Oshé Omolú

nº 235 de 256 · también Oshe Ogunda, Ọ̀ṣẹ́ Ògúndá

La pobreza termina si se sacrifica: el cuchillo no puede hacerse su propio cabo — y el Rey orgulloso cambió su corona por ñames.

22 patakíes 8 eewó 9 ebbós y obras 12 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Oshe Omolu Un Lodafun Oba Omibini Orugbo Intori Egun Aivo Ogun Kamabo Yadorbe Oba Omibini Awo Otun Awo Ore Eni Emu Un Babalawo La Meta Efun Lowo Cambode Oca Owo Mulapaye.

Orden en Ifá
Odù 235 de 256
Composición
Oshe sobre Ogunda
En el Diloggún
5-3 · Oshé tonti Ogundá
Odù espejo
Oggunda She
Santos que hablan
Elegbá · Ogún · Olofin · Oyá y Orishaoko · Olokun y Olosa · Shangó y Oshún · Egun

Nace · Ìbí LIBRE

  • El palo rompehueso.

    Del camino de la guerra con los osobos: uno de los cinco güiros que vencieron a Ikú, Arun, Ofo, Eyó y Arayé.

  • Las sensaciones en las nalgas.

    La guerra entre el Idí (ano) y el Obó (vulva) por obtener la corona del Indoko; por eso el Idí se tranca y hay que operar.

  • Los hábitos religiosos.

    Los hombres tratan de ocultar, bajo los ropajes de la santidad, las iniquidades de sus almas.

  • La pamela de la mujer.

    Es el sombrero de paja de copa baja y ala ancha que las mujeres usan en verano.

  • Los tumores del recto, colon e intestino delgado.

    Hay que cuidarse del cáncer rectal y del colon, y del virus VIH.

  • El consentimiento a los hijos.

    Evite los hijos regados y atiéndalos, no vayan a ser después sus enemigos y sus propios justicieros.

  • Que las obras deben terminarse para vencer.

    A Ogún le faltó un bollito en la rogación y no pudo vencer al espadachín, que era su propio hijo.

  • Que se recibe a Olofin a cualquier edad.

    Predicción de este Odù para el Awó.

  • Que hay que oír los consejos de la mujer.

    El hombre del don de Olofin se salvó cuando oyó a su mujer y volvió a trabajar Ifá.

  • Que Ayé comió chivo.

    Del camino de la guerra con los osobos.

Oshé Omolú es el Odù número 235 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Oshe: nace de Oshe sobre Ogunda. En los tratados aparece también como Oshe Ogunda u Ọ̀ṣẹ́ Ògúndá. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 22 patakíes (3 en texto íntegro), sus refranes, 9 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los ires y osogbos al detalle, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Oshé Omolú — también llamado Oshé Egguntá — anuncia el gran relevo: la pobreza termina y viene la buena fortuna, si se sacrifica. Su osobo tiene tres nombres: la bebida, el orgullo y la soberbia — aquí el Rey orgulloso, por cabeza dura, tuvo que cambiar su corona por ñames para no morirse de hambre.

Su ley de humildad es de taller: el propio cuchillo no puede hacerse el cabo — se necesita la ayuda de otros para vencer — y las obras deben terminarse: lo inconcluso no vence. A Oshé Omolú todos los osobos le caen encima y solo Orunmila lo salva; se le teme porque todo lo puede — y por eso se alejan de él: no confunda respeto con soledad merecida.

«El cuchillo no puede hacerse su propio cabo — Oshé Omolú vence con la ayuda de otros, no con soberbia.»El pulso de Oshé Omolú

Sus guerras son de palacio: gobierna con doctrinas justas, pero la envidia hace presa de los que pretenden el cargo y lo intentan matar; el hijo puede destronar al padre por causa de un Egun perturbador — se despacha —, y el padrino se porta bien o tendrá guerra con el ahijado. Aquí nacieron hasta los hábitos religiosos con que los hombres ocultan la iniquidad del alma: mire debajo de las telas.

