Patakíes · Los caminos del Odù
1El agricultor y Eshu
Un agricultor le negó a Eshu unas viandas de su envidiada siembra. Al otro día Eshu volvió disfrazado con ropa de la corte anunciando que el rey mandaba destruir todas las siembras; el agricultor, enfurecido, no esperó: cogió el machete y acabó él mismo con lo suyo. El rey nunca había ordenado tal cosa — era la maldad de Eshu, que tenía hambre.
Había un agricultor que tenía una gran siembra de acelgas, coles y malanga que todo el mundo le envidiaba. Un día vino Eshu y le pidió algunas viandas para comer; como el agricultor no lo conocía, le contestó: «Yo no tengo mi siembra para regalarla», y Eshu se retiró.
Al otro día Eshu volvió disfrazado con la ropa de la corte del rey, proclamando: «El rey ha ordenado destruir todas las siembras, porque hacen daño a la salud». El agricultor, al oírlo, se enfureció de tal manera que dijo: «¿El rey dijo eso? Pues yo no espero a que él desbarate mi siembra» — y cogió el machete y acabó con ella. Al día siguiente comprendió que no debió hacerlo sin ver antes al rey; fue a palacio, y el rey le contestó: «Yo no he ordenado esa barbaridad. Eso fue una maldad de Eshu, que tenía hambre». Por este camino hay que darle un gallo a Eshu para que no haya desgracia — y cuando el Odù viene foré, el que llega de la calle es el de la tragedia.
2Eshu echó a pelear a dos amigos
Eshu se vistió con una ropa limpia y planchada del lado derecho, y sucia y remendada del izquierdo — peinado a medias igual — y pasó entre dos amigos sin hablarles. Uno vio al hombre elegante, el otro al desastrado: la discusión creció hasta que se fueron a las manos, y la amistad quedó rota.
Una vez Eshu se propuso poner a pelear a dos amigos. Se vistió con una ropa cuya parte derecha estaba limpia, planchada y sin parches, mientras el lado izquierdo iba estrujado, sucio y remendado; se peinó bien por la derecha y se dejó la izquierda desgreñada.
Se encaminó a la esquina donde los dos amigos conversaban y, sin dirigirse a ninguno, pasó entre ellos. Al comentar la imprudencia, uno decía: «¡Qué bien vestido y peinado iba!», y el otro sostenía: «¡Pero si iba sucio y desgreñado!». La discusión creció tanto que se fueron a las manos y riñeron, quedando separados los amigos. Por eso este Ifá habla de separación de dos grandes amigos: hay gente que quiere verlos pelear.
3Los tres monos ladrones
Orunmila cazaba sin saco: dejaba las piezas al pie de una mata, y alguien se las robaba. Ifá le marcó ebbó con un gallo negro, dos palomas y dos flechas. Al volver al árbol miró hacia arriba: tres monos eran los ladrones. Disparó y mató a dos; el tercero escapó. Por eso no puede haber tres monos juntos.
Orunmila era cazador y, cuando salía a su labor, nunca llevaba saco para las piezas cazadas: las ponía al pie de una mata y seguía cazando. Se daba cuenta de que, mientras cazaba, le sustraían las piezas.
Decidió mirarse con Ifá y le salió este Odù, que le marcó ebbó con un gallo negro, dos palomas blancas — para la rogación de cabeza — y dos flechas. Hecho el ebbó, salió a su trabajo habitual e Ifá lo iluminó: al llegar al pie del árbol miró hacia arriba y vio a los tres monos que le robaban. Rápidamente disparó su flecha y mató a dos; el otro escapó. Así se liberó de los ladrones, que a su vez eran sus enemigos. Por eso no puede haber tres monos juntos: si hay una hembra y dos machos, se pelean.
4El brazo de mar🔒 Babalawo
5Ojuani y su amigo Eyiogbe🔒 Babalawo
6Las tres dificultades🔒 Babalawo
7Cuando lo bueno vivía con lo malo🔒 Babalawo
8El hombre tonto y el cesto de agua🔒 Babalawo
9El origen de los cristales de los espejuelos🔒 Babalawo
10El pacto con el Diablo🔒 Babalawo
11El rey que dejó de alimentar a su protector🔒 Babalawo
12Eshu Fekun, la piel de tigre🔒 Babalawo
13La tinaja y el collar prestado🔒 Babalawo
14La reina Obeleja y el amargo Olu Oge🔒 Babalawo
11 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →