Ifá de orgullo y soberbia: el Rey pierde la corona por cabeza dura y tiene que cambiarla por ñames.
Ifá de Abikú; el Awó puede recibir a Olofin a cualquier edad.
Ifá donde el hijo destrona al padre, por causa de un Egun que perturba; el padrino tiene que portarse bien o tendrá guerra con el ahijado, como en Ogunda She.
Ifá de los cuatro elementos vitales: tierra, agua, aire y fuego, que la Madre Naturaleza concedió a Orishaoko.
Ifá de herencia o renta vitalicia.
Ifá donde a Oshé Omolú todos los osobos le caen encima y solo Orunmila salva; se le teme porque todo lo puede, y por eso se alejan de él.
La persona es altanera, orgullosa y prepotente: el osobo de este Ifá son la bebida, el orgullo y la soberbia.
Por orgullo y por incumplimientos, la persona llega a verse desnuda: conoce el hambre y, para poder sobrevivir, va cambiando todo lo que tiene de valor.
Gobierna con doctrinas justas, pero la envidia hace presa de algunos que pretenden el cargo y lo intentan matar.
Hay quien se vale del infortunio ajeno para dar la mala en los negocios; pero eso ocurre porque uno mismo se lo buscó.
Habla de locura transitoria por polvos soplados, y de bochornos y separación matrimonial por orgullo y soberbia.
Dejan a la mujer embarazada y sola tiene que criar al hijo.
Cuando este Odù sale en Atefá, se le advierte al Alawo que su mujer puede levantarlo, pero que, por un desprecio, esa misma mujer puede desgraciarlo; el Awó tendrá que hacerle Santo a su señora.
La persona fue militar, quiso ser militar o ha usado uniforme.
La tentación lo lleva a situaciones difíciles y persecuciones implacables: hasta los Egun lo persiguen por meterse donde no le corresponde.
Habla la incertidumbre del gusto.
El número de suerte de este Ifá es 17323.
La persona padece del pecho y anda con cosas de espíritus.
Si un Awó saca este Odù en Kuanaldo, tiene que preguntar si el obé quiere comer; de responder que sí, junto con Obatalá se le dan cuatro palomas blancas.
Habla el cuchillo (obé), que no puede hacerse su propio cabo: se necesita la ayuda de otros para vencer. En Ogunda Eyí nace el obé y en Irete Kután su sepultura.
Habla el gorila, que murió acribillado en lugar del Rey: por gratitud se prohibió comer su carne.
Habla el ñame, por el que el Rey orgulloso cambió su corona.
Hablan los cuatro elementos: la Madre Naturaleza, en forma de gusanito, concedió a Orishaoko el agua, el calor y el aire para que la tierra produjera.
El ewé del signo es la prodigiosa (ewé dundun): emoliente y atemperante, ablanda tumores y disminuye inflamaciones.
El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.
No coma ñame.El ñame fue el precio de la corona del Rey orgulloso; el ñame se le pone a Elegbá.
No se come guineo.Regla de este Odù.
No use armas blancas y córteles la punta a los cuchillos.Elegbá recibió cuchillo, empezó a matar mucha gente, y se lo tuvieron que partir.
No sea soberbio ni orgulloso.No le valdrán ni su dinero ni su talento: por eso pasa trabajos.
No le haga pasar bochornos a nadie, ni bote a los Awoses o religiosos de su casa.El Rey echó a los Babalawos y Elegbá le formó la conspiración: pasará un gran bochorno.
No se ponga la ropa de otro.Lo confunden con otro sus perseguidores, y paga aquel, como el gorila del Rey.
No desoiga a su pareja.Usted no oye a su mujer y ése es su gran error: los consejos de la mujer salvan en este Ifá.
Evite la bebida.Es uno de los tres osobos de este Ifá, junto al orgullo y la soberbia.