favorecido por seres del otro mundo

A Oshé Páure lo envidiaban mucho como Awó: no todos daban crédito a lo que sabía y andaban provocándolo a cada rato. Suerte no le faltaba, eso sí, porque contaba con el favor de personas del otro mundo.

En una de aquellas guerras estuvo a punto de perderse. Sin salida, invocó a Ifá y se puso en manos de Orula, el único capaz de salvarlo mediante una obra pequeña; ignoraba si los demás Santos lo iban a favorecer o no. Lo favorecieron todos, y por mano de los Santos venció.

3Para darle ejá tutú a Orula hay que tener Odù (la hechicera de Saraon)

Rezo: Oshe Paure Awo Orun Inle Bori Boshe Omo Shabi Awo Orun… Kaferefun Olofin, Kaferefun Elegba.

Ebbó: adié meyi, osiadié, ejá tutú, opolopo oñí, opolopo epó, ekó meta, ewé abere, ewé iroko, ewefá, ewé tetenifá, agua de río, owó.

En la tierra Bori Boshe vivía Awó Orun —que es como se llamaba en este camino Oshé Páure—, un Awó de grandes conocimientos que Olofin le había dado, y gobernaba a su pueblo con su bendición: todo lo que hacía le salía bien.

Cierto día llegó a esa tierra una mujer de infinita belleza que deslumbró a aquel pueblo. No era más que la transformación de Oshún Mori Yeyeo, mandada por Omó Saraon, que era omó logú (brujo), con la orden de destruir la tierra Bori Boshe y con ella a Awó Orun. Cuando Oshún entró, venía cantando, y se formó un gran revuelo: la gente se caía y le daban como ataques. Eran las 12 del día y Awó Orun hacía su ceremonia a Olofin y a Orula, poniéndoselos en la cabeza, rezando y besando la tierra tres veces.

Al salir encontró a su pueblo alterado. Elegbá le dijo: «Una mujer ha llegado a intranquilizar nuestro pueblo». Awó Orun mandó a traerla, y aquella mujer de infinita belleza le cantó «Foribale Layele Awo Orun Olanla Oshun Moriyeyeo» y se tiró a sus pies, besando la tierra tres veces delante de él. Awó Orun se impresionó tanto que no se dio cuenta de que ella, al besar la tierra, la recogió y la echó en una bolsita que llevaba, donde había un tarrito de eyó cargado por Omó Saraon, para ver a través de él todos los movimientos de Awó Orun.

Elegbá, atento a todo, le advirtió: «Cuidado, Babá, que esa mujer viene con malas intenciones». Awó Orun no le prestó atención, y la obiní le pidió que la llevara ante sus secretos para jurar no irse más de esa tierra. Awó Orun le dijo que sus secretos eran Orula y Olofin y que ella no podía verlos. Entonces ella le dio la bolsita: «Pon esto ante tus secretos y pide que yo me quede en esta tierra». Tan impresionado estaba, que metió el saquito dentro de la sopera de Orula, junto con Olofin, e hizo la ceremonia. Al terminar le entró un gran sueño, y en el sueño Olofin le decía que tenía que darle un pescado a Orula, traído del río.

Se despertó preocupado, pero al salir se encontró con la obiní, que lo indujo a estar con ella: «Ahora sí me quedo en tu tierra, porque me complaciste». A las 4 de la mañana se hizo Osode y le salió su propio signo, donde Orunmila le reafirmaba la palabra de Olofin. Oyó el ruido de un cencerro: era Elegbá, que venía cantando «Yalere Lordeo Ifa Awo Orun, Leri Arala Obini, Olele Ofo Awo Orun». Awó Orun lo dejó pasar sin llamarlo, por temor a que volviera a hablarle de la obiní.

Regresó con el pescado, se lo dio a Orula cantando «Eya Nire Eya Nire, Felequeque…», preparó un omiero con ewé abere, iroko, ewefá y tetenifé, metió el pescado dentro, lo puso delante de su Ifá y le echó bastante miel y escamas; con el omiero se bañó. A las 12 del día se hincó delante de Orula, rezó y besó la tierra tres veces. De pronto empezó a perder la vista y a no ver nada; del saquito que había al lado de su Ifá saltó fuera el tarro de eyó cargado.

Elegbá, que nunca había dejado de vigilarlo, al ver aquello se asustó y empezó a llorar: «Elegba Sokun Kaure Awo Orun». La obiní huyó corriendo a donde estaba Saraon. Olofin, al escuchar a Elegbá llorando, se compadeció, se presentó, puso el tarro de eyó y dijo: «Así como te lo trajeron para destruirte, a partir de este momento será tu defensa». Awó Orun recobró la vista y se postró. Olofin le dijo: «Todo esto lo he permitido para que te sirva de escarmiento. Te retiré mi espiritualidad y le diste pescado a Orula, cuando solo los que tienen mi espiritualidad pueden dar. Cuídate de todas las mujeres y no creas en ninguna, que son tu perdición». Y le enseñó el secreto: sacar su Orula a la tierra, abrir un joro joro con su signo, darle dos palomas a Ifá y al joro joro con el omiero, taparlo, poner a Orula encima con dos velas y dos cocos abiertos, y con los cocos secos rallados, ero y kolá, cargar el nuevo poder, junto con los ojos del pescado que Elegbá traía en la mano —«para que nunca vuelvas a perder la vista»— y el tarro de eyó y la tierra besada. «Siempre lo usarás encima, que con él andarás el mundo sin dificultad; cuando tengas guerra, pon tu Ifá detrás de la puerta al lado del nuevo poder.» To Iban Eshu.

La palabra no se pierde — se abre

Con La Libreta se abren los 256 Odù completos: más de 5,000 patakíes, las obras y los eewó de cada signo, los rezos y las interpretaciones — en español y en inglés.

$130 MXN/mes, precio de fundador de por vida — solo hasta el 31 de diciembre de 2026. Después, $170.

Abrir el tratado completo →

¿Ya tienes tu suscripción? Entra aquí.

Ebbós y obras

cada una con su tema a la vista

LA LIBRETA

16 recetas selladas se abren con La Libreta — ingredientes, preparación y destino, cada una con su tema a la vista.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir las obras →

Refranes de Oshé Páure · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Orunmila y Dios son los que saben.

Solo Olofin y Orunmila saben realmente quién es Oshé Páure y de dónde vienen sus logros.

Un hombre y otro hombre, cuando plantan tragedias, nunca acaban.

Las guerras entre iguales no tienen fin: hay que saber retirarse, como el Awó de la maloja.

Aquello que me arañó, no puede acariciarme.

Los que lo odiaron no pueden después sentarse a su mesa: huya de la adulonería, que es maldad oculta.

Su cabeza lo salva y su cabeza lo pierde.

No seas sabio en tu propia opinión.

Ve a la hormiga, oh perezoso; mira sus caminos y sé sabio.

Las riquezas traen muchos amigos; mas el pobre es apartado de su amigo.

Todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.

Un padre nunca deja de proteger a su hijo, igual que una madre; y el sagrado ikín de Ifá nunca deja de proteger a sus hijos.

No lleves el corazón en las manos.

El cielo confirma lo que haces con amor.

La dulzura camina con la amargura.

Un sabio no le dice todo de sí mismo a su amigo.

Haz bien a una piedra y ella te lo devolverá.

El ambicioso, apresado por ser rico, ignora la llegada de la pobreza.

Todo el que reta a Apa será destruido por Apa.

Ega construyó y destruyó su propia tienda.

Según es el bejuco, así debe ser la batata.

Todo dulce tiene su punto: si se pasa, empalaga.

Ser hosco es cosa mala.

Con el tiempo se aprecia más al que critica que al que alaba.

18 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026.

Abrir las interpretaciones →

Preguntas frecuentes

sobre Oshé Páure

LIBRE

¿Qué significa el Odù Oshé Páure en Ifá?

Donde Orí es Olofin en cada ser humano y nacen todas las religiones: Obá Lele Egun, Rey de los muertos — y Oshún es la dueña del owó.

¿Qué número es Oshé Páure entre los 256 Odù de Ifá?

Oshé Páure es el Odù número 229 de los 256 de Ifá, de la familia de Oshe: nace de Oshe sobre Iwori.

¿Qué orishas hablan en Oshé Páure?

En el Odù Oshé Páure hablan Oshún, Orí, Olofin, Egun, San Lázaro (Babá Agroniga), Ozain, Elegbá, Ogún, Inle y Abatá y Shangó.

¿Cuál es un refrán del Odù Oshé Páure?

Uno de los refranes de Oshé Páure dice: «Orunmila y Dios son los que saben».

¿Qué incluye La Libreta?

Los 256 Odù completos: todos los patakíes, obras, eewó, rezos e interpretaciones, en español y en inglés — $130 MXN/mes, precio de fundador de por vida hasta el 31-dic-2026.

La familia de Oshe

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

Abrir los 256 Odù →

$130 MXN/mes de por vida — precio de fundador hasta el 31-dic-2026 · ¿Ya eres suscriptor?

¿Ves algo que corregir? Escríbenos con tu respaldo