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Ojuani Bara

También se le dice Ojuani Obara, Ojuani Lasure

nº 97 de 256 · Edición:

«En la unión está la fuerza»: nace el desalojo, y es el único Ifá que autoriza al Awó a rayarse y trabajar prenda — un signo foré.

16 patakíes 4 eewó 7 ebbós y obras 12 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

Ojuani Obara kuripa iba oino lewao Obara opopo eni logue ere orowa koto koto ofiko kodide adifafun bebe orumale.

SúyereIya euré Ifá mashewao, mowaye Babá Ifá mashewao, iré iré iya euré mashewao, owo layemi omo iya euré mashewao.
Orden en Ifá
Odù 97 de 256
Composición
Ojuani sobre Obara
En el Diloggún
11-6 · Ojuani tonti Obara
Odù espejo
Obara Juani
Santos que hablan
Orunmila · Elegba · Obatalá · Ogún · Oshún · Osun · Egun · Prenda de brujo

Nace · Ìbí LIBRE

  • El desalojo.

    Cuidado con que lo expulsen o con que deba marcharse del lugar donde vive o trabaja.

  • Las casas de recogidas o albergues.

    Como consecuencia del desalojo.

  • Que la fuerza está en la unión.

    Los hermanos de este Ifá tienen que vivir unidos para llegar a ser grandes.

  • Que este Odù faculta al Awó para rayarse y para trabajar una prenda de brujo.

  • Que los Awoses se arrodillen en el piso durante la consagración del ikofafún y lo froten contra el suelo.

  • Que el hijo bastardo fuera el que gobernó al pueblo.

Ojuani Bara es el Odù número 97 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Ojuani: nace de Ojuani sobre Obara. En los tratados aparece también como Ojuani Obara, Ọ̀wọ́nrín Ọ̀bàrà u Ojuani Lasure. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 16 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 7 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ojuani Bara, que también se conoce como Ojuani Lasure, es el signo donde nació el desalojo, y con él los albergues para quienes se quedan sin techo. Aquí nació también la verdad de que la unión hace la fuerza, y aquí el hijo bastardo terminó gobernando al pueblo. Su decreto es de lucha con premio: su camino ha sido duro, pero con la guía de los santos usted vence las dificultades, y desde ahora sus negocios empiezan a andar bien.

Este signo trae sufrimientos y atrasos: está pobre, desconcertado, y quienes lo rodean no lo toman en cuenta. Cuando no se tiene nada, nadie viene de visita. Pero así vivía el awó despreciado de la orilla del río, hasta que dio sangre a sus muertos y cumplió la ceremonia que le pidieron en sueños: entonces todos vinieron a él. Alimente a sus Egun, que lo ayudan a salir adelante, y apóyese en Orunmila. Cuídese de que lo echen de su casa o de su trabajo, y de que lo acusen de ladrón sin serlo.

«En la unión está la fuerza — los tres hermanos lo aprendieron pleiteando y perdiendo.»El pulso de Ojuani Bara

Su peligro mayor es el juego. No tiene suerte en el azar ni en las peleas de gallos: el vicio lo arruina y lo pierde, y arrastra a su familia. Evite también las tragedias con armas, porque en ellas lo pueden matar. Hay gente en guerra con usted o con una mujer de su casa, que está enferma o va a enfermar por eso: agárrese de Orunmila para ganar esa guerra. Si es hombre, debe llegar a consagrarse en Ifá; si es mujer, recibir Ikofafun le da firmeza a todos sus asuntos. Para el hombre, ser espiritista de posesión o adodi es una causa que impide consagrarse en Ifá.

En el amor, no pelee con su esposa ni la maltrate, porque ella será su salvación, y vivan en calma para tener paz y felicidad. Cuide que nadie le enamore a la mujer durante una ceremonia de Ifá. Le nacerá un hijo que será su dicha y llegará a ser sacerdote de Ifá: cuídelo. Y si tiene hermanos, vivan unidos, sin repartirse en pleitos lo que dejaron los padres, porque juntos llegan a ser grandes.

En la salud, la enfermedad lo persigue. Se le olvidan las cosas: refresque la cabeza con hierbas y aliméntese bien, porque si el cerebro se debilita puede perder el juicio. La mujer debe atender las manchas que nota en su ropa íntima, señal de un mal interior. Si este signo sale a un niño, es muy peligroso, y más si es de raza blanca: llévelo pronto al médico. Mientras su Osun se mantenga de pie, usted también se mantendrá de pie.

El signo en una frase

Únase a los suyos, cuide a su esposa que es su salvación y deje el juego — que Ojuani Obara es Ifá foré: lo que hoy pesa, mañana prospera.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Estancamiento en todo: para progresar se debe hacer ebbó y obedecer lo que Ifá indique.
Que la enfermedad persigue a la persona.
Que tendrá un hijo, motivo de su alegría, que se consagrará en Ifá: protéjalo.
Que el hombre de este signo debe llegar a consagrarse en Ifá, salvo por una causa mayor (espiritista de posesión o adodi); la mujer debe recibir ikofafún para que todos sus asuntos tengan base firme.
Que conviene hacerse una rogación de cabeza con hierbas, que la refresquen y aclaren la mente, porque la persona olvida las cosas; y alimentarse bien, para que el cerebro no se debilite y no se vuelva loca.
Que hay una mujer enferma o que se enfermará en la casa, por causa de la gente que guerrea con ella o con usted.
Que cuando a un niño le toca este Odù es muy peligroso: llévelo cuanto antes a un chequeo médico, sobre todo si es de raza blanca.
Que la mujer de este Ifá revisa su ropa interior porque le aparecen manchas: debe tratarse por dentro y tomar baños de hojas de güira nueva.
De una persona pobre y desorientada a quien sus allegados no toman en cuenta, como le ocurrió al Awó del Bohío hasta que realizó la ceremonia de la mata de güira.
De una persona aficionada a las peleas de gallos.
De que es necesario vivir con serenidad y no discutir con el cónyuge, para gozar de paz y felicidad.
Del guayabito que robaba: cuide que nadie lo acuse de ladrón.
De que los Awoses vivían con la esposa de Orunmila: cuide que no le seduzcan a su esposa durante un plante de ikofafún o de awofakán.
De problemas de desequilibrio mental: la persona puede hasta volverse loca.
De que el dinero del ebbó, el Awó de este signo lo regala.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

Se prohíbe el juego de azar.No se tiene suerte: puede arruinarse, se envicia, y será su perdición.
Prohíbe maltratar a la esposa.Ella será su salvación.
Prohíbe caminar de espaldas al tránsito.Es su osobo.
No corra tanto: tenga tranquilidad.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Vence las dificultades si se deja guiar por los santos.
Puede esperar un cambio positivo en las situaciones de cada día.
Aunque hoy esté perdido y atrasado, desde ahora sus negocios empiezan a andar bien.
La enfermedad lo persigue y lo alcanza con frecuencia.
Una mujer de su casa está enferma o va a enfermar por culpa de gente que pelea contra ella o contra él.
Está pobre y desconcertado, y quienes lo rodean no lo toman en cuenta.

49 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Recomendaciones LA LIBRETA

Haga la rogación de cabeza junto a Elegba y póngase un collar; refresque la cabeza con un omiero preparado con hierbas de Ifá y aliméntela.
Déle de comer sangre a sus muertos, para que lo ayuden a vencer.

10 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

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Refranes de Ojuani Bara · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

En la unión está la fuerza.

Los tres hermanos separados casi pierden el patrimonio y el crédito de Ifá; unidos, hasta el Obá bastardo los colmó de bendiciones. En este signo los hermanos que se dividen se hunden juntos — y los que se unen, se levantan juntos.

Usted compró soga para su pescuezo.

El gallero forzó una pelea de más y el vicioso apostó una mano de más: los dos fabricaron su propia ruina. Las desgracias de este Odù no llegan de afuera — se compran, cuota a cuota, con cada exceso.

Cuando no se tiene nada, nadie nos visita.

Al Awó del Bohío nadie lo consideraba mientras fue pobre; hecho el secreto de la güira, de todas las tierras venían a verlo. No espere gratitud del mundo: espere el resultado de sus obras — la consideración llega detrás del ashé.

Las ratas abandonan el barco cuando se hunde.

La acción es ver y no mirar.

El que derrocha lo que adquiere desperdicia sus esfuerzos.

La alegría es fruto de la justeza, la ruina de la maldad.

El usurero trabaja sin saberlo para el que se apiada del pobre.

El que ignora sus propias faltas no prospera, pero el que las supera florece.

Todo el que derrame sangre, fugitivo será hasta la muerte.

El que labra su tierra se sacia de pan; al perezoso le arde el estómago.

Al fiel no le faltan bendiciones y al traidor maldiciones.

9 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1Los tres hermanos y la cabra

En Boso, una tierra del norte de Nigeria, vivía el awó Agbombo, muy distinguido. Había enseñado Ifá y Osain a sus tres hijos, que eran awoses y osainistas igual que él. Los tres pertenecían al odu Ojuani Obara.

Cuando enfermó, Orunmila y Osain le hicieron saber que se acercaba su fin. Reunió a los hijos y les confió lo más reservado de Ojuani Obara: su ashé reside en la cabra. Les encargó que, tras su muerte, siguieran juntos y se quisieran aún más, porque así crecerían el patrimonio y el ashé. Les avisó también de que uno de los tres era bastardo, y les pidió que ese hecho no los llevara a repartir lo heredado.

Murió Agbombo y los hermanos obraron al revés. Discutían, se acusaban y se reprochaban unos a otros la bastardía. Al cabo de un tiempo el mayor, Akueti, puso un alto: siendo awoses, aquellas peleas deshonraban a Ifá. Propuso acudir al Obá para que él, como juez, dijera la verdad.

Los tres tomaron sus Ifases y partieron hacia Ilaren, ciudad del Obá de la región, por una amplia calzada de piedra. Iban enojados, así que cada uno andaba separado de los demás y sin cruzar palabra.

Pasados varios días, el que marchaba delante, Akueti, se topó con un viejo de ropa blanca que se apoyaba en un bastón y buscaba una cabra. Akueti lo miró y respondió que una cabra había pasado por allí. El viejo quiso saber si tenía alguna señal, y Akueti dijo que era tuerta. Más tarde el anciano halló al segundo hermano y le hizo la misma pregunta. También él confirmó el paso de una cabra y, al pedirle una señal, habló de una herida en el lomo. Después el viejo encontró al tercero, que igualmente afirmó haber visto pasar una cabra y la describió cargando una bolsa grande.

Entonces el viejo dijo: «Los tres me han descrito mi cabra y ninguno sabe dónde está, de modo que la han robado ustedes. El Obá debe juzgar el caso». Los hijos de Agbombo aceptaron ir.

Delante del Obá, el viejo expuso su queja. Los hermanos explicaron que jamás vieron animal alguno; solo habían comentado que por ese camino pasó una cabra. El Obá interrogó a cada uno. Al mayor le pidió que explicara cómo conocía lo de la tuerta sin haberla visto: la hierba del camino estaba mordida solo de un lado. Al segundo, cómo sabía lo de la herida: había gotas de sangre sobre las hierbas que el animal rozó. Al tercero le preguntó primero si había visto alguna cabra, y respondió que ninguna; luego, cómo supo de la carga: las pisadas se hundían lo mismo a un lado que al otro, y así calculó el peso.

Terminadas las respuestas, el Obá consultó osode, vio su Ifá y pronunció la fórmula del ebbó, que está entre los cantos y rezos de este camino. Sentenció que los hermanos no eran ladrones. El viejo debía buscar su cabra por la calzada y, al encontrarla, entregar a cada uno de los tres una parte igual del dinero que traía en la bolsa.

Los hermanos le explicaron entonces que habían venido por otro asunto. El Obá dijo que se hacía tarde, que reposaran y que los oiría a la mañana. Los alojó en un cuarto y les envió con arroz y carne a un sirviente, al que ordenó que luego se ocultara y escuchara su conversación.

Akueti levantó la tapa y comentó que el arroz estaba en su punto, aunque sucio. El segundo hermano opinó que el arroz era comestible, pero la carne tenía olor a perro. El tercero dijo que podían comerse ambos, pero que el Obá era un bastardo. El sirviente corrió a repetírselo al Obá.

El Obá interrogó primero a la criada: por qué el arroz estaba sucio. Entre lágrimas contestó que el grano era bueno, pero ella había estado con su marido y cocinó sin lavarse las manos. Luego preguntó al cocinero si había matado cordero o perro. Este contestó que mató un cordero, pero que un perro había matado a la madre antes del parto, y de ahí el olor. Por último preguntó a su madre si era bastardo. Ella, llorando, admitió que sí. Su esposo había partido a la guerra y ella lo dio por muerto; sin hombres en el pueblo, se unió a un esclavo, y dos días más tarde apareció su marido vivo. Después nació el Obá, hijo del esclavo. Habían pasado cincuenta años y nadie en el mundo conocía el secreto.

El Obá repitió la fórmula del ebbó y declaró que los tres eran babalawos. A la mañana siguiente, antes de verlos, consultó osode y salió Ojuani Obara. Cuando los hermanos le expusieron su problema y las palabras del padre, les dijo que Agbombo había sido un awó sabio. Lo referente a la cabra y al ashé ya lo habían comprobado con la cabra de Oshalufón. Lo demás no debía asustarlos ni enfrentarlos: su padre sabía, por ser awó, que tras su muerte llegarían hasta él, y habló así porque el bastardo era el propio Obá, hijo de un esclavo de la casa de quien creía su padre. Por tanto debían vivir unidos para llegar a ser grandes, como el padre deseaba. Y pronunció una vez más la fórmula.

Lo que enseña

La unión entre hermanos protege el patrimonio y el ashé que dejó el padre. Fijarse en las señales del camino enseña más que ver con los ojos, y quien juzga con sabiduría puede reconocer incluso su propia verdad. Las peleas por el origen de cada uno no valen frente a vivir unidos.

La fórmula del Obá al dictar su fallo

EBORU, EBOYA, EBOSHISHE

2El awó despreciado que prosperó junto al río

El awó Ifá Ague vivía en una choza de yaguas junto a un río. En todo el terreno había una sola güira sembrada, y él la veneraba, porque su Ifá residía en ella. Era pobre y andaba desorientado, y los otros awós lo ignoraban. Para despejar y aliviar su cabeza, se daba baños frecuentes con hierba maravilla y peonía.

Cierta madrugada, hacia las cuatro, se consultó y le salió su propio odu. Este le pidió una rogación de cabeza y una ofrenda a sus muertos con coco, velas, aguardiente, miel, pescado y jutía ahumados, y sangre de tres palomas. Lo cumplió al caer la tarde, y esa misma noche sus muertos se le presentaron en un sueño. Le dijeron que partiera hacia donde vivía Omologun y que cantara por el camino el súyere que le habían enseñado.

Partió sin provisiones. En el recorrido lo asaltaron el hambre y el desánimo. Junto a una ceiba vio a un anciano que comía un gallo: era Obatalá. Lo alimentó, le dio agua, le pasó un paño blanco por el cuerpo y le anunció: «Hijo, vas a tener éxito. Más adelante hallarás a Elegba, un hombre inquieto y bromista. Entrégale este pollito y siéntate a comer con él».

Ifá Ague hizo exactamente eso. Elegba compartió con él su comida: maíz tostado, corojo, pescado ahumado y jutía. Luego lo guió hasta las cercanías de la casa de Omologun y le anunció: «Omologun te explicará cómo lograr que todos te respeten y que alcances la grandeza de los demás awós».

Omologun, apenas lo vio, soltó una carcajada y le fue contando cuanto le ocurría. Después le confió un gran secreto, que debía realizarse junto a la güira y terminaba con un pescado fresco guardado dentro del güiro. Al volver a su casa, Ifá Ague ejecutó todo. Del árbol se desprendió hacia el río una rama con su güiro; los peces empezaron a girar a su alrededor, y el awó pescó uno y lo introdujo en el güiro.

A partir de entonces, los awós del pueblo empezaron a frecuentarlo, y de todas partes llegaban aleyos a consultarse con él. Un día apareció Omologun y le dijo: «Vengo a instalarme contigo junto a la güira, para que sigas progresando».

Lo que enseña

Quien es despreciado por los demás puede contar con el apoyo de sus muertos y de los orishas. Cumplir con paciencia lo que ellos piden le trae respeto y buena suerte, y entonces son los demás quienes lo buscan.

Ebbó que salió en la consulta

Rogación de cabeza. Para sus muertos: coco, velas, aguardiente, miel, pescado y jutía ahumados, y sangre de tres palomas.

Baños para la mente

Hierba maravilla y peonía, para despejar y aliviar la cabeza.

Regalo para Elegba

Un pollito, que se come junto con él.

Secreto de Omologun

Se hace junto a la güira y al final se guarda un pescado fresco dentro del güiro.

Rezo del camino

Ojuani Obara, Ojuani Losure Ifa Odara Lo Ide Ifa Ifa Omo Lekese Le Ire Ifa Omo Levisa Ifa Odara

Súyere del camino

Yeye Ifa Omo Awo Somu

Súyere que los muertos mandaron cantar rumbo a la tierra de Omologun

Aye Niye Ifa Guara Guara Abeye Nile Ifa Guara Guara Egun Omologun

Lo que cantó el awó caminando con Elegba

Ojuani Losure Losure Ifa Odara Ia Ide Ifa Omo Lokolo Lo Ire Ifa Omo Lorisa Ifa Odara

3Oshún y Eshu ayudaron a Abere

Oshún vivía junto a un río y tenía gallinas, gallos y palomas. Cerca andaba un Awó llamado Oluwo Abere, tan desafortunado que unas personas lo habían acogido en su casa. Una mañana hizo una consulta de osode y apareció este Odù. Entonces preparó el ebbó: una chiva y dos gallinas amarillas, que eran para Oshún y se llevaban al río con abundante miel; además un pollón para Eshu. La chiva se dejaba libre, con dinero atado encima según se pudiera; él le puso $17.

Al saber esto, en la casa se le fueron encima con reproches y acabaron expulsándolo. El Awó recogió sus Santos y partió cuando ya era tarde. Lo alcanzó la noche junto al río y durmió sentado allí.

Con el amanecer pasó Eshu, recordó el ebbó de ese Awó y corrió a decírselo a Oshún. Ella le pidió al Awó quedarse. Eshu colaboró en levantarle una casa y Oluwo Abere vivió allí feliz. Entretanto, Eshu había arruinado la casa de quienes lo expulsaron, y tuvieron que ir a buscarlo. Esa familia quedó sin nada.

Lo que enseña

Quien cumple su ebbó puede sufrir el rechazo de los suyos, pero los orishas amparan al que obra bien. El que echa a un inocente de su casa termina perdiendo la propia.

Ebbó de Oluwo Abere

Una chiva, que se deja libre con dinero atado encima (en este caso $17). Dos gallinas amarillas para Oshún, que se llevan al río con abundante miel. Y un pollón para Eshu.

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Preguntas frecuentes

sobre Ojuani Bara

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ojuani Bara en Ifá?

«En la unión está la fuerza»: nace el desalojo, y es el único Ifá que autoriza al Awó a rayarse y trabajar prenda — un signo foré.

¿Qué número es Ojuani Bara entre los 256 Odù de Ifá?

Ojuani Bara es el Odù número 97 de los 256 de Ifá, de la familia de Ojuani: nace de Ojuani sobre Obara.

¿Qué orishas hablan en Ojuani Bara?

En el Odù Ojuani Bara hablan Orunmila, Elegba, Obatalá, Ogún, Oshún, Osun, Egun y Prenda de brujo.

¿Cuál es un refrán del Odù Ojuani Bara?

Uno de los refranes de Ojuani Bara dice: «En la unión está la fuerza».

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La familia de Ojuani

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

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