Saltar al contenido

Iroso Juani

También se le dice Iroso Ojuani

nº 81 de 256 · Edición:

Donde nació la bombilla eléctrica, cuando Shangó echó candela por la boca: Ifá del músico y del dinero, con valores enterrados que hallará.

17 patakíes 5 eewó 10 ebbós y obras 15 refranes

¿Primera vez con un odù? Aprende a leer un odù →

Rezo del Odù— el que abre el registro

Iroso Juani anaboro ona odó adifafun Orú leyé oni okó dundun, akukó lebo, ewefá lebo.

Orden en Ifá
Odù 81 de 256
Composición
Iroso sobre Ojuani
En el Diloggún
4-11 · Iroso tonti Ojuani
Odù espejo
Ojuani Roso
Santos que hablan
Shangó · Obatalá · Osun · Elegbara · Oshún (Yalorde) · Yewa · Eggun Alakuata

Nace · Ìbí LIBRE

  • La bombilla eléctrica.

    Shangó (Oba Leyé), cercado por un pueblo que lo rechazaba, danzó, golpeó el suelo con el pie y lanzó fuego por la boca: la luz alumbró igual que en pleno día y fue proclamado Obá en la tierra de Lese Oyó.

  • La luz eléctrica y la vela, y el rayo.

    Donde Shangó dio la patada, la tierra se incendió.

Iroso Juani es el Odù número 81 de 256 en el orden señorial de Ifá, de la familia de Iroso: nace de Iroso sobre Ojuani. En los tratados aparece también como Iroso Ojuani o Ìrosùn Ọ̀wọ́nrín. Esta ficha reúne su rezo en yoruba, 17 patakíes (3 enteros a la vista, con su enseñanza, su ebbó y sus cantos), sus refranes, 10 ebbós y obras y las señales con las que se manifiesta en la consulta — con el eewó completo a la vista; los demás ires y osogbos, el resto de consejos y las recetas completas se abren con La Libreta.

La lectura del signo

lo que Ifá quiere decir, en palabras llanas

LIBRE

Iroso Juani, que también se conoce como Iroso Ojuani, es el signo donde nacieron la luz eléctrica, la vela y el rayo. Aquí Shangó, rechazado por los pueblos que querían matarlo, golpeó la tierra con el pie, sacó fuego por la boca y alumbró la noche entera, y por eso lo hicieron rey. Es un signo de dinero y de música, bajo el amparo de Elegba, Shangó y Oshún. Su decreto es de luz: aunque hoy se queje por falta de empleo y de dinero, usted hallará lo que necesita, y hay riquezas enterradas que van a salir a su paso.

Esa ayuda llega por el camino que menos imagina, como le llegó al herrero que halló fortuna entre las cenizas de su fragua. Pero la suerte de este signo pide cumplir: el ebbó dejado para mañana termina en vergüenza, y el que se hace a tiempo convierte esa vergüenza en respeto. El buen carácter mejora el destino con el que usted nació. Vístase de blanco y preséntese ante Obatalá, que le tiene algo guardado, y lleve sus manillas, que apartan a Ikú.

«Shangó pateó la tierra y se hizo la luz — los tesoros de Iroso Ojuani están enterrados, no perdidos.»El pulso de Iroso Juani

La sombra del signo es la caída. Un rey puede perder su corona, y usted está cerca de perderlo todo si no cambia. Aléjese de los vicios y de las drogas, porque quien cae en ellos aquí no encuentra fuerza para salir, y termina entre la cárcel y el hospital. Mientras anda de fiesta en fiesta, su familia se queda sin su cariño y sin lo necesario para vivir, y los que hoy lo rodean lo dejarán solo. No eche maldiciones, que se le vuelven encima, y no levante la mano contra nadie: un golpe suyo puede matar.

En el amor, al hombre las mujeres le pueden traer desgracias, y dos pretendientes de una misma mujer acaban enfrentados. A la mujer le avisa que un difunto vive a su lado y que, aunque tenga dinero y buena posición, su matrimonio no estará firme hasta que lo aparte. Si ese difunto fue en vida una alakuata, la inclina hacia lo mismo, y hace falta un oparaldo cuanto antes. Atienda a sus muertos, porque la casa que los olvida no avanza.

En el trabajo y los negocios, ningún trato es del todo seguro, y hay uno que le quita el sueño y pide ebbó. Camine con cuidado, porque el suelo que parece firme puede estar hueco. En la salud, la soberbia le calienta la sangre y se la sube a la cabeza; cuide también el vientre, el agua que bebe y los sitios donde hay fuego. Si en la casa hay un enfermo, atiéndalo sin demora. Con humildad y el ebbó a tiempo, la luz que nació aquí alumbra lo que estaba escondido bajo tierra.

El signo en una frase

Deje el vicio, vuelva a casa temprano y muéstrele la cara a Obatalá — que lo que Iroso Ojuani llora hoy, lo desentierra mañana.

El diagnóstico

habla · prohíbe · recomienda

LIBRE LA LIBRETA

Habla LIBRE

Se refiere a un rey que podría perder su corona y a que la persona está al borde de perderlo todo.
Es un Ifá de dinero: existen valores enterrados que usted encontrará, como el herrero halló el ñame con dinero dentro en las cenizas de su fragua.
El padrino debe instruir a sus ahijados, de manera que queden satisfechos con él.
En este signo Orunmila debió marcharse de Asia, ya que nadie abandonaba la adicción al opio: quien cae en la dependencia de la droga se arruina, pues le faltará voluntad para liberarse.
Anuncia levantamientos sociales causados por el hambre y la carencia que padecen los pueblos, debido a que sus gobernantes los desatienden.
De arrogancia y de arrojar sangre por la boca; tenga cuidado con la sangre que sube a la cabeza.
De tener precaución donde haya fuego, pues podría quemarse.
De que el hombre debe cuidarse de las mujeres, pues formarán tragedia por él.
De que la persona está con un pie en la prisión y con el otro en el hospital.
De una mujer a quien acompaña un Egun que convive con ella: aunque tenga dinero y buena posición, carece de estabilidad en el matrimonio; si ese Egun fue Alakuata en vida, la empujará hacia esa situación. Hace falta un oparaldo pronto.
De familiares allegados que lo dejarán solo: mientras usted anda en fiestas, comelatas y hasta drogas, su familia carece de su amor y de lo necesario.
De un enfermo en la casa al que hay que hacerle ebbó a la carrera.
De un pájaro u otra cosa que sus enemigos le envían, cuando el signo señala a Ikú.

Eewó · prohibiciones LIBRE

El eewó completo va libre: es información de cuidado, y quien salió con este signo la necesita hoy.

No eche maldiciones.Le pueden caer a usted mismo encima.
No coma ñame (ishu).El ñame es la riqueza de este signo: se le agradece, no se le come.
No golpee a nadie.Si golpea a alguien, podría causarle la muerte.
Sea muy cauteloso al estrechar la mano de otras personas y con el agua que bebe.
No actúe con hipocresía ante nadie, pues no le conviene.

Iré y osogbo LIBRE

Tres iré —lo bueno que el signo trae— y tres osogbo —lo adverso que avisa— de muestra.

Es un signo de dinero: aunque se lamente por la falta de empleo y de dinero, sin mover un dedo encuentra de todo.
Hay valores enterrados que la persona encontrará.
La ayuda llega por el camino menos pensado cuando está dispuesta a cumplir con Ifá.
Un rey puede perder su corona, y la persona está al borde de perder todo lo que tiene.
Por la soberbia le hierve la sangre, le sube a la cabeza y hasta le sale por la boca.
Debe cuidarse de los lugares con fuego, porque puede quemarse.

38 ires y osogbos más esperan tras el muro — todo lo bueno que este Odù trae y todo lo adverso que avisa.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir el tratado completo →

Recomendaciones LA LIBRETA

Vístase con una ropa bien llamativa y preséntese donde haya mucha gente; después vuelva a su casa y cámbiese a ropa blanca. Así Obatalá le verá la cara y le entregará lo que tiene guardado para usted.
En los lugares que visite, váyase pronto; evite la arrogancia y cualquier clase de desgracia.

7 consejos y avisos más esperan tras el muro — lo que este Ifá manda hacer, cuidar y evitar.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir el tratado completo →

Refranes de Iroso Juani · Òwe

la sentencia y lo que te está diciendo

LIBRE LA LIBRETA

La maldición que se echa puede caerle encima al que la echa.

Los Awoses que echaron el shepé mataron sin querer a la hija de Olofin, y Olofin los mató a ellos. En este signo la lengua es pólvora: no maldiga, no desee mal, porque el mal lanzado busca casa — y a veces regresa a la del remitente.

El último sorbo también es parte de la medicina.

Ularin sanó y despreció la ceremonia final, y la plaga volvió doblada. Lo que Ifá marca se cumple completo: el ebbó a medias es ebbó rechazado. Y aprenda del Awó: termine su trabajo hasta el ritual final, aunque ya todos se sientan curados.

El ñame es la riqueza: no se come, se agradece.

En el interior del ñame de la fragua llegaba el dinero de Obatalá. Algunas bendiciones no son para gastarse sino para reverenciarse; quien devora su semilla devora su fortuna. Agradezca a Shangó, a Osun y al ñame, y saldrá a la luz la riqueza que está enterrada.

De la candela que espanta nace la luz que alumbra.

Un pie en la cárcel y otro en el hospital.

Amigos de hoy y enemigos de mañana.

Un pie en la casa y otro en la cárcel tiene el celoso.

La codicia poco logra, la caridad enriquece el alma.

El que con tesón siembra tiene segura su cosecha.

Más rápido cogen a un tramposo que a un cojo.

Todo hombre es amigo del que da, y enemigo del que quita.

Quien provoca ira peca contra su propia alma.

Para gigantes no hay aguas profundas.

El que adultera la balanza, adultera su equilibrio.

Solo los hechos demuestran tu identidad.

12 interpretaciones selladas — el texto que traduce cada sentencia a tu vida, en español y en inglés.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir las interpretaciones →

Los patakíes

los caminos del Odù — la historia detrás de cada sentencia

LIBRE LA LIBRETA
1El médico de Ularin

Antes de venir a la Tierra, Iroso Ojuani se consultó con un awó, Akira Ijo Mu Ro Gbam Gbam, que le indicó hacer un sacrificio a causa de las dificultades que lo esperaban aquí. Debía ofrecer a Eshu nueces de kola en una cesta, un chivo y un saco con dinero; y un carnero padre, destinado a un banquete, para su ángel de la guarda. Iroso cumplió. Aun así, antes de partir le prometió a su ángel que, si en la Tierra tenía éxito como sacerdote de Ifá, regresaría rápido al Cielo; y que, si fracasaba, se demoraría mucho en volver.

Al llegar a la ciudad de Ularin, se dedicó allí al comercio y a Ifá. Poco más tarde se trasladó a otra ciudad, donde sus negocios prosperaron. Cuando ya no estaba en Ularin, brotó en ella una epidemia que causaba tumores en la garganta, llamada oligbegbe. Acudieron sacerdotes y médicos de todos los alrededores, sin ningún resultado. Alguien recordó entonces que Iroso practicaba bien Ifá, y mandaron a buscarlo. Él lo consultó, y Ifá le ordenó volver a Ularin para auxiliar a la gente.

Ya en Ularin hizo la adivinación y dispuso que Ifá recibiera una chiva y una gallina, y Eshu un chivo. Salió al bosque y preparó la medicina. Todos los habitantes la bebieron. Al amanecer del día siguiente nadie seguía enfermo.

Antes de volver a casa, pidió que bebieran un último sorbo de medicina con kola, pero le contestaron que no hacía falta, porque se sentían sanos.

Al entrar en su nueva casa, Eshu quiso saber del obitayin, ogoro tayin, la última parte del sacrificio, con medicina y kola. Iroso le contó que los habitantes de Ularin no la habían aceptado. Enseguida Eshu anunció que el sacrificio de Ularin no era válido, y antes de la jornada siguiente la enfermedad de la garganta regresó a la ciudad. Los adivinos de Ularin consultaron y supieron que el sacrificio había sido rechazado porque quedó incompleto; la única salida era que el sacerdote volviera a terminarlo. El mensajero llevó la invitación a casa de Iroso, pero este se negó con dureza: en Ularin no habían atendido su última orden de beber otra vez la medicina y de recibir las nueces de kola.

Tras mucho insistirle, él puso condiciones: esta vez le pagarían, por cada paso entre su casa y Ularin, un saco con dinero. Aceptaron, y así reunió una gran suma.

De regreso en la ciudad, pidió lo mismo que había usado en el primer sacrificio, hizo la medicina y todos la bebieron. Otra vez, antes del día siguiente, la enfermedad se había ido del todo. Pidió luego vino y nueces de kola para cerrar la ceremonia, y se los llevaron sin demora; hizo el rito final y se despidió. Al volver a su casa, Eshu confirmó que el sacrificio sí había sido aceptado.

Con la fama que ganó en Ularin, Iroso decidió dedicarse por completo a Ifá, porque ningún negocio le dejaba tanto como el oficio de sacerdote. En ese tiempo Elenini, divinidad de los obstáculos (llamada Idoboo en Benín), se presentó ante el ángel de la guarda de Iroso para quejarse de lo eficaz que era como sacerdote en este mundo. El ángel le aseguró que, dado que su protegido había prometido volver pronto al Cielo si triunfaba en Ifá, ya estaba por regresar.

Iroso, entretanto, ganó fama y riqueza. Elenini buscaba cómo adelantar su vuelta al Cielo. Para ello creó un conflicto en un pueblo cercano al de Iroso, donde los habitantes se agredían y se mataban, seguro de que lo llamarían. Así ocurrió: el obá, el rey del pueblo, lo invitó. Iroso adivinó y ordenó un sacrificio con 201 caracoles o babosas, 201 pedazos de tela blanca, 201 paquetes de eko, 201 bolsas de sal, 201 jícaras con aceite de palma, 201 bolsas de dinero y 201 jícaras de vino de palma. Cumplió el sacrificio y elaboró una medicina para rociar en el pueblo entero. La paz volvió antes de que amaneciera otro día.

Tiempo después, la gente le sirvió una comida, pero Elenini la envenenó. En cuanto la probó, se le formó un tumor en la garganta. Con el dolor no pudo terminar su labor en ese pueblo y volvió deprisa a su casa. Allí reunió a sus awoses, quienes le dijeron que era el momento de volver al Cielo, como estaba dispuesto desde el principio. También le dijeron que, para alargar su vida en la Tierra, podía sacrificar con una jícara con aceite de palma, un paquete de sal y un carnero padre. Iroso consiguió todo. Mientras oraba con el carnero entre las manos, el animal dio un salto y con el cuerno le atravesó la garganta. El pus brotó a chorros y Iroso perdió el conocimiento. Estando en coma, se vio de repente en el Cielo, ante su ángel guardián.

Entonces el ángel le pidió que llevara otro carnero para Elenini. Iroso contestó que ya tenía uno amarrado en la Tierra para sacrificarlo. Entonces el ángel le mandó volver a la Tierra y terminar el sacrificio. En ese instante despertó, y el carnero se sacrificó sin esperar más.

En cuanto se repuso, dejó la práctica de Ifá y regresó al comercio y al cultivo de la tierra. Gracias a eso llegó a viejo.

En consecuencia, cuando este Ifá sale en el Igbodu, al consultado se le recomienda no ejercer jamás la medicina ni el sacerdocio de Ifá si desea una vida larga.

Lo que enseña

Lo que se deja a medias no queda cerrado: el rito hay que completarlo hasta el final, aunque parezca innecesario. La fama y la riqueza atraen a quien las quiere cobrar. A quien le salga este signo le conviene otro oficio si desea vivir muchos años.

Ofrendas antes de bajar a la Tierra

Un carnero padre para el banquete del ángel de la guarda. A Eshu se le ofrece un saco de dinero, un chivo y nueces de kola en una cesta.

Sacrificio contra la epidemia de Ularin

Ifá recibe una chiva y una gallina, y Eshu un chivo. Toda la gente debe beber la medicina. Al final se toma un último sorbo de medicina junto con vino y nueces de kola, como cierre de la ceremonia. Si ese último paso se omite, el sacrificio no es aceptado. Lo que lleva la medicina está en el tratado completo.

Sacrificio para pacificar el poblado

201 caracoles o babosas, 201 pedazos de tela blanca, 201 paquetes de eko, 201 bolsas de sal, 201 jícaras con aceite de palma, 201 bolsas de dinero y 201 jícaras de vino de palma. Con la medicina preparada se rocía todo el poblado.

Sacrificio para prolongar la vida

Una jícara con aceite de palma, un paquete de sal y un carnero padre. Además, otro carnero para Elenini.

Cuando sale este Ifá en el Igbodu

Al consultado se le recomienda evitar la medicina y el sacerdocio de Ifá, si busca una vida larga.

Nombre del último sacrificio de medicina y kola

Obitayin, ogoro tayin (el último sacrificio de medicina y kolá)

2La luz que hizo rey a Shangó

Alabueli ayudaba a Shangó y estudiaba con él el dominio del fuego y de la luz. Cierta vez viajó a ver a un yerno y a un cuñado suyos en el pueblo de Lese Oyó Inle, y allí incendió 200 casas. El miedo se extendió, y al ser Alabueli alumno de Shangó, la gente sentenció que no pondría a sus hijos bajo su enseñanza, pues todo lo destrozaba y lo quemaba.

Shangó, también llamado Oba Leyé, acudió a Orunmila. Orunmila interpretó su Ifá y le preparó un ebbó. Luego Shangó emprendió viaje a Ejiogbe, Mokun Inle, un lugar situado después de Ife, donde residían discípulos suyos. Ellos le ofrecieron un gran banquete. Oba Leyé traía en su bolso (apo) 200 ofrendas, abundante epó y ashé de enu. Terminada la comida, se plantó junto a la puerta y avisó que debía partir: iba a buscar a los muchachos que las familias le confiarían para enseñarlos, y de ahí seguiría a Lese Oyó. Sin embargo, cuando llegó a las casas de aquellas familias, ninguna le entregó a sus hijos, pues habían visto arder 200 casas y rechazaban a Shangó por lo que hizo su discípulo Alabueli.

Shangó regresó con Orunmila y realizó el ebbó con dos gallos, dos guineas, un carnero y bastante dinero; además, siguiendo el consejo, ofreció un banquete con toda clase de comida. Nadie deseaba asistir, porque su intención era matarlo. Pero Shangó comenzó a entonar cantos y a danzar. De repente, golpeó la tierra con el pie y le brotó fuego de la boca. Todo se iluminó como si fuera mediodía, y los presentes, paralizados por el espanto, lo proclamaron Obá de Lese Oyó. Esa luz alumbró al pueblo desde entonces.

Así, según el relato, surgió la bombilla eléctrica.

Lo que enseña

Los daños de un discípulo pueden caer sobre su maestro y quitarle la confianza ajena. Con ebbó y entereza, el rechazado logra mostrar su poder y alcanzar el lugar que le negaban.

Ebbó de Shangó con Orunmila

Dos gallos, dos guineas, un carnero y bastante dinero.

Banquete

Un banquete con toda clase de comida, como aconsejó Orunmila.

Rezo del camino

Iroso Ojuani alabueli lampe Shangó adifafun okidi umbati lese Eyó Inle lorubo, abo lebo etu meji, Awo meji, ewe teteiboru, Shangó aina loke lordafun Shangó

3Shangó y Ogún se dividieron a la mujer

Ogún y Shangó se acercaron a la misma mujer sin que ninguno supiera del otro. Cuando se descubrió, empezaron a pelear y acudieron a Orunmila para que arreglara el asunto. Orunmila les dijo que, antes de eso, los tres, ella incluida, no habían hecho el sacrificio que debían.

Después intervino Eshu, que propuso repartir a la mujer en dos partes iguales. Ogún escogió una parte y la tapó con tierra sobre el suelo. Al preguntarle qué había tapado, dijo que era Ijarenyin, su esposa. Shangó se quedó con la otra parte y empezó a sacarle agua, y a esa agua la llamó Oyá.

Si este odu sale a un hombre, la advertencia es que no se interese en la mujer ni en la amante de otro hombre. Si sale a una mujer soltera de edad avanzada, sus padres deben hacer un sacrificio que evite que, en el futuro, su marido la hiera con un machete por infiel. Ese sacrificio lleva un chivo y su tocado.

Lo que enseña

Dejar el sacrificio para después trae peleas. Cuando dos quieren lo mismo, el consejo de Eshu les dio una salida, aunque cada uno se quedó con algo distinto. Al hombre le queda la advertencia de no meterse con la pareja de otro.

Advertencia para el hombre

No debe fijarse en la mujer ni en la amante de otro hombre.

Sacrificio para la mujer soltera

Sus padres ofrecen un chivo con su tocado. Así se evita que, más adelante, su marido la hiera con un machete por infidelidad.

Lo que se dijo de la mitad que Ogún cubrió de tierra

Ijarenyin Aya Ogun-o Uja

La palabra no se pierde — se abre

Con La Libreta se abren los 256 Odù completos: más de 5,000 patakíes, las obras y los eewó de cada signo, los rezos y las interpretaciones — en español y en inglés.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir el tratado completo →

¿Ya tienes tu suscripción? Entra aquí.

Ebbós y obras

cada una con su tema a la vista

LA LIBRETA

10 recetas selladas se abren con La Libreta — ingredientes, preparación y destino, cada una con su tema a la vista.

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre.

Abrir las obras →

Preguntas frecuentes

sobre Iroso Juani

LIBRE

¿Qué significa el Odù Iroso Juani en Ifá?

Donde nació la bombilla eléctrica, cuando Shangó echó candela por la boca: Ifá del músico y del dinero, con valores enterrados que hallará.

¿Qué número es Iroso Juani entre los 256 Odù de Ifá?

Iroso Juani es el Odù número 81 de los 256 de Ifá, de la familia de Iroso: nace de Iroso sobre Ojuani.

¿Qué orishas hablan en Iroso Juani?

En el Odù Iroso Juani hablan Shangó, Obatalá, Osun, Elegbara, Oshún (Yalorde), Yewa y Eggun Alakuata.

¿Cuál es un refrán del Odù Iroso Juani?

Uno de los refranes de Iroso Juani dice: «La maldición que se echa puede caerle encima al que la echa».

¿Qué incluye La Libreta?

Los 256 Odù completos: todos los patakíes, obras, eewó, rezos e interpretaciones, en español y en inglés. Se contrata en la app de La Palabra de Ifá para iPhone o Android, en suscripción mensual o anual.

La familia de Iroso

los 16 caminos

Este es 1 de 256

Cada punto es un Odù con sus caminos, sus obras, sus eewó y sus rezos. El encendido es el que acabas de leer. Los otros 255 te esperan.

Abrir los 256 Odù →

La Libreta se contrata hoy en la app de iPhone o Android, con tu cuenta; con la misma cuenta, el sitio también se abre. · ¿Ya eres suscriptor?

¿Ves algo que corregir? Escríbenos con tu respaldo