Patakíes · Los caminos del Odù
1Nació la pérdida de la cabeza
Oba Bioshe, criado malcriado tras morir su madre, obtuvo grandes poderes del Egun de esta, pero la ambición de gobernar la tierra de su padre lo iba a perder. Orunmila y el Egun de la madre lo salvaron, y él juró enderezarse.
Awó Iwori Boshensheno tenía un hijo, Oba Bioshe, muy inteligente pero fuerte con su padre; muerta su madre, Leri Aba, lo entregaron a Wanwa Lode Nifa, que lo crió malcriado y le enseñó a llamar al Egun de su madre. El Egun venía y le otorgaba grandes poderes, y Oba Bioshe tenía gran dominio sobre la tierra Leri Inle, pero la ambición lo llevó a querer gobernar también la tierra de su padre, sin oír consejos.
El padre, presintiendo su pérdida, fue a Orunmila, que le vio Iwori Boshe y le dijo que le darían sangre a Odun y llamarían al Egun de la madre para darle 9 palomas, porque estaba disgustada. Al darle las palomas, el Egun se apareció disgustada, amenazando con quitarle el poder y volverlo loco; Orunmila y el padre le rogaron. Apareció Oba Bioshe y juró hacer lo que le indicaran; le entregaron el bastón cargado (pescado, 9 guacalotes, mates, caracoles) para enterrar, y con el gallo y la gallina a los Egun cogió los grandes poderes de Egun y Osha. El padre le advirtió: «si no cumples este juramento, perderás tu cabeza».
2Para no encontrar el camino de la muerte
El usurpador Alayeki oprimía a los hijos del rey difunto y a un esclavo fiel. Este, por consejo de Osain, construyó un piso alto con travesaños de caña brava sobre las piedras del rey; Alayeki cayó y murió, y la hija asumió el reino.
En la tierra de Ifá, un rey con muchos negocios tenía un amigo, Alayeki, que prácticamente gobernaba, y un esclavo fiel que no estaba de acuerdo con él. Al morir el rey, dejando tres hijos pequeños, Alayeki se quedó al frente del reino. Crecidos los hijos, Alayeki pretendió a la hija mayor; ella lo rechazó, y en venganza apenas les daba sustento. El esclavo la consoló diciendo que Olofin haría justicia, y consultó con Osain lo que pensaba hacer.
Alayeki, celoso del esclavo, le mandaba los trabajos más duros. Un día le ordenó poner su cuarto en alto; el esclavo hizo el piso de tablas de palma, pero los travesaños de caña brava fina amarrados con bejucos de ñame, y debajo colocó las piedras del rey difunto. A los siete días se rogó la cabeza en el río y avisó que estaba terminado. Cuando Alayeki subió a inspeccionar, el piso cedió y cayó de cabeza sobre las piedras, muriendo. La hija del rey asumió el gobierno y dio la libertad al esclavo, su fiel consejero.
3Cuando Shangó respetó a Agayú y Oshún
Oshún, maltratada por Shangó, se enamoró del fuerte Agayú. Descubiertos, Shangó le declaró la guerra a Agayú; este, por consejo de Orunmila, invocó a Ita e Irole en el río, que le dieron el poder de ser invencible, y Shangó lo respetó.
Oshún vivía con Shangó, que le hacía pasar trabajos, la golpeaba y la hacía trabajar para él. Cansada, fue a la orilla del río —su antigua casa— y se encontró con un hombre grande y fuerte, Agayú, que le prometió amores; trastornada por su porte viril, cayó en sus brazos. Ambos amantes corneaban a Shangó hasta que este los sorprendió, entablándose una guerra por la posesión de Oshún.
Agayú fue a Orunmila, que le vio este Ifá (kaferefún Oshún), le marcó ebbó y le dijo que invocara a dos Orishas de Ara-Onu, ancestros del río, Ita e Irole. Con los dos gallos del ebbó, Agayú llegó al río e invocó: Ita salió de una mata de jagüey e Irole de un algarrobo. Con ellos pactó, y le dieron el poder de ser invencible; demostró su poder y Shangó lo respetó. Así Agayú y Oshún pudieron seguir viviendo en el río con tranquilidad. La persona debe moverse para resolver, porque la pueden matar por la espalda por culpa de otra mujer.
4La riqueza de Oshún🔒 Babalawo
5La mujer que no podía dar a luz🔒 Babalawo
6La extravagancia trae la pobreza🔒 Babalawo
3 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →