Patakíes · Los caminos del Odù
1Oshé Lezo, la propia candela brava
El hijo despreciado del Rey viejo creció esclavo junto a Eshu; Orula le dio el nombre secreto de Oshé Lezo, y cuando el fuego devoraba el pueblo, lo gritó ante la candela y ésta retrocedió: Olofin lo hizo la candela brava del pueblo, con mandato mientras no se vuelva orgulloso.
Aconteció una vez que había un Rey viejo que quería tener un hijo para agrandar su fortuna, porque todos los Reyes de esa era que tenían hijos agrandaban su fortuna. Pero no tuvo suerte, porque su mujer no podía tenerlos por desarreglos. El Rey se enamoró de una de sus criadas y ésta salió en estado. El Rey se puso contento creyendo que su fortuna se agrandaría, pero no pudo ser, porque no era hijo de la Reina; y cuando vio que no pudo agrandar su fortuna, lo despreció.
A los 45 días se enfermó la madre del muchacho. Entonces un criado que sabía todo lo del Rey cogió al muchacho y lo llevó al castillo con él; todos los criados del Rey le hacían la ropa y le daban la comida. A los cinco años murió el Rey, y al poco tiempo su mujer. Tomó posesión un Rey más malo, que impuso la ley de que no podía haber ningún muchacho en el castillo. Eshu, que estaba en el castillo, decidió partir con el muchacho hacia lo último de la ciudad, donde estaban los pobres. Allí el muchacho creció y trabajó de esclavo.
Pero Eshu ya estaba muy viejito, y el muchacho, comprendiéndolo, trabajaba a todas horas. En el trabajo se encontró con una señora esclava que se condolió de él y lo mandó a casa de Orula. Éste le mandó hacer ebbó con un pescado, y le dijo que cuando abriera el día él se llamaría Oshé Lezo, pero que no se lo comunicara a nadie hasta que no viera candela más alta que él.
El muchacho se enorgulleció y había días que no saludaba a su padre. Eshu, viendo esto, fue a casa de Orula a registrar al muchacho, y Orula le dijo que él ya había estado allí, pero que de todos modos cogiera omiero de Obatalá y lo regara a la entrada del pueblo. Eshu así lo hizo.
A los tres días se formó una guerra en la parte de los ricos del pueblo, y fue tanta, que todas las casas y castillos cogían fuego y no se apagaba con nada. La candela caminaba cada vez más y se acercaba a la parte de los pobres; la gente se mudaba cada vez más atrás.
Oshé Lezo, al ver esta candela, recordó lo que le dijo Orula y corrió adonde estaba el fuego, que ya llegaba a la puerta del pueblo donde Eshu había echado el omiero. Se paró y gritó, como si se hubiera vuelto loco: «¡Yo soy Oshé Lezo!». Cada vez que caminaba hacia la candela, ésta se iba para atrás. Cuando se apagó la candela en el pueblo, quedó medio dislocado.
Olofin lo mandó a buscar y le dijo: «Desde hoy tú serás la candela brava de este pueblo, del bueno y del malo, del rico y del pobre. Tendrás mandato mientras no te vuelvas orgulloso. No le niegues nada a nadie, ni te vuelvas loco». To Iban Eshu.
2El Rey que pierde su corona
El Rey Lorile soñó que lo destronaban, pero por soberbia no hizo la rogación y mandó a su ayudante con la comida al río; el sabio hizo la ceremonia sobre el ayudante, Balogun destronó al Rey, y el ayudante fue nombrado Rey: se recibe una herencia.
En Ará Keké había un Rey llamado Lorile. Creía a su manera y pensaba que, siendo Rey, no le hacía falta nada. Un día, uno de sus jefes, llamado Balogun, al que tenía como fiel amigo, le estaba tramando un cambio de poder. Uno de sus ayudantes más cercanos le llamó la atención: «Si usted no me cree, vamos a casa de un sabio». Este sabio resultó ser Orunmila. El Obá contestó: «Tú estás loco. ¿Cómo es posible que yo, con mi jerarquía, vaya a casa de un mendigo? Retírate de mi presencia». Pero cuando el Rey se acostó, soñó que lo querían destronar; y al levantarse, pensando que ningún amigo fiel traiciona a otro, decidió ir a casa del sabio.
Éste lo examinó y apareció este Ifá, aconsejándole que tenía que darle comida al río, rogarse la cabeza con pescado fresco y darle gallo a Eshu y a Ogún, porque antes de los cinco días de la semana podían destronarlo: convivía con sus propios enemigos y no lo sabía. Al regresar a su palacio le contó a su ayudante lo sucedido, pero se negó a hacer nada por temor a que alguien del pueblo lo viera; en su lugar, mandó a su ayudante con la comida, faltándole el pescado.
Llegó el ayudante a casa del sabio y éste le dijo que así no podía ser. El ayudante, con temor de regresar con todo, le rogó. El sabio fue y le dijo: «Vamos, pero la ceremonia la recibirás tú y no tu Obá». Hizo su ceremonia y le dijo: «Entrégale tú mismo la comida a Oshún». El ayudante se presentó con la comida en la cabeza, y los peces, frescos y hambrientos, vieron la sombra cuando lanzó la comida al agua: saltó un pez para agarrar algo primero que los otros y le cayó en la mano. El sabio le dijo: «¡No lo sueltes! Te sirve para rogarte la cabeza. Ifá nire nipa iwo ati shefo ni de Obá».
Terminada la rogación, el ayudante regresó al palacio, y antes de llegar sintió la revolución: Balogun atacaba al Rey, que tuvo que abandonar el palacio con dirección a la casa del sabio. Éste le dijo: «Ya es tarde. Usted perdió su corona por cabeza dura. Eshu, Ogún y Oshún se han hecho cargo de su asunto».
En el palacio, como Balogun no conocía nada de administración, vio al ayudante del que fuera Rey y, como éste no había huido, lo nombró Rey del palacio, y él aceptó.
Nota: se recibe una herencia. Ebbó: pescado, comida al río, gallo a Ogún y a Eshu.
3El pájaro que raptó a la pajarita
Un pájaro enamorado rompió la jaula y se llevó a la pajarita; la familia fue donde Orula, que les marcó ebbó para que regresara, y así sucedió.
Cuenta la historia que una vez había un pájaro que se enamoró grandemente de una pajarita. Tan grande llegó a ser su amor por ella que un día rompió la jaula y se la llevó, dejando la jaula vacía y llevándola a vivir con su familia.
Teniendo conocimiento de esto, al ver la jaula rota y vacía, la familia de la pajarita fue donde Orula, que les vio este Ifá y les marcó ebbó para que la pajarita regresara. Y así sucedió.
4El pájaro cae en la jaula por amor🔒 Babalawo
5El amor de la tomeguina🔒 Babalawo
6Historia de las frutas🔒 Babalawo
7La paloma de Olofin🔒 Babalawo
8El Rey y las mujeres🔒 Babalawo
9Ogún Arere y el abuso con las mujeres🔒 Babalawo
10Aquí se sacó a Ogún del monte🔒 Babalawo
11El Rey le debía un gallo a Elegbá🔒 Babalawo
12El pez curioso🔒 Babalawo
13La batalla es ardua🔒 Babalawo
14Los pollos productivos🔒 Babalawo
11 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →