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Osa Bara

También se le dice Osa Shepe, Osa Obara

nº 158 de 256 · Edición:

Osa Shepe, el Ifá de las maldiciones: el enfermo se salva, la inteligencia domina a la fuerza — y la abeja, por no hacer ebbó, muere al picar.

15 patakíes 5 eewó 10 ebbós y obras 16 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Osa Shepe Obara Obara Osa yerekun obani Shangó obayire Awo obani laye sheregun Osa niba shepe oba lara Obara lara Osa beyekun keyerun loye lokun oba shepe Osa Shepe Ogún mayire oba yeri Ogún oma owo laye Shangó oba Osa Shepe.

SúyereOgún belekun leri aye belekun yere eje belekun yere.
Orden en Ifá
Odù 158 de 256
Composición
Osa sobre Obara
En el Diloggún
9-6 · Osá tonti Obara
Odù espejo
Obara Sa
Santos que hablan
Shangó · Ogún · Oyá · Yemayá · Agayú · Olokun · Orishaoko · Egun · Eshu

Nace · Ìbí LIBRE

  • Que la inteligencia prevaleciera sobre la fuerza.

    Ogún, el más fuerte, terminó jurando ante Shangó con su propio machete.

  • Hacer Agayú directo.

    En este signo Agayú descendió a la tierra con la sombra de la corona paterna sobre la frente; este es su Odù Isalaye, con la cabeza rapada únicamente del lado derecho y el osun pintado con forma de arcoíris.

  • Que Oyá comiera chiva oscura.

    Perdió el carnero al arrancarle la cabeza al ver a Yemayá comiendo con Shangó, y aceptó la chiva que Obatalá despreció por fea.

  • Los aguijones.

    La abeja y la avispa se los solicitaron a Olofin para protegerse. La avispa hizo ebbó y recibió el aguijón bueno; la abeja no lo hizo y recibió el defectuoso, que al usarlo se le atora, y se le salen las entrañas, y muere.

  • Que Shangó corriera por primera vez.

    Volvió por el olor del carnero a la guerra de los chinos con trenzas postizas, lo confundieron con el enemigo, y echó a correr dejándoles las trenzas en las manos.

Osa Bara es el Odù número 158 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Osa: nace de Osa sobre Obara. En los tratados aparece también como Osa Obara, Ọ̀sá Ọ̀bàrà u Osa Shepe. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 15 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 10 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Osa Bara, que también se conoce como Osa Shepe, es el signo donde nació que la inteligencia pueda más que la fuerza. Aquí la abeja y la avispa recibieron su aguijón para defenderse, aquí Oyá empezó a comer chiva oscura y aquí Shangó tuvo que correr por primera vez. Su decreto es claro: usted vence con la cabeza a quien solo tiene fuerza, pero sin una buena defensa termina perdiendo. Es un Ifá de maldiciones, y la enfermedad anda encima de la persona.

La suerte está cerca. Soñó con santos y con dinero, y ese dinero le llega con el ebbó. El enfermo de su casa se cura, y quien lo salva a usted es un Egun. Tiene manos para el cuero y la tela, y puede vivir del oficio de zapatero, talabartero o sastre. Las visitas de su casa lo ayudan a levantarse: no eche a nadie de ella. Cuando Shangó y Oyá comen juntos, llegan la felicidad y la dicha.

«La enfermedad está encima, pero el enfermo de Osa Bara se salva — y la inteligencia le gana a la fuerza.»El pulso de Osa Bara

Pero tiene una guerra grande que creyó terminada y que ahora vuelve con más fuerza. Cerca de usted vive un awó que lo envidia y lo trata con falsedad. Usted habla demasiado de lo que piensa hacer, siempre anda apurado y nadie le cree; es poco agradecido, y lo vigilan para avergonzarlo en público. Si no hace ebbó, no vaya a la plaza, que puede caer preso, y cuide el dinero que tiene guardado. Ha ofendido a Yemayá. Este signo avisa de violencia: usted esconde un arma pensando en matar a alguien; suéltela antes de que sea tarde. Borracho comete actos que lo deshonran, y hay dos personas que mandan sobre usted.

En el amor, una hija de Oyá es quien le trae la suerte. Nunca maltrate a su pareja, y menos a una hija de Oyá, porque puede perder la vida, quedar sordo o paralítico, como le pasó al orgulloso que celaba a la suya sin oír a los mayores. Este signo también habla de los adodi. Si una joven de la casa tiene dos enamorados, que no salga sola con uno de ellos: hay peligro de que la violen, y debe cuidarse. La embarazada que no escucha los consejos tendrá un parto difícil.

En la salud, cuide las piernas y los oídos, y despierte de ese aturdimiento que le impide notar lo que ocurre cerca. Dos espíritus hablan a través de usted, y si hay un niño con facultades, escuche lo que diga cuando un Egun lo tome. Es posible que tenga familiares o antepasados chinos, y que no lo haya criado su padre. Reciba a Orishaoko, que quiere hablarle, y con inteligencia y humildad esta letra deja de ser de maldición.

El signo en una frase

Desarrolle sus dos espíritus, vista sus rayas y gane con la cabeza — que la maldición de Osa Shepe no alcanza al agradecido.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

La persona tiene encima una enfermedad, pero se salvará y sanará.
La persona tiene un arma escondida, pues quiere matar a alguien.
La persona carga una guerra grande y la da por terminada; volverá, y con más fuerza que antes.
Un Babalawo que vive cerca de su casa le tiene envidia y quisiera que usted no viviera ahí: le habla con falsedad y espera que algo malo le pase, para reírse de usted.
Para vencer se deben usar ropas de rayas atravesadas.
Si la persona es pobre, la gente la desdeña; si tiene dinero, la halagan.
Se refiere a una muchacha con dos pretendientes: si sale de paseo con alguno, corre el riesgo de ser seducida o violada.
Habla de una mujer empeñada en amarrar a un hombre de dinero o de alto cargo.
En estado de ebriedad, la persona puede cometer actos contrarios a la moral y a las buenas costumbres, y dos personas ejercen dominio sobre el interesado.
Se trata de un niño o niña con media unidad espiritual; el egun puede montarlo en cualquier momento, y se debe prestar atención a lo que diga.
Habla de afeminados.
Si el Awó hace ebbó por este Odù, se refresca con su irukere.
De que soñó con numerosos Santos y con una buena suma de dinero; le irá bien y tendrá gran suerte. Haga ebbó para que ese dinero termine de llegarle con total dicha.
De que usted posee una prenda de rayas y sus enemigos desean verlo pasar una vergüenza para burlarse; cuídese, pues podría incluso ir a prisión.
De que si no se hace ebbó, no entre en la plaza.
Del rumor de la gente: que desde que tiene casa usted se volvió muy orgulloso. Usted siempre ha sido así — lo que hay es envidia.
De una embarazada que vive en su casa y no hace caso: dígale que haga ebbó para salir bien del parto. El niño que traerá al mundo viene con una marca en el cuerpo.
De que la persona enferma de su casa se va a recuperar.
De que deje de contar sus asuntos; usted tiene la costumbre de anunciar lo que piensa hacer.
De que usted siempre está apurado, y nadie le cree: dijo una cosa, no se la creyeron, y sucedió.
De que no bote a nadie de su casa: los aleyos lo levantan.
De que conserva dinero ahorrado; vigile que no se lo roben.
De que debe recibir a Orishaoko, porque desea hablar con usted.
De que no debe tratar mal a su esposa, y aún menos si ella es hija de Oyá.
De que cuidado no lo abochornen en público.
De que su oficio es zapatero, talabartero o sastre, y tiene familiares chinos.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No vaya a la plaza sin hacer ebbó.
No bote a personas de la casa.Los aleyos lo levantan.
No trate mal a su esposa, y aún menos si ella es hija de Oyá.Los hijos de Shangó no pueden maltratar a las hijas de Oyá: se fatalizan y pueden hasta perder la vida — Oyá es el mismo viento.
No hable más de sus asuntos ni de lo que piensa hacer.
No se emborrache.Ebrio, podría incurrir en conductas que ofenden la moral y el decoro.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Con la inteligencia logra dominar a quien se apoya en la fuerza.
Soñó con muchos santos y con bastante dinero: le espera mucha suerte, y si hace el ebbó, ese dinero le llega con toda felicidad.
La persona enferma de su casa se salva y sana.
Sin una buena defensa será un perdedor.
Está bajo una maldición, y la enfermedad lo tiene encima.
Guarda un arma porque desea matar a alguien.

45 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Recomendaciones LA LIBRETA

Póngale ñame asado a Shangó para resolver.
Use ropas de rayas atravesadas para vencer.

11 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Refranes de Osa Bara · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Dos carneros no beben agua en una misma fuente.

Dos caracteres dominantes no caben en la misma casa ni en el mismo gobierno: la guerra que usted cree terminada resurge porque ninguno cede la fuente. Aparte los territorios antes de que se rompan las cabezas.

Dos leopardos no viven en la misma cueva.

Como los dos reyes que se disputaban un solo camino: donde hay dos poderes iguales, hay intriga y trampa permanente. Si comparte espacio con alguien de su mismo genio, uno de los dos tiene que buscar otra cueva.

La pérdida llega cuando defendemos sin conocer.

Oshosi juró la flecha sin saber que la ladrona era su madre. No salga a defender causas ni a jurar castigos sin conocer el fondo: la pérdida cae sobre lo que más quiere.

Por defenderme con mi cuerpo, perdí la vida.

Con inteligencia, se domina el poder de la fuerza.

Con la flecha que lancé, maté a mi madre.

Quien escucha lengua malvada termina siendo malvado.

Quien se alegra de desdicha ajena termina en pena.

Quien persiste intentando lograr, de seguro logra.

Los cobardes no logran cosas de valor.

Una retirada a tiempo vale más que una batalla perdida.

La brisa y el remolino nunca andan el mismo camino.

Más vale un hoy que dos mañanas.

El que no conoce al amigo, no conoce a su enemigo.

La corona de los abuelos son los nietos.

Donde manda la mujer, se cuenta poco con el hombre.

13 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1Osain sana al pueblo agotado por Ogún y su hijo

Ogún se consideraba la mayor fuerza del mundo. Había puesto la tierra Awa Nilaye bajo el cuidado de su hijo, el awó Obarayiré, que disponía de los enormes poderes paternos y mandaba allí a su gusto. Cada tarde, al empezar a oscurecer, Obarayiré cantaba, y los habitantes se llenaban de temor y se iban a trabajar en vez de dormir, de modo que jamás descansaban. Ogún completaba la tarea: de madrugada, desde las cuatro, ya andaba de pie, marcando el paso con fuerza, despertando a todos y cantando; quien aún dormía tenía que levantarse a trabajar.

Nadie en Awa Nilaye tenía reposo, y la inquietud era general. Apenas tenían tiempo de comer lo que los dos les repartían: solo carne de res y pescado, elegidos para que rindieran más en el trabajo. Esa dieta terminó por enfermarlos; quedaron débiles e intoxicados, sin que escapara nadie.

Osain llegó un día a Awa Nilaye con la intención de conocer a Ogún, a su hijo, y observar su gobierno. Se encontró con un pueblo enfermo al que igual obligaban a trabajar. Fue a decírselo a ambos, que lo oyeron con fastidio. Osain guardó silencio. Traía dos bolsas llenas de hierbas y de palos; fue entrando en las casas para repartirlos, con el pedido de que los tomaran en secreto. Obarayiré, en sus rondas, vio lo que la gente hacía y bebía y preguntó qué era; le dijeron que eran cosas que habían encontrado. Entretanto los habitantes recobraban las fuerzas.

Después de comprobarlo, Osain se dirigió a Awa Tilaye, donde Shangó vivía, y le informó de todo. A Shangó no le gustó nada, y envió a Osain con el aviso de que Ogún debía presentarse. Ogún partió acompañado por Osain, quien durante el viaje cantaba para anunciar a Shangó que Ogún llegaba. De pronto surgieron eguns por todas partes y Ogún, aterrorizado, no veía otra cosa. Cuando estuvo ante Shangó le suplicó que lo librara de aquello, pues no lo resistía. Shangó le respondió que todo era efecto del daño que Obarayiré causaba en la tierra, aprovechándose de la fuerza de su padre, y que solo lo libraría si Ogún juraba acompañarlo a quitarle a su hijo el mando que le había entregado. Ogún dijo: «Lo prometo». Tomó el machete (agada) y lo pasó por su cabeza. Con eso se selló la maldición de Shangó, que le ordenó cumplir lo prometido y obedecerle: el poder que había dado a un solo hijo debía repartirse entre todos los hijos de Awa Nilaye.

Los dos volvieron a la tierra. Apenas entró, Ogún gritó por su hijo, pero Shangó lo detuvo: que esperara, pues a Obarayiré lo buscaría él, a Ogún le correspondía castigarlo, y primero había que dejar a Osain hacer su trabajo. Osain repartió hierbas para beber y palos, y la gente recuperó la salud. A los siete días no había un solo enfermo y reinaba la alegría. A mediodía todos se arrodillaron y, agradecidos por el bien recibido, hicieron moforibale ante Shangó y Osain. Shangó, mientras tanto, tenía oculto a Obarayiré.

Tiempo después, los hijos de esa tierra reunieron a Shangó y a Osain y les dijeron que, pese a su alegría y gratitud, ya no querían tenerlos allí. Shangó no podía creerlo y les pidió repetirlo; ellos repitieron lo mismo. Furioso, dio tres volteretas, pronunció una maldición (shepe) y cantó en voz alta. Ogún oyó aquello y salió, machete en mano, dispuesto a matar a su gente. Shangó y Osain lo sujetaron y le dijeron que se calmara: Obarayiré seguiría al frente de aquella tierra, pues era el único que comprendía a sus habitantes, pero Ogún se marcharía con ellos.

Al final Shangó fue a buscar a Obarayiré, le mandó abrir la boca y le puso dentro el ashé. Le dijo que tendría la facultad de llamar a esa tierra Osa Bara, para que todos vivieran bajo su ashé: Osa Shepe.

Lo que enseña

Mandar sin dejar descansar a la gente ni cuidar de su salud acaba descubierto y corregido. El poder no debe quedar en pocas manos, y repartirlo con todos es lo que mantiene fuerte a una comunidad. Aun así, el cambio respeta a quien de verdad entiende a su pueblo.

Ebbó de este camino

En el ebbó se canta el canto que Shangó entonó enojado. Quien se hace el ebbó mata él mismo al pollo y vierte la sangre en el ebbó; el awó, mientras tanto, golpea el tablero con el irofá sin detenerse. La cabeza del pollo se incluye en el ebbó.

Rezo del camino

OSA SHEPE OBARA OSA BARA OSA YEREGUN OBANI SHANGO OBA YIRE AWO OBANI LAYE SHEREGUN OSA NIBA SHEPE OBA LARA OBARA LARA LARA OSA BEYEKU KEYERUN LOYE LOKUN OBA SHEPE OSA SHEPE OGUN MAYIRE OBA YERI OGUN OMA OWA LAYE SHANGO OBA OSA SHEPE.

Lo que cantaba Obarayiré al caer la tarde

Obalayekun laye mo beyelekun laye kayere gbogbo oni omo kayere gbogbo oni

Lo que cantaba Ogún de madrugada

Omo ladire dide omo ladire owa keun omo abadishe omo ladire

Lo que cantó Osain en el camino para anunciar a Ogún ante Shangó

Ogún baranire Awo alele Ogún lokun lorun

Lo que cantó Shangó, furioso, y que se canta en el ebbó

Ogún belekun leri eje belekun yere

2Donde Shangó corrió por primera vez

Dos pueblos chinos estaban enfrentados en una guerra sin tregua, y de ambos lados venían crueldades: ningún guerrero pensaba rendirse. Por aquel tiempo Shangó se sentía harto y quería salir a viajar, de modo que visitó a Orunmila para consultarse. Orunmila hizo osode, apareció este odu y Ifá dijo que, para viajar, antes tenía que hacer un ebbó, y que debía llevarlo consigo dentro de una bolsa. Ifá le avisó además de que encontraría un pueblo en plena guerra y le dio un mandato: al irse del sitio al que llegara, no debía regresar a él.

Shangó hizo el ebbó, buscó un caballo y emprendió el viaje hasta que llegó al pueblo de Filaní. Allí los guerreros se fijaron en que no tenía trenzas, así que no era chino. Lo llevaron a su campamento, donde le explicaron que no querían a ningún ajeno en ese conflicto. Sin embargo, quisieron honrarlo y el jefe de los chinos mandó guisar carnero. Shangó comió con ansia, disfrutando cada bocado. Cuando acabó, recibió otro caballo de regalo y se despidió entre reverencias y luces.

Reanudó su marcha, y los chinos volvieron a pelear. Pasadas muchas horas, ambos bandos hicieron una pausa para cuidar a sus heridos y comer; la comida era otra vez carnero. Shangó estaba por los alrededores y el aroma de su plato favorito lo alcanzó. Ya sin recordar las palabras de Orunmila, resolvió regresar. Quería pasar inadvertido, de modo que tomó las trenzas de un guerrero caído y se las colocó, sin notar que el combate se había reanudado. Al intentar pasar al campo contrario, los guerreros lo divisaron, lo creyeron enemigo y lo detuvieron agarrándolo de las trenzas, dispuestos a decapitarlo. Shangó salió corriendo; las trenzas se quedaron entre las manos de los guerreros chinos, quienes, al saber quién era, no le prestaron atención.

Esa fue la primera ocasión en que Shangó corrió.

Lo que enseña

Dejarse llevar por un gusto del momento hace perder de vista la advertencia de Ifá. Quien vuelve sobre sus pasos con un disfraz corre el riesgo de que lo tomen por enemigo y de tener que salir huyendo.

Ebbó de Shangó para viajar

Una bola de cristal, una jicotea, una codorniz y una odu ará en una jícara; todo va dentro de una bolsa que Shangó llevaría consigo.

Advertencia de Ifá

Al salir del lugar al que llegara, Shangó no debía regresar a él.

3El hombre orgulloso

Osa Bara era un hombre soberbio por la fortuna que tenía en sus negocios y en el trato con mujeres. Ignoraba a los mayores y afirmaba que nadie podía arrebatarle lo que Dios le había regalado.

Cierto día conoció a una hija de Oyá y quiso someterla y hacerla sufrir. Los celos lo dominaban: discutía por nada y en ocasiones golpeaba a la mujer.

Una noche soñó que flotaba en el espacio y que una corriente de aire lo llevaba a un mundo desconocido. Del miedo, se puso a gritar. Su madre escuchó el alboroto y acudió. Presentía que algo extraño le sucedía y, como conocía su desobediencia, había encomendado a su hijo a su ángel guardián, y ese ángel era Yemayá. La madre lo llamó con otro nombre, él salió de la pesadilla y le relató todo lo soñado.

Ella le pidió un favor: que la acompañara a la casa de Ogbani Isin. Aterrado todavía, él aceptó y fueron juntos.

El dueño de la casa era Orunmila. En cuanto comenzó la consulta, salió este odu. Orunmila declaró que Osa Bara era hijo de Shangó, que Yemayá y Obatalá lo amparaban mucho, y que su fortuna dependía de una hija de Oyá. Explicó que Shangó tiene gran respeto por Oyá, a quien considera su señora y protectora de su hijo, y que por eso ningún hijo de Shangó puede maltratar a una hija de Oyá: quien lo hace se arruina y hasta arriesga la vida. Oyá es el viento mismo, y una mala corriente de aire podía dejarlo sordo o inválido, con dolores de calambre o de reumatismo en las piernas, hasta dejarlo paralítico. Terminó aconsejándole que implorara el auxilio de Oyá y de Shangó, y así la suerte lo acompañaría en todo.

Lo que enseña

La buena suerte no da derecho a dar la espalda a los mayores ni a dañar a otros. Quien maltrata a la persona en cuyas manos está su fortuna arriesga hasta la salud y la vida; pedir protección a los orishas a tiempo abre un camino de salvación.

Ebbó del camino

Tela blanca, una cola de gallo, 2 gallinas y bastante dinero; además un anillo de acero, 7 bolitas hechas de gofio y melado de caña, y una pamela de Yemayá. Se pregunta a Orunmila qué días hacerlo y lo ofrecido se echa al mar.

Lo que se aconseja

Acudir con ruegos a Oyá y a Shangó, de modo que la suerte acompañe en todo, y no maltratar jamás a las hijas de Oyá, para no perder la fortuna, la salud ni la vida.

La palabra no se pierde — se abre

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Preguntas frecuentes

sobre Osa Bara

LIBRE

¿Qué significa el Odù Osa Bara en Ifá?

Osa Shepe, el Ifá de las maldiciones: el enfermo se salva, la inteligencia domina a la fuerza — y la abeja, por no hacer ebbó, muere al picar.

¿Qué número es Osa Bara entre los 256 Odù de Ifá?

Osa Bara es el Odù número 158 de los 256 de Ifá, de la familia de Osa: nace de Osa sobre Obara.

¿Qué orishas hablan en Osa Bara?

En el Odù Osa Bara hablan Shangó, Ogún, Oyá, Yemayá, Agayú, Olokun, Orishaoko, Egun y Eshu.

¿Cuál es un refrán del Odù Osa Bara?

Uno de los refranes de Osa Bara dice: «Dos carneros no beben agua en una misma fuente».

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La familia de Osa

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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