Sus caídas están descritas: por incumplimientos y orgullo la persona se llega a ver desnuda — pasa hambre y cambia todo lo de valor para sobrevivir; hay locura transitoria por polvos soplados, bochornos y separación matrimonial por soberbia, y la tentación lo mete donde no le corresponde — hasta los Egun lo persiguen por eso. La mujer que dejaron embarazada criará sola: esta letra la ampara.

Sus gracias mayores: es Ifá de los cuatro elementos — la Madre Naturaleza le concedió a Orishaoko tierra, agua, aire y fuego —, de herencia o renta vitalicia, y el Awó puede recibir a Olofin a cualquier edad. Su mujer lo puede levantar — hágale Santo —, pero un desprecio suyo puede desgraciarlo: trátela como a su corona: el Rey que cambió la corona por ñames come — pero ya no reina: sacrifique antes de que el hambre decida por usted.

El signo en una frase

Deje la bebida y el orgullo, termine sus obras y hágale Santo a su mujer — que el Rey de Oshé Omolú no cambia su corona por ñames si sacrifica a tiempo.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Ifá de orgullo y soberbia: el Rey pierde la corona por cabeza dura y tiene que cambiarla por ñames.
Ifá de Abikú; el Awó puede recibir a Olofin a cualquier edad.
Ifá donde el hijo destrona al padre, por causa de un Egun que perturba; el padrino tiene que portarse bien o tendrá guerra con el ahijado, como en Ogunda She.
Ifá de los cuatro elementos vitales: tierra, agua, aire y fuego, que la Madre Naturaleza concedió a Orishaoko.
Ifá de herencia o renta vitalicia.
Ifá donde a Oshé Omolú todos los osobos le caen encima y solo Orunmila salva; se le teme porque todo lo puede, y por eso se alejan de él.
La persona es altanera, orgullosa y prepotente: el osobo de este Ifá son la bebida, el orgullo y la soberbia.
Por orgullo y por incumplimientos, la persona llega a verse desnuda: conoce el hambre y, para poder sobrevivir, va cambiando todo lo que tiene de valor.
Gobierna con doctrinas justas, pero la envidia hace presa de algunos que pretenden el cargo y lo intentan matar.
Hay quien se vale del infortunio ajeno para dar la mala en los negocios; pero eso ocurre porque uno mismo se lo buscó.
Habla de locura transitoria por polvos soplados, y de bochornos y separación matrimonial por orgullo y soberbia.
Dejan a la mujer embarazada y sola tiene que criar al hijo.
Cuando este Odù sale en Atefá, se le advierte al Alawo que su mujer puede levantarlo, pero que, por un desprecio, esa misma mujer puede desgraciarlo; el Awó tendrá que hacerle Santo a su señora.
La persona fue militar, quiso ser militar o ha usado uniforme.
La tentación lo lleva a situaciones difíciles y persecuciones implacables: hasta los Egun lo persiguen por meterse donde no le corresponde.
Habla la incertidumbre del gusto.
El número de suerte de este Ifá es 17323.
La persona padece del pecho y anda con cosas de espíritus.
Si un Awó saca este Odù en Kuanaldo, tiene que preguntar si el obé quiere comer; de responder que sí, junto con Obatalá se le dan cuatro palomas blancas.
Habla el cuchillo (obé), que no puede hacerse su propio cabo: se necesita la ayuda de otros para vencer. En Ogunda Eyí nace el obé y en Irete Kután su sepultura.
Habla el gorila, que murió acribillado en lugar del Rey: por gratitud se prohibió comer su carne.
Habla el ñame, por el que el Rey orgulloso cambió su corona.
Hablan los cuatro elementos: la Madre Naturaleza, en forma de gusanito, concedió a Orishaoko el agua, el calor y el aire para que la tierra produjera.
El ewé del signo es la prodigiosa (ewé dundun): emoliente y atemperante, ablanda tumores y disminuye inflamaciones.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No coma ñame.El ñame fue el precio de la corona del Rey orgulloso; el ñame se le pone a Elegbá.
No se come guineo.Regla de este Odù.
No use armas blancas y córteles la punta a los cuchillos.Elegbá recibió cuchillo, empezó a matar mucha gente, y se lo tuvieron que partir.
No sea soberbio ni orgulloso.No le valdrán ni su dinero ni su talento: por eso pasa trabajos.
No le haga pasar bochornos a nadie, ni bote a los Awoses o religiosos de su casa.El Rey echó a los Babalawos y Elegbá le formó la conspiración: pasará un gran bochorno.
No se ponga la ropa de otro.Lo confunden con otro sus perseguidores, y paga aquel, como el gorila del Rey.
No desoiga a su pareja.Usted no oye a su mujer y ése es su gran error: los consejos de la mujer salvan en este Ifá.
Evite la bebida.Es uno de los tres osobos de este Ifá, junto al orgullo y la soberbia.

Recomendaciones LA LIBRETA

Haga el ebbó con la prenda de más valor que tenga: a usted no le gusta cumplir ni hacer ebbó, y lo tendrá que hacer.
Pida las cosas a las personas y a los Santos con decencia y cortesía, como la Madre Naturaleza enseñó a Orishaoko; siempre pida que la buena suerte lo acompañe.

13 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Los patakíes

la historia primero — los caminos del Odù

LIBRE LA LIBRETA
1La corona del Rey

Un Rey soberbio gobernaba entre grandes quejas de su reino. Por eso mandó que Orula lo registrara, y le salió este Ifá: debía hacer orugbó entregando lo que más apreciaba, la cadena del gran coral.

No creyó una palabra y se negó. Siete días después estalló un tumulto en aquel reino; el Rey huyó y fue a esconderse al monte, con la ropa hecha jirones. El hambre lo apretaba cuando pasó por ahí un hombre que vendía ñames: era Elegbá, disfrazado. Tuvo que rogarle mucho hasta que le aceptó la corona a cambio de unos cuantos ñames.

Elegbá bajó al pueblo y anduvo contándole a cada quien en qué estado había quedado su Rey. La gente entera se lanzó a buscarlo, dio con él y lo devolvió al trono.

2El hijo destrona al padre

A causa de un Egun que no daba sosiego, Elegbara le quita el trono a Olofin.

Nota: Olofin se recibe sin importar la edad que se tenga. Es Ifá de Abikú.

3Elegbá hace campaña contra el Rey

Cuentan que en otros tiempos los Babalawos recorrían las calles en grupos de tres y de cuatro, tocando de puerta en puerta por si alguien deseaba registrarse. Un día pasaron tres frente al Rey, que los llamó para que lo miraran. Le advirtieron que debía tratar con mejores modos a sus súbditos, porque el suyo era muy grosero, y que de seguir así se le armaría una conspiración y perdería el puesto. El Rey, convencido de que todos lo querían, y soberbio como era, los humilló delante de la gente: dijo que la rogación se la hacía él a ellos, y que si les faltaban cuatro o cinco pesos, él se los regalaba.

Avergonzados, los Babalawos se marcharon sin aceptar un centavo y se sentaron en un puente. Nada habían comido. Acertó a pasar Elegbá, que les preguntó si tenían pescado y jutía; le contestaron que no y le refirieron el desaire del Rey. Elegbá dijo: «¡Conque eso pasó! Está bien». Con eso entró al palacio y se puso a levantarle una conspiración al Rey, hasta que en poco tiempo lo dejaron solo tanto los súbditos como el gabinete. Al verse así, sin nadie de su parte, el Rey temió que lo mataran: aquella noche metió en una jaba lo que alcanzó y se escapó hacia las afueras del poblado.

Los Awoses se lo habían dicho: se vería en la mala, con hambre y con los pantalones rotos. Él nunca lo creyó posible. Durmió en una manigua y, al caer la tarde del día siguiente, el hambre lo obligó a abrir la maleta: con la prisa no había echado dinero, aunque sí llevaba en el bulto la corona. Justo entonces venía por el camino un vendedor de ñames, que no era otro que Elegbá, enterado de todo. El Rey le salió al paso y le ofreció, a cambio de un ñame, una piedra preciosa que arrancó de la corona: un brillante grande.

Elegbá fingió no reconocerlo y le respondió con desprecio: que cómo se le ocurría, si a él le costaba tanto sudor labrar y sembrar, cambiar una piedra por un ñame. Sin otro camino, el Rey tuvo que suplicarle y rebajarse ante aquel campesino, jurándole que la piedra valía muchísimo. Elegbá, para humillarlo todavía más, le dijo que el ñame estaba muy grande para piedra tan chica, y que trajera una mayor. Y cuando el Rey se volvió a su escondite, Elegbá alcanzó a ver que traía rotos los pantalones por detrás.

Ya en el pueblo, Elegbá enseñaba la piedra a cuantos hallaba y contaba a voces cómo había venido a parar a sus manos. La gente reconoció el brillante mayor de la corona real; cayeron en cuenta de que el Rey no estaba en el palacio y fueron hasta el sitio que Elegbá señalaba. Allí lo hallaron, orgulloso todavía, hambriento y en muy mal estado. Le pidieron que regresara, porque el pueblo lo reclamaba, pero no podía presentarse con los pantalones rotos y esperó a que oscureciera para volver al palacio. Grande fue su sorpresa: todo seguía igual que como lo había dejado, en su estado normal. Fue entonces cuando se acordó de la advertencia de los Babalawos. El Rey no creía en San Francisco.

Obra: a Elegbá se le pone ñame, para que no falte la comida ni se pase hambre. Ebbó: un gallo para Elegbá, además una corona, un pantalón roto y ñame para Elegbá, con los demás ingredientes.

Nota: su propia cabeza lo engaña.

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Refranes de Oshé Omolú · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

El propio cuchillo no se puede hacer cabo.

Se necesita la ayuda de otras personas para vencer: nadie se consagra ni se completa solo.

Para ganar hay que perder.

El ebbó se hace con la prenda de más valor: el Rey que no quiso perder su coral lo perdió todo.

Gallina solo para su cola.

Cada cual defiende y atiende primero lo suyo.

A uno no le dan las flechas sin ir al campo de batalla.

La pobreza termina, el sufrimiento termina y viene la buena fortuna.

El hombre que derrocha su dinero pronto lo lamenta.

Antes de un gran triunfo hay pequeños fracasos.

Detrás de la adulación espera la traición.

En cualquier tiempo las plumas del pájaro agbé se mencionan.

El justo toma en cuenta los derechos del pobre, al malvado poco le importan.

La violencia solo engendra violencia.

Los revoltosos no saben calmar los ánimos.

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Preguntas frecuentes

sobre Oshé Omolú

LIBRE

¿Qué significa el Odù Oshé Omolú en Ifá?

La pobreza termina si se sacrifica: el cuchillo no puede hacerse su propio cabo — y el Rey orgulloso cambió su corona por ñames.

¿Qué número es Oshé Omolú entre los 256 Odù de Ifá?

Oshé Omolú es el Odù número 235 de los 256 de Ifá, de la familia de Oshe: nace de Oshe sobre Ogunda.

¿Qué orishas hablan en Oshé Omolú?

En el Odù Oshé Omolú hablan Elegbá, Ogún, Olofin, Oyá y Orishaoko, Olokun y Olosa, Shangó y Oshún y Egun.

¿Cuál es un refrán del Odù Oshé Omolú?

Uno de los refranes de Oshé Omolú dice: «El propio cuchillo no se puede hacer cabo».

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La familia de Oshe

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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