Patakíes · Los caminos del Odù
1Los dos príncipes
Dos príncipes quisieron conocer la miseria y el hambre. Orunmila les hizo ebbó y les mandó botarlo tras caminar; perdidos en el monte, hambrientos y sucios, Osain les mostró la salida y comprendieron lo que sufre el hombre.
Dos príncipes veían a los pobres hablar de sus miserias y fueron a Orunmila para que les enseñara qué era la miseria, el hambre y el atraso. Orunmila se echó a reír y les dijo que estaban locos, que eso no se mira, pero ellos insistieron porque tenían dinero. Les hizo osode, les vio este Ifá, les hizo ebbó y les mandó botarlo tras caminar bastante.
Se cansaron de caminar por el monte, se perdieron, pasaron días sin comer, con la ropa sucia y sin agua; una jicotea que hallaron se la comieron cruda. Se les apareció Osain, y aunque le pedían la salida, él les recordó que querían conocer la miseria. Al fin les entregó dos palitos de abre camino y les dijo que al salir los botaran; al botarlos, vieron un trillo y unos labradores. Llegaron al pueblo diciendo: «vamos a decirle a Orunmila que ya sabemos los trabajos que pasa el hombre en su lucha por la existencia».
2Cuando se dejó de atender al Ángel de la Guarda
Omo Laye lo recibía todo de su Ángel de la Guarda, pero jamás lo atendía. Cayó en la miseria; Orunmila le mandó darle un tambor a Osha, y desde entonces prosperó y nunca más dejó de atenderlo.
Omo Laye recibía todo de su Ángel de la Guarda y de los Santos, pero nunca se ocupaba de ellos, ni les ponía ademú ni les hacía fiesta. Empezó a pasar trabajo y a perderlo todo, hasta la tranquilidad de su casa. Fue a Orunmila, que le vio este Ifá, le marcó ebbó y que le diera un tambor a Osha. Omo Laye lo hizo, le dio el tambor al Ángel de su Guarda, y empezó a prosperar y a tener tranquilidad. Nunca más dejó de atender a los Santos, y todos los años les hacía fiesta y cumplía con ellos.
3Cuando Iwori Ojuani acabó con sus enemigos
Iwori Ojuani, rey de la tierra Ike, cayó enfermo por un conjuro que un brujo le puso en el marco de la puerta. Orunmila le mandó rogar a sus ancestros; curado, persiguió al brujo y lo venció con su coco de marfil y su espada.
Iwori Ojuani bajó por mandato de Olofin a la tierra Ike, donde vivían animales feroces; con su espada se hizo respetar, los civilizó y se hizo rey. El jefe de los caníbales, un brujo, huyó al bosque con sus cazuelas y le mandó brujerías: entre ellas, un conjuro en el marco de la puerta, de modo que Iwori Ojuani, cada vez que entraba, tropezaba con una puya, se le caía la corona y enfermaba, y los animales aprovechaban para coger fuerza. Se creó tal complejo que se encerró y no se levantaba.
Sus guerreros fueron a Orunmila, que le vio este Ifá —el de su nacimiento— y le marcó rogación a sus ancestros y ebbó. Su Bode Egun le rogó la cabeza al guía protector con un coco, le mandó usar el gorro mitad rojo, mitad blanco, con mota verde, y Orunmila le consagró su tablero semicircular, solo para él. Iwori Ojuani se curó, se levantó y con su coco de marfil y su espada persiguió al brujo: le lanzó el coco, lo dejó privado y le cortó la cabeza, regresando triunfador.
4La tusa de maíz🔒 Babalawo
5El comerciante y el viejito🔒 Babalawo
6El guardián del Kutun🔒 Babalawo
7El camino de Oke🔒 Babalawo
8En la tierra de Oduduwa🔒 Babalawo
5 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →