Patakíes · Los caminos del Odù
1Eshú Gogoro y el hijo de Oyá y Obatalá
Iwori Tuanilara, hijo huido de Oyá y Obatalá, atendía a Eshú Gogoro cantándole. Este lo hizo un gran Awó y, con tres gallos que trajeron sus propios padres sin reconocerlo, los reunió; Eshú, Oyá y Obatalá lo bendijeron y le dieron el secreto contra los enemigos.
En la tierra Eyeni Aye vivía un babalawo hijo de Oyá y Obatalá Ayaguna, que de pequeño había huido por miedo a sus padres a la tierra Aye Bawa, donde vivía Eshú Gogoro. El Awó Iwori Tuanilara le cantaba a Eshú Gogoro con una campanita cuando iba a comer a las esquinas, y Eshú lo bendijo con todos los poderes, diciéndole que hacía tiempo no comía gallo. En sueños, Iwori Tuanilara supo que al primero que viniera le pidiera tres gallos para Eshú. Aparecieron una mujer y un hombre buscando a su hijo; él les dijo que tenían tres gallos —negro, rojo y blanco— y que los trajeran.
Al verlos, dijo: «se parecen a mis padres». Trajeron los gallos, se los dio a comer a Eshú Gogoro, y Oyá y Obatalá, oyendo el canto de Eshú, supieron que su hijo estaba en casa de aquel adivino. A los siete días volvieron, hallaron al Awó bien vestido, con su gorro de caracoles y su collar de Eshú, atendiendo a muchos aleyos, y comprendieron que era su hijo. Le dijeron: «Eshú Gogoro es también tu padre, pues él te hizo un gran Babalawo». Le dieron una gran fiesta y un secreto contra sus enemigos, con la vaina de framboyán, la sal tostada y las cenizas en un güiro.
2La riqueza de Olokun
Olokun mandó a su hija fea Aye a entregar las riquezas al hombre, que las guardó y se olvidó de ella y de Olokun. Orunmila vivió con Aye; cuando Eshú avisó a Olokun que estaba bien, Orunmila comenzó a hacerse rico y a tener hijos fuertes.
Cuando Olofin mandó a hacer hijos al mundo, Olokun mandó a su hija Aye, que era muy fea, con todas las riquezas del mundo para entregarlas a los hombres. Ella lo hizo, pero los hombres echaron las riquezas en sus bolsos y se olvidaron de ella y de su padre Olokun. Contrariado, Olokun vino en busca de los que vivían en las orillas de los mares; por eso las olas anuncian lo mismo riquezas que destrucción y muerte.
Orunmila comenzó a vivir con Aye, pero no lograba tener hijos fuertes. Entonces Eshú fue a ver a Olokun, que le preguntó por su hija Aye; Eshú le dijo que estaba bien en casa de Orunmila. Desde ese instante, Orunmila comenzó a hacerse rico y logró tener hijos fuertes. Para lograr la felicidad y la prosperidad hay que recibir a Olokun.
3El árbol hueco
Los bichos del árbol hueco de Osain, amenazados por los animales grandes, hicieron ebbó y llamaron a Eshú Okuande, que les dio refugio en el joro-joro. Desde entonces viven en los palos podridos y los huecos de la tierra.
En un árbol hueco (Igui Tobabikan), casa de Osain, vivían las cucarachas, lombrices, cochinillas y todos los bichos que buscaban humedad y oscuridad, cada uno con sus propias ideas. Un día llegaron los animales grandes queriendo comérselos, y ellos, asustados, fueron a Orunmila, que les vio este Ifá y les dijo que hicieran ebbó y llamaran a Eshú Okuande. Le dieron comida, y este les dijo: «sigan viviendo en el árbol hueco, pero cuando algo los amenace, vayan a mi casa, que en el joro-joro les daré casa y comida». Desde entonces los bichos viven en los palos podridos y los huecos de la tierra, y los grandes defensores de este Ifá son Osain, Yewá y Eshú Okuande.
4El poder de Ifá y Osain🔒 Babalawo
5El consejo de Ifá🔒 Babalawo
6El caprichoso🔒 Babalawo
7La honda de David🔒 Babalawo
8El curioso🔒 Babalawo
5 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →