Awó Iwori Boshensheno tenía un hijo, Oba Bioshe, muy inteligente pero fuerte con su padre; muerta su madre, Leri Aba, lo entregaron a Wanwa Lode Nifa, que lo crió malcriado y le enseñó a llamar al Egun de su madre. El Egun venía y le otorgaba grandes poderes, y Oba Bioshe tenía gran dominio sobre la tierra Leri Inle, pero la ambición lo llevó a querer gobernar también la tierra de su padre, sin oír consejos.
El padre, presintiendo su pérdida, fue a Orunmila, que le vio Iwori Boshe y le dijo que le darían sangre a Odun y llamarían al Egun de la madre para darle 9 palomas, porque estaba disgustada. Al darle las palomas, el Egun se apareció disgustada, amenazando con quitarle el poder y volverlo loco; Orunmila y el padre le rogaron. Apareció Oba Bioshe y juró hacer lo que le indicaran; le entregaron el bastón cargado (pescado, 9 guacalotes, mates, caracoles) para enterrar, y con el gallo y la gallina a los Egun cogió los grandes poderes de Egun y Osha. El padre le advirtió: «si no cumples este juramento, perderás tu cabeza».