Patakíes · Los caminos del Odù
1Los jimaguas y la cazuela de brujo
Los jimaguas Ada Ilu y Ada Ifa tenían el mismo Odù y dieciséis hijos cada uno, pero caracteres opuestos: uno soberbio que trabajaba para el mal, otro afable que trabajaba el bien. El Obá encargó al primero la brujería contra sus enemigos: el talismán los destruyó a todos — y siguió matando, hasta devorar a los dieciséis hijos de su creador. Solo el ebbó de Orunmila dominó al monstruo.
En la tierra Atoromofe el adivino era Awó Ada Ilu, jimagua de Awó Ada Ifa: ambos tenían el mismo Odù, Ojuani Tanshela, y eran sagaces e inteligentes, pero Ada Ilu era soberbio y voluntarioso, y Ada Ifa afable, metódico y pausado. Ambos eran Babalawos y Osainistas de fama, con dieciséis hijos cada uno a los que enseñaban sus trabajos: a Ada Ilu le gustaba trabajar para malo, y a Ada Ifa para el bien.
El Obá Akishale fue atacado por sus enemigos, los Fon, y acudió a los hermanos. Ada Ifa le dijo que había que hacer ebbó para salvar la situación; su hermano, que lo que había que hacer era cortar cabezas. El Obá, conociendo el poder destructivo de Ada Ilu, le encargó la brujería. Este preparó un terrible talismán que vivía enterrado en una cazuela con una cadena y un paño negro. Comenzó a azuzar sus poderes devastadores y destruyó a todos los enemigos de Akishale — pero cuando sus huesos ya blanqueaban al sol, el talismán empezó a hacer estragos entre los habitantes y guerreros del propio reino, hasta que murieron los dieciséis hijos de Awó Ada Ilu. Hubo que llamar a Ada Ifa, que le dijo a su hermano: «Esto te ha pasado por tu carácter irascible. Sé obediente con las palabras de Orunmila y haz ebbó, porque aunque venzas siempre a tus enemigos, las ideas malas que engendre el poder de tu pensamiento se materializarán y te perseguirán». Ada Ilu se acogió a la protección de Orunmila, hizo ebbó y pudo dominar al monstruo de maldad que había creado — aunque tuvo que llorar a sus hijos, destruidos por su propio poder infernal. Aquí nace la cazuela de brujo: un poder destructivo enorme que hay que manejar con cuidado, porque en este Ifá se pierde por la soberbia.
2Los ricos, los sanos y los inteligentes
Tres pueblos — los ricos, los sanos y los inteligentes — consultaron a Ifá porque querían tener hijos, y a los tres les salió este Odù con el mismo ebbó. Solo los inteligentes lo hicieron; los otros gastaron su dinero en hechicería. Eshu mató a los ricos y a los sanos, y sentenció: la muerte mata al rico y destruye su riqueza, mata al sano y acaba su salud — pero las acciones de la inteligencia nunca pueden ser borradas.
En la tierra Poro Poro había tres pueblos: los ricos, los sanos y los inteligentes. Cada uno tenía sus Babalawos, y por medio de ellos consultaron a Ifá porque querían tener muchos hijos. A cada pueblo le salió este Ifá, que les prescribió hacer ebbó para alcanzar el poder. Solamente los inteligentes hicieron el ebbó: los ricos y los sanos usaron su dinero en la hechicería, y no pudieron tener hijos.
Eshu preguntó: «¿Quiénes molestaron a Ifá para tener hijos?». «Los ricos, los sanos y los inteligentes», respondió Orunmila. «¿Y quiénes hicieron ebbó?». «Los inteligentes». Entonces Eshu mató a los ricos y a los sanos — y aun cuando por ley natural también los inteligentes tenían que morir, sentenció: «La muerte mata al rico y destruye su riqueza; la muerte mata al sano y acaba con su salud, a través del mar, la tierra y la laguna. ¿Quién no sabe que las acciones de la inteligencia nunca pueden ser borradas?». To iban Eshu.
3La guerra de la araña y la avispa
La avispa Ademiye encontró en el monte una jutía muerta de un flechazo, y la araña peluda Alatakun se la quiso quitar: «Solo yo disfrutaré de su carne». Orunmila le vio este Odù a la avispa: «Tú vences a tu enemigo con la inteligencia» — y Eshu la metió dentro de la nariz de la jutía con una corneta. Cuando la araña se asomó, la voz «del espíritu de la jutía» la espantó, y lo dejó todo.
La avispa Ademiye y la araña peluda Alatakun fueron juntas a cazar al monte. La avispa encontró una jutía muerta de un flechazo y llamó a la araña; cuando esta llegó, le dijo: «Recuerda que yo fui la que la encontré: yo solamente disfrutaré de su carne, y no tú».
La avispa fue a verse con Orunmila, que le vio este Odù y le marcó ebbó, diciéndole: «Tú vences a tu enemigo con la inteligencia. Coge los dos gallos y dáselos a Eshu, que él te indicará la manera de ganarle a Alatakun». Así lo hizo, y Eshu la llevó junto a la jutía, le sacó la flecha y le dijo: «Métete por aquí, y cuando llegue Alatakun le hablas desde adentro de las narices con esta corneta». La araña llegó y se puso a mover el cuerpo de la jutía para ver cómo llevarse mejor toda la carne; al darle la vuelta quedó frente a la nariz, y la avispa sopló su corneta: «Too, loo, arire banije agbon isale ekini Ademiye». La araña, horrorizada, creyó que era el espíritu de la jutía que la reprochaba: «Está bien, está bien: Ademiye es primero, que ella se coja toda la carne». Y se fue, dejándole todo a la avispa.
4Los brujos y la mujer de Obatalá🔒 Babalawo
5Ikan y la montaña de maíz🔒 Babalawo
6Orunmila enterró a Eshu en la playa🔒 Babalawo
7El espíritu guardián de Oshún🔒 Babalawo
8La alianza de los poderes🔒 Babalawo
9Ayoyu, el guerrero invencible🔒 Babalawo
10La transformación del carácter🔒 Babalawo
11El corojo que se creía invencible🔒 Babalawo
12El incumplidor, el horcón y el que partió por la primera🔒 Babalawo
9 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →