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Ojuani Meyi

También se le dice Baba Ojuani Meyi, Ojuani Meji

nº 6 de 256 · Meyi · Edición:

La máscara y la ingratitud: los frutos del trabajo no se ven nunca, hasta que el sacrificio ata las manos de los enemigos.

45 patakíes 10 eewó 15 ebbós y obras 17 refranes

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Rezo del Odù— el que abre el registro

Ojuani Meyi adifafun agangara adelepeko kikomada aiku adelepeko komo Oloddumare agangara Olúwo ni oribi okun Orun wá le Eshú. Kikomakuada Ikú, kikomakuada arun, kikomakuada ofo, kikomakuada eyo, kikomakuada araye, kikomakuada ogu, kikomakuada onilu.

SúyereAgangara omolodumare, agangara omolodumare, aiku lowao omolodumare, agangara omolodumare.
Orden en Ifá
Odù 6 de 256 · Meyi
Composición
Ojuani sobre Ojuani
En el Diloggún
11-11 · Ojuani tonti Ojuani

Nace · Ìbí LIBRE

  • Los arayes (los enemigos).

    Por eso la clave del signo es el sacrificio que ata las manos de los que conspiran.

  • El Oparaldo y el pollo a la sombra.

    Las ceremonias para despojar a la persona de espíritus oscuros nacieron en este signo.

  • La ceremonia del Ja de Azojuano (San Lázaro).

    Dassá descendió del cielo a la tierra llevando el Ja en su mano para poner fin a la guerra entre la guinea y la codorniz.

  • El poder de Oshún (omiloba) en el culto de Eggún.

    Oshún era la cabeza directora del culto a los muertos y se transformaba en agua.

  • La fundación de los pueblos.

    Aquí los hombres dejaron de ser nómadas y se asentaron.

  • Las manos y los pies del feto.

    En este signo se crearon en el vientre; por eso lo que hace con la cabeza no debe desbaratarlo con los pies.

  • La posesión espiritual y la revelación.

    Nacieron los fenómenos espirituales; si la persona es espiritista, es médium de posesión.

  • El olvido de las vidas pasadas al nacer.

    Para que cada vida se viva sin el peso de las pasadas.

  • Las montañas y las rocas.

    Aquí se replegó la corteza terrestre; también comenzó la vida en el mar.

  • Ashikuelu, el genio de la tierra.

    Señor de los minerales y jefe de los Egun; para alimentar a la tierra hay que invocar a sus nueve espíritus.

Ojuani Meyi es el Odù número 6 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ojuani. En los tratados aparece también como Ọ̀wọ́nrín Méjì, Baba Ojuani Meyi u Ojuani Meji. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 45 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 15 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Ojuani Meyi, que también se conoce como Baba Ojuani Meyi, es un signo poderoso: aquí nacieron los arayes, que son los enemigos, los primeros pueblos, el don de curar, la fama y las conquistas, y hasta las manos y los pies del niño en el vientre. Su figura es la salamandra, que vive del fuego y aun así es tan fría que lo apaga. Su decreto pide medida en todo y promete: a quien vive en gran pobreza y hace el sacrificio correcto, Ifá le manda dinero y un compañero de vida.

Lo guía un espíritu de mucha luz, por eso le va bien en lo que emprende, y la tierra es su mayor fortuna: la siembra y las buenas cosechas le hacen crecer el dinero. Los awós de este signo son ricos desde jóvenes, pero sin tacto lo pierden todo. No se meta en el comercio, que ahí fracasa, y nunca le niegue un plato al que llega a su casa, porque las visitas le traen prosperidad. Uno de sus hijos será sacerdote de Ifá.

«Los conspiradores caen en el hoyo que ellos mismos cavaron — si Eshú está comido.»El pulso de Ojuani Meyi

Pero este es también un Ifá de caretas. Siempre habrá un amigo que le haga daño por debajo, se dicen muchas mentiras sobre usted, y un awó de su barrio le hace la guerra. Dos Egun que fueron reyes están parados en su puerta y le cierran el paso a lo bueno, y otro Egun que lo cuida lo mantiene solo y aleja por celos a quien quiera vivir a su lado. El trabajo no le luce, porque la ingratitud trabaja más que usted, y pueden echarlo de tres empleos. Usted es dominante, desconfiado y rencoroso, y el mal que le desee a otro, sobre usted mismo caerá.

En el amor, si vive con dos mujeres le falta el dinero y una de ellas puede matarlo; si es mujer y tiene dos hombres, uno puede matarla. Su esposa le guarda fidelidad, aunque sus celos son grandes, y en la vejez puede ser injusta con usted: tenga paciencia. Nunca maltrate a su madre, y proteja con ebbó a sus hijos, que corren peligro de muerte.

En la salud, cuide el estómago: mala digestión, úlceras y tumores malignos en el intestino, y como se intoxica con facilidad, evite el exceso de bebida y de condimentos. La mujer sufre cólicos del estómago y de los riñones. Proteja las partes vitales del cuerpo de caídas y golpes, y no vaya a pasar días al campo, porque allí puede encontrar la muerte. Atienda su cabeza, respete a sus mayores, honre a sus antepasados y pida de corazón a los orishas: así el signo le da larga vida.

El signo en una frase

Tenga la paciencia del suelo, honre a su madre y a sus muertos, y déle a Eshú lo suyo — que los frutos que hoy no se ven, Ojuani los cosecha completos mañana.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No comer guinea, granos, millo ni ajonjolí.Son los tabúes de comida del signo: la guinea y el millo son sus secretos.
No comer vísceras de ningún animal.Por las enfermedades del estómago y del intestino que marca el signo.
No beber mucha agua.El vientre de este signo se intoxica fácilmente.
No salir de casa durante siete días cuando aparece este Ifá.Se producirá una agitación en la ciudad o el pueblo, y con ella llegará el peligro.
No mirarse fijamente en el espejo.Puede presenciar cosas que no quiere ver: aquí los derrotados del mundo de los espejos imitan nuestros actos. Hay que alimentar al espejo y a Eshu.
No echar maldiciones.Sus maldiciones se hacen realidad y luego le pesan, como al camaleón.
No maltratar jamás a su madre.La queja de la madre de Ojuani fue lo que armó a sus enemigos; pelear con ella puede costarle la vida a ella y el trauma a usted.
No contar las riñas del hogar fuera de casa.Las brujas escuchan desde el iroko camino al mercado, y el daño cae sobre los hijos.
No iniciarse en ningún culto secreto sin hacer antes el sacrificio.Le puede costar la vida, como casi le costó a Ojuani en el culto del bosque.
No andar en grupos de tres ni pasar por donde juegan pelota.Cuídese de escándalos y de golpes fortuitos en partes vitales del cuerpo.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Quien vive en gran pobreza y hace el sacrificio correcto recibe dos grandes bendiciones: dinero y un cónyuge.
Un pensamiento claro le trae el éxito.
La agricultura es su mayor oportunidad, y las buenas cosechas y los cultivos rentables aumentan su dinero.
Tiene enemigos, y siempre habrá un amigo que le haga daño por debajo.
Un Egun lo deja sin compañía durante años, y sus celos alejan a quien quiera vivir a su lado.
Dos Egun que fueron reyes están parados en su puerta y le cierran el paso a todo lo bueno.

45 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

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Refranes de Ojuani Meyi · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

Nunca se ven los frutos del trabajo: la ingratitud trabaja más duro que usted.

El sello del signo: la persona siembra y otros desagradecidos cosechan. No es llamado a rendirse, sino a hacer el sacrificio que asegura lo suyo y a no esperar gratitud de quien no la tiene — el bien se hace por principio, no por recompensa.

El mal que usted haga, sobre usted mismo irá.

Como el camaleón, que pidió polvos para dañar y mató a su propia madre con la mirada. Toda maldad lanzada regresa a su origen; por eso en este signo no se maldice, no se envidia y no se desea a otro lo que no se quiere para sí.

Un claro pensamiento se necesita para obtener éxito.

Ojuani Meyi pierde el rumbo por querer abarcar más de lo que puede: lo que construye con la mente lo arruina con los pies. Necesita moderación y orden: una tarea a la vez, bien pensada, llega más lejos que diez empezadas.

El mugido de una vaca no reúne a una conferencia de seres humanos.

Los gatos ven en la oscuridad, pero no pueden verse entre ellos.

La búsqueda de dinero honrado requiere paciencia; la captura de peces con red, también.

Si la codicia no da la orden, la guerra no viene al mundo.

La estera ordinaria nunca se pone sobre la sagrada.

Los ojos ven que el fuego cocina, pero no lo ven comer.

El chivo que arranca un pedazo de madera no puede arrancar uno de hierro.

El agradecimiento es la memoria del corazón.

La injusticia individual es amenaza colectiva.

Quien no siembra respeto, cosechará agravios.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

En el roce entre el jabón y el cuerpo, el jabón se disipa.

Ningún médico se cura a sí mismo.

El mal que anheles a otro lo verás en ti.

14 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

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Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1Por qué el suelo es firme y el viento vaga

La mayor obra de Ojuani Meyi en el cielo fue consultar a dos hermanos que se preparaban para bajar al mundo: Fefe, el viento, y Ale, el suelo. Para que en la tierra todos los respetaran, les indicó a ambos el mismo ebbó: una oveja para sus ángeles guardianes, una pluma de cotorra y una hoja de palma, y además un chivo para Eshu por cada hermano.

Ale sabía escuchar, no se precipitaba y pensaba con calma, así que hizo el ebbó de inmediato. Fefe, en cambio, siempre iba con prisa, era travieso y tan engreído que no encontró razón para sacrificar nada. Los dos partieron a la vez. En la frontera del cielo con la tierra se separaron, y cada uno siguió su propio camino.

La suerte de Ale fue tan buena que se volvió el sostén de todo ser vivo: cada planta o animal que nace lo toca primero, y así le muestra respeto antes que a ningún otro. A Fefe, en cambio, se le negó el descanso, y debió subir y bajar sin parar, yendo de un lado a otro entre cielo y tierra. De ahí que el suelo está quieto y firme en su lugar, y el viento, además de ser invisible, no tiene una casa conocida: se sabe cuándo pasa, pero nadie lo ve.

Lo que enseña

Hacer con paciencia el sacrificio que se manda trae una existencia firme y respetada por todos. Descuidarlo, por prisa o por orgullo, deja a la persona vagando sin lugar propio.

Obra que marcó Ojuani Meyi

Para cada hermano: una oveja para los ángeles guardianes, una pluma de cotorra y una hoja de palma; además, un chivo para Eshu por cada uno.

2Ojuani bajó al mundo con larga vida

Antes de descender al mundo, Ojuani Meyi sentía miedo, pues quienes lo precedieron traían relatos de mala fortuna. Un sacerdote del cielo le encargó un sacrificio enorme: tres ratas, tres pescados, machos cabríos para Eshu Obadara y Eshu Jelu, chivos para Orisa, para Ifá y para Sara, perros para Ogún y para Obalifon, y gallos para Uja Atikiriji, para Osain y para la enemistad. Además le avisó de que enfrentaría tres pruebas y de que la muerte lo perseguiría sin descanso, armada de un garrote; pero que, superado todo, recibiría riqueza y prosperidad. Ojuani Meyi entregó cada una de las ofrendas.

Apenas Eshu acabó de comerse su macho cabrío, se llevó el cráneo del perro destinado a Ogún y lo colocó ante la puerta del reino de la muerte. Ogún rastreó el cráneo hasta encontrarlo ahí, acusó a la muerte de haberlo robado y la atacó a machetazos. Incapaz de resistir los golpes, la muerte ordenó reunir a doscientos un perros y le cocinó siete para aplacarlo.

En esa carrera, la esposa de la muerte, divinidad de la enfermedad, resultó herida y ya no logró ir tras Ojuani Meyi hacia abajo, como planeaba. Aprovechando el desorden, Ojuani Meyi huyó del cielo. Cuando volvió la calma, ariku y aje, esto es, larga vida y prosperidad, llegaron con él al mundo.

Lo que enseña

Antes de un paso decisivo, el sacrificio completo protege de los miedos y los peligros que se anuncian. Con la ayuda de Eshu, quien cumple su ofrenda deja atrás a la enfermedad y llega con larga vida y bienestar.

Sacrificio de Ojuani Meyi antes del descenso

El sacerdote de Ifá del cielo Oshukpa Omó Alasho Arankije le marcó tres ratas, tres pescados, tres chivos, tres machos cabríos, tres gallos y dos perros, repartidos así:

Dos machos cabríos para Eshu Obadara y uno para Eshu Jelu. Un chivo para Orisa, uno para Ifá y uno para Sara. Un perro para Ogún y otro para Obalifon. Un gallo para Uja Atikiriji, uno para Osain y uno para la enemistad.

3El hoyo de los conspiradores

Ya a punto de salir del cielo, Ojuani Meyi coincidió con varios sacerdotes de Ifá, quienes le recomendaron una ofrenda para librarse de las conspiraciones que lo esperaban abajo. La víspera misma de su salida tenía que ofrecerle a Eshu un macho cabrío. Cumplió, y además invitó a los Awó más ancianos del cielo a una comida con un chivo gris; todos lo bendijeron y le prometieron respaldo permanente mientras viviera en el mundo. Por último se presentó ante Dios para recibir su bendición y su licencia, llevando dos nueces de kola blancas, una pluma de cotorra, un trozo grande de yeso y una tela blanca. Dios aceptó los regalos, le expresó su buena voluntad y le dio permiso para partir.

Ya en Oyó, Ojuani Meyi trabajó de sacerdote de Ifá y además se dedicó al comercio. Al comienzo le fue bien en las dos cosas, pero su éxito generó envidia entre los sacerdotes de más edad.

Estos empezaron a tramar su caída. Primero consultaron entre ellos cómo disminuir su fama y finalmente acudieron a él para preguntarle cómo acabar con Ojuani Meyi. Él respondió que ofrecieran a su Ifá un chivo y a Eshu un macho cabrío. Eshu le advirtió que se estaba haciendo un sacrificio contra él, y Ojuani Meyi replicó que lo había visto al consultarlos y que ya sabía cómo desbaratar sus planes. Los conspiradores jamás volvieron a cumplir el sacrificio.

Llegó la fiesta anual de una deidad del pueblo y los conspiradores lo invitaron a acudir con ellos. Habían abierto un hoyo en el suelo del sendero que llevaba al santuario y contaban con que él pasara por ahí, mientras ellos tomarían otro. Era norma que los visitantes llegaran por un camino y regresaran por otro. Ojuani Meyi explicó que solo le estaba permitido visitar el santuario de Orunmila; ellos replicaron que lo expulsarían de Oyó si no iba, pues asistir era un deber de todos los habitantes.

Bajo esa amenaza consultó su Ifá, que le pidió un chivo gris para sí y, para Eshu, un macho cabrío. Cumplió y viajó al santuario, donde los visitantes tenían que pasar catorce días. Se acostumbraba llegar juntos y volver cada uno por su lado.

Al llegar el día catorce concluyeron las ceremonias. Los conspiradores propusieron que Ojuani Meyi, como recién llegado, saliera primero, con la esperanza de verlo caer en el hoyo disimulado. Cuando él se aproximaba, Eshu transformó en un obstáculo el cráneo del macho cabrío ofrecido. Ojuani Meyi se golpeó el pie, dio un salto sobre el hoyo sin notarlo y siguió hasta su casa, donde la gente celebró su llegada sano y salvo.

Entre tanto, Eshu rellenó el hoyo y abrió otro justo frente a la entrada mayor del santuario. Los conspiradores esperaron un buen rato y luego se fueron marchando de uno en uno, sin sospechar nada. Eshu había dejado el cráneo cerca del hueco; el primero se golpeó con él y cayó. Eshu volvió a colocar obstáculo y hoyo para el siguiente, y así hasta que todos quedaron en aquella tumba sin fondo. Tras caer el último, Eshu la cerró como si nada hubiese ocurrido, y los conspiradores se esfumaron sin dejar rastro. Desde entonces, Orunmila dispuso que quien acuda a un santuario buscando salvación lo haga con el corazón limpio, ya que los malvados quizá no vuelvan con vida.

Poco después Oyó se llenó de alboroto: numerosas familias buscaban a sus maridos, hijos y parientes desaparecidos. Todo el pueblo fue a consultar a Ojuani Meyi. Tras la adivinación, él dio a conocer que el soberano de la muerte había despachado emisarios a apoderarse de quienes volvieran del santuario con malas intenciones. Por eso él les había pedido, antes de partir, para su Ifá un chivo, para calmar a la muerte, y para Eshu un macho cabrío, para apartar el peligro; ellos no lo hicieron. Les indicó que el sacrificio aún era necesario para rescatar las vidas de los que estaban demasiado asustados para dejar el santuario. Se hizo de inmediato y solo entonces Eshu abrió paso a los que seguían allí y querían regresar a salvo.

Cuando pasó el temporal, Ojuani Meyi ofreció un gran banquete y entonó un canto de agradecimiento a los sacerdotes que le habían adivinado en el cielo. En él contaba que los viejos de Oyó recibieron la orden de sacrificar y no hicieron caso, que a él se le dijo igual y obedeció, que por eso tropezó y sobrevivió mientras otros tropezaron y murieron, y que quien sacrifica siempre recibe la salvación.

Lo que enseña

Quien cumple el sacrificio que Ifá indica se libra de las trampas de los envidiosos, y quienes lo ignoran caen en ellas. La envidia contra una persona próspera termina dañando a quienes la ejercen, y a un santuario hay que ir con el corazón limpio.

Antes de partir del cielo

La víspera de la partida, un macho cabrío para Eshu. Un banquete con un chivo gris para los Awó más ancianos del cielo. Para pedir permiso y bendición a Dios: dos nueces de kola blancas, una pluma de cotorra, un trozo grande de yeso y una tela blanca.

Para vencer la conspiración y al rey de la muerte

Antes de ir al santuario: para el Ifá de la persona, un chivo gris, y para Eshu, un macho cabrío. El chivo calma al rey de la muerte; el macho cabrío aleja el peligro. Si ya hay vidas en riesgo, ese sacrificio aún puede hacerse para rescatarlas.

Los nombres de los sacerdotes de Ifá del cielo que lo aconsejaron

oronkpon tolo tolo iri arimo nirin biri biri biri ojo kpa agbalagba ninu oko ode le eerasho mu bura

El canto de Ojuani Meyi en su banquete de agradecimiento

A los ancianos de oyó se les dijo que hicieran sacrificio, Pero ellos lo ignoraron. A mí se me dijo que hiciera un sacrificio similar, Yo escuché e hice el sacrificio. Yo tropecé y sobreviví, Porque hice el sacrificio. Otros tropezaron y murieron, Porque no hicieron sacrificio. Aquellos que hacen sacrificio, De manera infalible reciben la salvación.

4Las dos esposas brujas y la queja de la madre — La propia madre de Ojuani lo acusó en público, y sus dos esposas corroboraron la queja: había jueces ocultos escuchando.
5La princesa de Ado — La princesa de Ado empezaba en el comercio cuando una campana sonó en el mercado: el patakí dice de quién era.
6Los tres visitantes de la lluvia — Tras el aguacero llegaron tres viajeros a los que nadie dio abrigo; Ojuani abrió su puerta sin saber qué traían.
7La guinea y el leopardo — El leopardo quiso conocer la casa de su amiga la guinea: Orunmila entendió la visita antes que ella.
8La guerra de Oduduwa y Obatalá — Olofin dio a Obbatalá la cadena, el caracol y la gallina para crear el mundo: la obra amaneció en otras manos.
9El camaleón y el perro — El camaleón envidiaba los colores del perro y exigió a Orunmila cada vez más: el último pedido traía una advertencia.
10Cuando el mono perdió la libertad — El mono añoraba una casa y Orunmila se la concedió con una advertencia: no arrepentirse de lo deseado.
11Ojuani Meyi se arruina en el comercio y prospera con Ifá — Ojuani dejó Ifá por el comercio, cargando un jabón de suerte que a todos servía menos a él: de ahí un refrán.
12El ashé de la vaca que calla a los enemigos — Ojuani se preguntó si tanto enemigo tenía justificación, y fue por adivinación: el ashé que recibió tiene su conjuro.
13El hijo que llegó a Oluwo y la sentencia sobre Owu — Le anunciaron que su hijo sería el Oluwo de Owu, con una condición sobre su temperamento: Owu lo puso a prueba.
14El salvamento de la esposa favorita del rey de Ifé — Pusieron la cabeza del tigre del rey en el santuario donde Eninikpola había sacrificado: la trampa parecía perfecta.
15Las dos esposas de Akiriboto (la disputa contada en el camino) — El niño enfermó tras la disputa de las dos esposas: el adivino buscó la causa en un lugar inesperado del camino.
16Donde hay que hacerle a Eshu (la apuesta de los santos) — Los santos se rieron cuando Orunmila dijo que todo lo resolvía con su tablero: Eshu preparó la prueba.
17La vida y la muerte (los dos Azojuano jimaguas) — Dos Azojuano jimaguas recibieron el mismo Ifá y la misma advertencia: solo uno la cumplió. Aquí nace el Awán.
18Nace el canto de la guinea (la cascarilla la salvó de la Muerte) — La guinea, toda negra, huyó del maltrato de su marido, que era la Muerte: en casa de Obbatalá algo la cambió.
19Donde la pimienta se hizo picante — La pimienta y el millo, débiles y hermanados, fueron por fuerza a los güiritos de Eshu: solo uno eligió bien.
20Nace desmochar la palma — Nadie podía tocar los frutos de la palmera sagrada de Olofin, y Shangó los quería todos: faltaba saber subir.
21Akuano baja del cielo y vence a la guinea y a la codorniz — Dos brujas del bosque ensangrentaron la tierra con su guerra: por qué sus plumas adornan el ja de Azojuano, lo dice el patakí.
22El chivo que tenía muchos clientes — El tigre y la Muerte seguían al chivo día y noche: Eshu se hizo cargo de la guerra a su modo.
23Awó Mayere, el flautista que guiaba a los Egun — Awó Mayere dominaba a los Eggun con su flauta, pero vivía en soledad absoluta: su padre difunto lo buscó en sueños.
24La maldición que convirtió a la mujer en río — Volvía a casa de su marido rico sin quererlo, empujada por su padre: el marido lo sabía.
25Agangara Awó cura a Olodumare — Olodumare enfermo mandó a buscar a Agangara Awó: lo que este pidió como premio retrata el signo.
26Orunmila, el palmiche y la mentira — Desesperado por cuatrocientos pesos, Orunmila cobró adelantado un trabajo que no hizo: ante el juez solo le quedaba Ifá.
27El mundo de los espejos — Una noche, la gente del mundo de los espejos invadió la tierra: su condena explica lo que hoy repiten, y lo que harán.
28El gato que se protegió antes de visitar a las brujas — El gato partía a investigar a la tierra de las brujas: volver sano dependía de una incisión bajo las cejas.
29La tela negra que salvó al gato — De 165 animales de viaje, solo el gato sacrificó una tela negra: en el camino esperaban las brujas.
30Opekete y las doscientas ofrendas — Doscientas agujas, doscientos ratones y doscientos pescados le marcaron a Opekete camino del trabajo: el patakí dice para qué.
31Se adivinó para las 165 palomas — A las 165 palomas se les aconsejó sacrificar por sus hijos, y se negaron: Ifá guarda lo que vino después.
32Los hijos de Oduduwa Akala — Los hijos de Odduduwa Akala bajaron violentos, matando cuanto veían: alguien tuvo que bajar a salvar al género humano.
33La paloma que se volvió águila — La paloma incomprendida se fue a la montaña, y el camino escabroso la fue cambiando: su familia no la esperaba así.
34Los santos y la tierra — Los santos llegaron y todo era agua: Olodumare les había dado un güiro, una gallina cinqueña y una lagartija.
35Cuando los santos se mofaron de Orunmila — Los santos se mofaron de que Orunmila viviera de un tablero y un irofá: alguien escuchaba sin ser visto.
36El agradecimiento de Eshu a la guinea — Llegó el momento de sacrificar a la guinea, y la guinea habló: lo que le ofreció a Eshú cambió su corona.
37Adodo Awó, las espinas y la mandrágora — Las lágrimas de Adodo Awó se volvían espinas sobre su cuerpo: su padre Shangó tomó una forma inesperada para salvarlo.
38El Awó Ologbo — El Awó Ologbo llevaba en los ojos la insignia de su rey y dos enemigos en la sombra: el monte guardaba su defensa.
39Por qué el rayo va a la palma (la frialdad del camaleón) — Shangó confió a Aguema una joya para una princesa: lo que pasó en el camino se recuerda con cada rayo.
40El tesoro escondido (la ingratitud con el perro) — El perro halló el tesoro y avisó ladrando; sus amos comieron primero: en esos montes mandaban Oggún y Elegba.
41El hombre de la piel de felino — Del mar rugiente salió un hombre envuelto en piel de felino: el rey enfermo no sabía dónde tenía a sus enemigos.
42La esposa paciente y el trueque del necio — Cambió el traje por un caballo, el caballo por una chiva, la chiva por un ganso: un comerciante apostó a su ruina.
43El pacto del ileke (nace el idé verde y amarillo) — Hubo un tiempo sin purificación ni higiene, y Arun conducía a la gente ante Ikú: un collar selló el pacto.
44Ayapa, la madre del mundo — Los Ibeyis intentaron robar la calabaza de la ley, y al romperse surgieron los mares: faltaba nacer la humanidad.
45La zorra y el lobo — El lobo sembró cizaña ante el león enfermo: «todos vinieron a verte, menos la zorra». Pero la zorra escuchaba.

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Preguntas frecuentes

sobre Ojuani Meyi

LIBRE

¿Qué significa el Odù Ojuani Meyi en Ifá?

La máscara y la ingratitud: los frutos del trabajo no se ven nunca, hasta que el sacrificio ata las manos de los enemigos.

¿Qué número es Ojuani Meyi entre los 256 Odù de Ifá?

Ojuani Meyi es el Odù número 6 de los 256 de Ifá, uno de los 16 Meyi y cabeza de la familia de Ojuani.

¿Qué orishas hablan en Ojuani Meyi?

En el Odù Ojuani Meyi hablan Eshú, Eggún, Oshún, Azojuano (San Lázaro), Oggún, Shangó, Odduduwa, Obbatalá, Ozayin y Orunmila.

¿Cuál es un refrán del Odù Ojuani Meyi?

Uno de los refranes de Ojuani Meyi dice: «Nunca se ven los frutos del trabajo: la ingratitud trabaja más duro que usted».

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La familia de Ojuani

los 16 caminos

Este es 1 de 256

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