Patakíes · Los caminos del Odù
1En boca cerrada no entran moscas
Un osainista, enamorado de una mujer que Osain rechazó, le enseñó su secreto a cambio de su amor. Osain la convirtió de mujer en hombre, y castigó a su hijo dejándolo impotente, sordo y ciego.
Un gran osainista, a cuya casa iban muchos a resolver sus problemas, quedó enamorado de una mujer hermosa de otra tribu y se la presentó a su Osain, pero este la rechazó porque no le servía a su hijo. Aun así, el osainista la enamoró, y ella no lo aceptó. Entonces le prometió enseñarle cómo funcionaba su Osain a cambio de su amor, y la mujer, picada por la curiosidad, aceptó; el osainista la llevó a casa y le enseñó cómo trabajaba con la cazuela.
Desde ese instante la mujer se sintió muy mal del vientre, y aunque el osainista estaba desesperado por estar con ella, no sentía ningún interés: Osain la había convertido de mujer en hombre, retirándole la menstruación, y empezó a interesarse por otras mujeres. Osain castigó a su hijo dejándolo impotente y, más tarde, sordo y ciego, y la mujer asumió el mando de la casa. Por eso los secretos de Osain no se le enseñan a las mujeres, y la mujer sin menstruo puede tener una guía de Osain.
2La guerra entre Shangó y Olokun
Shangó y Olokun estaban en guerra, azuzados por envidiosos que querían sus negocios. Oshosi los llevó a Orunmila, que les mandó fingir que no querían más negocios para descubrir a los enemigos; se hicieron buenos amigos.
Olokun y Shangó no se llevaban y mandaron a buscar a Oshosi para terminar su gran guerra. Al ver que se faltaban el respeto, Oshosi los metió a los dos en la cárcel. Ambos tenían negocios, pero los envidiosos los echaban a pelear para quedarse con ellos. Oshosi los soltó y los llevó a Orunmila, que les vio este Ifá y les hizo ebbó, diciéndoles: «háganse los que no quieren más negocios, para que conozcan a los enemigos que van a querer empezarlos». Así sucedió, y desde entonces Shangó y Olokun fueron buenos amigos, unidos. Por eso, cuando su negocio sea bueno, diga que está perdiendo, para que no codicien su suerte ni su propia familia.
3El hombre sin fe
Un hombre sin fe, atrasado por una prenda de muerto, hizo ebbó y Orunmila le mandó llevarlo lejos sin detenerse a hablar con nadie. Se paró a ayudar a un carretonero, el carretón arrancó con el ebbó y él murió aplastado por la rueda.
Había un hombre muy pobre al que todo le salía mal y vivía sin fe. Fue a Orunmila, que le vio este Ifá y le dijo que su desgracia venía de una prenda de un difunto que tenía en casa; que hiciera ebbó con ella y que no hiciera favores a nadie. Hizo el ebbó, y Orunmila le entregó el paquete mandándolo ponerlo en un camino lejano, sin detenerse a hablar con nadie hasta dejarlo allí.
En el camino se encontró con su amigo el carretonero, atascado en un fanguizal, y fue a ayudarlo, poniendo el ebbó encima del carretón. Cuando lo sacaron del fango, el carretonero, apurado, arreó la bestia y arrancó sin despedirse. El hombre corrió tras el carretón buscando su ebbó, resbaló en la humedad y cayó bajo la rueda, que le aplastó la cabeza. Así, por olvidar los consejos de Orunmila, aquel hombre sin fe perdió la vida.
4La mujer y el Egun de la prenda🔒 Babalawo
5Por no tener novia, se manda a correr🔒 Babalawo
6La pérdida de los cinco sentidos🔒 Babalawo
7El adulterio de la esposa de Orishanla🔒 Babalawo
4 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →