Patakíes · Los caminos del Odù
1El falso testimonio a Orunmila
El pueblo acusó a Orunmila de falso adivino y le preparó tres casetas: oro, prendas, y Ogún escondido con un machete para matarlo si fallaba. Orunmila se rogó la cabeza, adivinó las tres, y Ogún saltó, tiró el machete y le juró que mientras el mundo fuera mundo le evitaría toda guerra.
El pueblo acusaba a Orunmila de falso adivino y le preparó una trampa de tres casetas: en una pusieron oro, en otra prendas y brillantes, y en la última a Ogún con un machete en las manos para que lo matara si no adivinaba. Llevaron a Orunmila, que fue con su apeterbí y un cesto con cocos, porque al mirarse se había visto este Ifá y su ángel le marcó rogación de cabeza.
Al llegar vio las tres casetas —blanca, roja y negra— y pidió permiso para rogarse la cabeza; al tirar los cocos salió Iroso Umbo, y dijo: «Mi ángel no quiere que yo muera». Sus enemigos le exigieron adivinar, y él respondió: «En la pintada de blanco hay oro; en la roja, prendas; y en la negra está Ogún con su machete para matarme». La caseta negra no hubo que abrirla: Ogún, al oír que Orunmila había adivinado, saltó de ella, tiró el machete, le rindió moforibale y le dijo: «Mientras el mundo sea mundo, no habrá para usted más guerras, porque yo, Ogún, se las evitaré, y siempre seré su fiel servidor».
2Cuando Orunmila le hizo Ifá gratis a Elegbara
Elegbara porfiaba con Orunmila sobre quién era más adivino. Orunmila le probó su ciencia, lo atrapó con la trampa del ebbó y lo puso a vivir en el excusado; para quitarse el problema le hizo Ifá gratis. Elegba después le hizo Ifá a Inle y le pagó a Orunmila con creces: aquí nace hacer Ifá gratis.
Elegbara le dijo a Orunmila: «Yo soy adivino», y le leyó el ókpele de izquierda a derecha. Orunmila calló, y luego demostró que en el ókpele de Ifá la pata mayor es la derecha: la derecha es Ifá y la izquierda es Elegbara. Le hizo Osode, le vio este Ifá y le marcó misa a un Eggun, un gallo y ebbó por un pleito por un cargo. Elegba salió corriendo gritando «ladrón, me has robado el secreto». Orunmila hizo el ebbó del signo y lo puso en la carretera; Elegba fue a coger los animales, cayó en la trampa, y Orunmila lo llevó con soga ante Olofin, que se lo entregó. Orunmila lo puso a vivir en Ilé Yagbe, el excusado.
Cansado de aquel lugar y viendo crecer la fortuna de Orunmila, Elegba pidió vivir en la puerta y que le hicieran Ifá. Orunmila se negó; Elegba se tiró al suelo rompiéndose la cabeza, y Oshún aconsejó: «Mejor hazle Ifá y te quitas ese problema». Orunmila le hizo Ifá gratis. Días después, Elegba —ya Babalawo en la puerta— le adivinó a Inle lo que solo Olokun, Yemayá y él sabían; asombrado, Inle le pidió que le hiciera Ifá, y Elegba cobró dos carretones de caracoles, mujeres y comidas, y con eso le pagó su Ifá a Orunmila. Es el secreto de hacerle Ifá gratis a la gente; y marca que Elegba Awó lleva ikines.
3La mujer del pantano (el Abikú)
Oberenibate vivía en un pantano con su hijo Hilero, que hablaba con el Cielo y nació por poder de Olofin contra la voluntad de sus enemigos. Una fuerza mala lo dejó mudo; con el ebbó y la ceremonia del río volvió a hablar, pero su madre, que no hizo lo suyo, se perdió.
Había una mujer llamada Oberenibate que vivía en un pantano y tenía un hijo llamado Hilero; sus enemigos no querían que naciera y la querían matar, pero nació por el poder que Olofin le había dado. Hilero hablaba todos los días con el Cielo, nunca comía de lo que le daban porque sabía lo bueno y lo malo, y siempre dijo: «Quieran o no, voy a nacer y crecer».
Ya joven, antes de hablar con el Cielo, sintió que una cosa mala se apoderaba de su cuerpo y se quedó sin habla. Fue a Orunmila, que le vio este Odù y le dijo que hiciera ebbó, reuniera los ingredientes, hiciera una ceremonia y la llevara al río: así podría hablar. Y le advirtió que todo lo que él se hiciera tenía que hacérselo también a su madre, para no quedarse huérfano, porque su madre se podía perder. Hilero hizo el sacrificio y la ceremonia en el río y volvió a hablar, aunque siempre se frotaba un brazo; venció a todos sus enemigos por el gran poder de Olofin. Pero su madre murió por no hacer el ebbó ni la ceremonia, y desde entonces Hilero se reunía con sus compañeros Abikú en el pantano para hacerle ceremonias y ofrendas a su madre y a sus muertos.
4El Awó andrajoso y con peste🔒 Babalawo
5La tortuga y el título de Idanigbo🔒 Babalawo
6Lakangbo, coronado Rey de Ifé🔒 Babalawo
7La esposa de Agbeni Maima🔒 Babalawo
8La insatisfacción en el ofikale🔒 Babalawo
9Las brujas y la unión de las dos tierras🔒 Babalawo
10La hija de Oshún que se volvió hierba🔒 Babalawo
11El perro perdió el cargo🔒 Babalawo
12Eshú mata al Awó por desobediente🔒 Babalawo
9 patakíes más de este Odù, bajo candado.Lee todos los caminos completos con el plan Babalawo.Desbloquear →